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Grandes anuncios de Marvel, DC y Hulu en la SDCC 2019

21-7-2019

Bueno, amigos, ¿a vosotros también os está dejando loquísimos la Comic Con de San Diego de este año? No me refiero a que hayáis ido allí –ay, ojalá estuviéramos tan forrados-, pero al menos a los que vamos siguiendo por internet los grandes anuncios de los estudios se nos está quedando el culo torcido.

 

A long time ago, we used to be friends…

Para empezar, y aunque para algunos sea un anuncio menor, los ejecutivos de Hulu soltaron el gran bombazo en mitad de la charla de Kristen Bell y Jason Dohring, anunciando que en ese mismo instante salía en su plataforma la cuarta temporada de Veronica Mars. Los fans que llevábamos diez años esperándola gritamos como niñas japonesas. ¡Ya está colgada entera! ¡Sólo son 8 capítulos! ¡Y encima sale J.K. Simmons! ¿Le pedirá a Veronica que le traiga fotos de Spider-Man? –Nota: Sospecho que Veronica Mars tardaría cinco minutos en deducir que Peter Parker y el trepamuros son la misma persona.

¿Me estás diciendo que ahora trabajo para el Daily Bugle?

Marvel está más Excelsior que nunca.

Sin duda el plato fuerte, lo que todos estábamos esperando, son los anuncios de la próxima fase del MCU por parte de Marvel Studios. ¡Y madre mía! Lo que han llegado a soltar. Ahí va el resumen:

  • Los 4 Fantásticos y los X-Men confirmados para próximas películas, aunque aún sin fecha.
  • Thor: Love and Thunder. La cuarta entrega de Thor la volverá a dirigir Taika Waititi y, además de Chris Hemsworth, contará de nuevo con la gran favorita de los fans Tessa Thompson como Valquiria y, atención, con el retorno de Natalie Portman como Jane Foster. Que, según ha dejado caer la propia Natalie sutilmente, ¡se convertirá por fin en Thor!Imagen
  • Blade. Pues sí, vuelve el Cazavampiros que inició la moda de las películas de superhéroes “hechas en serio” a finales de los 90, sólo que en esta ocasión no será Wesley Snipes quien le dé vida, sino Mahershala Ali. Este actorazo se convierte así en el segundo villano de Luke Cage que interpreta a dos personajes distintos en el mismo MCU –la primera fue Black Mariah, la otra gran villana de Cage, que también aparecía en Civil War interpretando a otro personaje-. Esto nos da esperanzas a los fans de que David Tennant pueda volver a Marvel como… ¿Reed Richards? ¿El Doctor Muerte? Me da igual quién sea, mientras vuelva.Imagen
  • Shang Chi and the legend of the Ten Rings. El Bruce Lee de Marvel confirma su película, aunque a juzgar por el título, parece que su villano va a ser… ¡El Mandarín! Pero, ¿qué pinta la archinémesis número uno de Iron Man en una peli del Maestro de Kung Fu? Bueno, si conocéis un poco la historia de Shang Chi, recordaréis que fue creado cuando Marvel consiguió los derechos de Fu Manchú, el villano de la célebre saga homónima de películas. Marvel empezó a publicar cómics sobre este villano y le escribieron un hijo bueno para tener un héroe en sus cómics. Con los años, perdieron los derechos de Fu Manchú y nunca pudieron volver a usarlo, pero se quedaron con su hijo Shang Chi porque lo habían creado ellos mismos. Y, si en la película no van a poder usar a Fu Manchú como padre malvado del protagonista, ¿quién es el personaje de Marvel que más se le parece? ¡Exacto, el Mandarín!Imagen
  • Black Widow. La próxima película de Marvel, el año que viene, suponemos que narrará el origen de Natasha –porque una secuela sería un poco difícil, snif-. Sabemos que, además de nuestra amada ScarJo, la película contará con Rachel Weisz en un papel indeterminado y, agarraos, con David Harbourel sheriff de Stranger Things– como el Guardián Rojo, algo así como el Capitán América ruso –creo que se les ha olvidado que este personaje ya apareció en Agentes de SHIELD, interpretado por Zach McGowan, pero bueno, aceptamos barco-.Imagen
  • Doctor Strange in the Multiverse of Madness. De la segunda entrega del Hechicero Supremo, sólo sabemos que el villano será Pesadilla, aunque tal como acabó la primera es de esperar que el Barón Mordo también ande por ahí molestando al buen Doctor. La gran novedad es que en la película Doc estará acompañado por la Bruja Escarlata. Y ojalá, ojalá, usen esta película para introducir a los hermanos Hellstromde los que ya se había dicho que iban a hacer una serie– o a Magik de los X-Men, la alumna estrella de Extraño.Imagen
  • Eternals. Curioso que hayan elegido esta olvidada franquicia –que ni siquiera el maestro Neil Gaiman consiguió revitalizar– para hacer una película, pero al menos el reparto pinta muy bien. Richard Maddenes de suponer que como Ikaris-, Angelina Joliela mejor Sersi que podíamos pedir– y Salma Hayek.Imagen
  • The Falcon and the Winter Soldier. La gran novedad de la serie de Sam y Bucky es que contará también con Daniel Brühl. ¿Será en esta ocasión el Barón Zemo héroe o villano?Imagen
  • Wandavision. La serie protagonizada por la Bruja Escarlata y la Visión, al parecer, estará directamente conectada con la segunda entrega de Doctor Extraño y será necesario ver antes la serie para entender mejor la película –vamos, lo que lleva seis años pasando con el bueno de Coulson-.Imagen
  • Loki. De ésta sí que no han avanzado absolutamente nada, aparte del logo.Imagen
  • What if…? La serie de animación contará con las voces de los actores originales del MCU.Imagen
  • Hawkeye. La serie contará con Jeremy Renner de nuevo, pero además se incluirá por fin al personaje de Kate Bishop, la Joven Vengadora y líder de los nuevos Vengadores Costa Oeste –a la que amamos y admiramos como a pocos-. El logo, si os fijáis, es el de la legendaria miniserie de Matt Fraction.Imagen

¿El punto negativo? Estamos ya en 2019 y Marvel Studios sigue sin decir nada al respecto de una posible película de Hulka. ¿De qué sirve tener un estudio de cine y mogollón de pasta para CGI si luego no haces una peli del personaje más divertido y genial de tu editorial? A ver si va a tener que venir aquí a poner orden Howard, el Maestro del Quack Fu.

Kevin Feige, haz ya una peli de Shulkie o te atizará un mamporro gamma.

 

Crisis en Tierras Infinitas.

El nuevo crossover anual de las series del Arrowverso se rumorea que va a ser el último –debido a la más que posible cancelación de las cabeceras principales Arrow y Flash, aunque esperemos que no nos toquen Legends of Tomorrow, la mejor serie de superhéroes de la actualidad-. Parece que CW está intentando conseguir el máximo de cameos posibles de grandes leyendas de películas y series de DC para cruzarse, aunque sea brevemente, con nuestros héroes actuales. Si os acordáis, en el crossover del año pasado ya volvió John Wesley Shipp, esta vez no interpretando al padre de Barry sino al genuino Flash de la serie de los 90. Y encima, pudimos ver –de refilón y sin ser el mismo actor, pero con el mismo traje chillón– al Green Arrow de Smallville. Pues bien, para el nuevo crossover, de momento se han confirmado dos apariciones. La primera es la de Brandon Routh, que pese a que ya está en el Arrowverso desde hace años interpretando al genial Atom, también aparecerá interpretando de nuevo al añorado Superman de Bryan Singer, en lo que sin duda será un cameo muy gracioso –sobre todo si se encuentra con Atom-. El otro, que justo se desveló anoche, es nada menos que Burt Ward, que interpretó al inolvidable Robin de la serie de Batman de los 60. ¡Santas onomatopeyas, Batman!

Las posibilidades son infinitas. ¿Quién más saldrá? ¿Michael Keaton? ¿George Clooney con pezoneras? ¿El Joker animado de Mark Hamill? ¿Habrá justicia en este oscuro universo y veremos por fin a Tom Welling vestido de Superman? Sólo sé que mundos vivirán, mundos morirán.

 

Espero que los responsables de la Comic Con de San Diego empiecen a responsabilizarse de sus actos y a pagarnos las pastillas para el corazón que vamos a necesitar después de todos estos anuncios tan épicos.

¡Es la hora de las tortas!

 

Jöse Sénder.

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FÉNIX OSCURA: TODO RENACE, EXCEPTO FOX

6 de junio de 2019.

Artículo originalmente publicado en docpastor.com

 

¿Sabéis cuando dos amigos se toman unas cañas una tarde en la terraza de un bar y se les ocurre una idea para una película, que van apuntando en servilletas? Muchas veces, de ahí han salido muy buenos productos. Pero claro, eso sucede cuando después quedas para seguir desarrollando el guión. Y parece ser que no ha sido el caso de la última entrega de la saga X-Men.

Hay que ser justos: como toda película, tiene sus cosas buenas y sus cosas malas.

Si empezamos por las buenas, es innegable que el apartado visual es fantástico. La dirección es impecable, las escenas de acción están rodadas de forma trepidante y agradable a los sentidos. El ritmo narrativo, salvo en algunos momentos puntuales, es ameno y no se hace pesado. Los efectos visuales son un 10 sobre 10, verdaderamente bien hechos, de los de dejarte con la boca abierta mirando la pantalla.

La banda sonora de Hans Zimmer, como en todo lo que hace, espectacular. Las interpretaciones de los actores, espléndidas pese al material con el que han tenido que trabajar. Como era de esperar, James McAvoyMichael Fassbender y Sophie Turner lo bordan.

¡Qué gran película sería, si no fuera por el guión!

Desgraciadamente, los meses de buen trabajo que invirtieron en la post-producción y en sus alucinantes efectos especiales no compensan los veinte minutos que debió llevar la escritura de la película. Algo que, en los años que han pasado desde el estreno de Avatar, cada vez es más frecuente en el género fantástico: “Si tengo unos efectos impresionantes, ¿para qué perder el tiempo escribiendo una historia interesante?”, se dicen complacidos los Camerons del mundo.

Los diálogos están bien, siempre que lleves una semana estudiando en una escuela de cine y sea tu primer corto amateur. Y de hecho, cuatro de los personajes tienen hasta cierta personalidad y profundidad: XavierMagnetoMística y Bestia –es decir, los que ya se habían desarrollado en anteriores películas-. El resto del elenco, en fin, son personajes de relleno absolutamente planos, sin ninguna personalidad y perfectamente intercambiables. Están ahí como excusa para hacer avanzar la trama y nada más. Casi parecen escritos para una película de Zack Snyder –pero, en este caso, con efectos digitales bien integrados-. Esto es aceptable si se trata de personajes que, al menos en esta entrega, son muy secundarios, como CíclopeTormenta y Rondador Nocturno –también llamados a partir de ahora Figurante 1, Figurante 2 y Figurante 3-. El problema viene cuando la historia gira en torno a Jean Grey y ella, el personaje principal, está escrita de forma igual de insulsa y carente de personalidad que éstos –no podemos por menos que admirar el trabajo de Sophie Turner, que está genial pese a lo que le ha tocado hacer-. Los cuatro son como el niño al que le toca hacer de árbol en la obra de teatro del colegio. Están ahí.

El equipo de esbirros de Magneto es en esta película incluso más nefasto y carente de todo atisbo de carisma que en la primera de la saga. Consta de un tipo llamado Ariki que da latigazos con sus rastas –al que ni siquiera yo, que llevo toda la vida leyendo cómics, recuerdo para nada– y una mujer bastante sosa que está por ahí sin hacer nada, que según los créditos finales se supone que es Selene, la reina negra del Club Fuego Infernal –una de las villanas más temibles y poderosas de Marvel-. La similitud con el personaje original empieza y acaba en el nombre.

En cuanto a los villanos, son unos señores que pasaban por allí y por alguna razón no especificada quieren hacer maldades no especificadas. Por el motivo que sea, los han llamado D’bari, el nombre de una raza alienígena que sale en algunos cómics Marvel, con peinado de ramillete de brócoli y pistolas que convertían a la gente en piedra. El primero de ellos aparece como villano en el inolvidable Vengadores nº 4 (1963), justo cuando descongelan al Capitán América, y nos explica que fue el quien dio origen al mito griego de Medusa. En la película, en cambio, son una especie de conejos despellejados en una carnicería y que presuntamente tienen algún plan maligno, pero todo lo que hacen es hablarse entre ellos mirando al vacío con cara de cartón como en una película lisérgica de Carl Dreyer. Todos sabemos que Jessica Chastain es una actriz como la copa de un pino, pero en esta ocasión la pobre estaba allí en medio sin tener muy claro ni ella misma qué estaba pasando.

Hay una escena pretendidamente chocante, desgarradora y lacrimógena hacia el principio de la cinta, pero que en realidad se ve venir de lejos y consigue lo que parecía imposible: que algo sea previsible, pero a la vez gratuito. En general, la película no da la sensación de ser el cierre épico de una saga que ha durado veinte años, sino el de un capítulo de relleno fácilmente olvidable hacia mediados de una de las temporadas más flojas de Sobrenatural.

Pese a todas estas críticas, nos deja algunos detalles puntuales muy interesantes, sobre todo en las escenas de cierre de los personajes y mediante algunos guiños a la trilogía original que intentan aportar algo de coherencia interna a la saga –algo tremendamente difícil de conseguir cuando Bryan Singer ha estado de por medio-. En ese aspecto, hay que quitarse el sombrero ante Simon Kinberg, que consigue dar algún que otro brochazo decente a la saga más irregular que haya dado el cine de superhéroes.

Hay cierto cameo de un legendario guionista de cómics que emocionará a todo buen fan. Y, personalmente, lo que me más me ha gustado ha sido la breve aparición de Halston Sage –Alara de The Orville– interpretando a un muy querido personaje clásico de Marvel que aún no había aparecido en ninguna película. Una escena que vale mucho la pena.

Visualmente, esta película se merece un 10. En cuanto a su guión, siendo muy generosos, un 3. No es la peor película de X-Men –todos hemos intentado olvidar X-Men 3 o X-Men Orígenes: Lobezno-, pero está muy, muy por debajo de las mejores entregas de la franquicia –las verdaderamente buenas, como X-Men: Primera GeneraciónLogan o las dos películas de Deadpool-. Si te gustan los efectos visuales espectaculares, las peleas bien rodadas y no te importa todo lo demás, te gustará. Si esperas un guión en el que se haya invertido más de una tarde de trabajo, no. Es una obra más para fans de Michael Bay o Roland emmerich que de Joss Whedon.

Pero nos deja algo bueno: que, pase lo que pase con New Mutants, peor no será.

Artículo de Jöse Sénder.

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CRÍTICA SIN SPOILERS DE AVENGERS ENDGAME (IN SPANISH AND ENGLISH)

Artículo publicado originalmente en docpastor.com

 

Es una durísima tarea hacer una crítica de Avengers: Endgame sin soltar spoilers. Difícil, un esfuerzo titánico, pero necesario. Y, por lo tanto, tengo la obligación moral de hacerlo. Porque es lo que harían los Vengadores.

No voy a hablaros de la trama, ni de grandes diálogos ni de momentos épicos, solo de lo alucinado que me ha dejado esta maravilla. Puede que no sea la mejor película del MCU –la sombra de Winter Soldier es larga y oscurece cualquier otra película de acción que una mente humana pueda concebir-, pero es sin duda la más apoteósica.

Hablamos del capítulo final de la primera “serie de televisión narrada en cines”, por así llamarla. Una historia-río que ha durado 11 años y 22 películas, cuya “season finale” tenía que estar a la altura y darnos fuegos artificiales y emociones a mansalva. Y os prometo que lo hace. Quizás no sea tan buena como Infinity War, o quizás es simplemente que aquella nos pilló por sorpresa y en ésta ya esperábamos esa epicidad y no nos ha chocado tanto. Si recordáis Guardianes de la Galaxia, conozco a mucha gente que dice que la segunda entrega no es tan buena como la primera, pero no estoy de acuerdo para nada: la segunda es mucho más redonda como película, más emotiva y perfecta, pero la primera pilló al gran público por sorpresa –una peli de superhéroes, ¡con humor y música ochentera! ¡Sorpresa!– y la segunda ya se la vieron venir, con lo que el elemento sorpresa había desaparecido porque ya sabían lo que se iban a encontrar. Supongo que con Endgame me ha pasado un poco lo mismo: no es que Infinity War fuera mejor, es que hace un año su nivel de épica legendaria nos cogió por sorpresa y para su secuela ya veníamos preparados.

La dirección es impecable, simplemente perfecta –al fin y al cabo estamos hablando de los hermanos Russo, ¿cuándo han hecho algo mal?– y todo el apartado visual está más allá de los niveles de genialidad que podamos imaginar. Me quito la gorra ante los diseñadores conceptuales y la planificación en general.

Alan Silvestri sigue siendo un dios entre insectos y para mí la banda sonora de la saga Vengadores ya ha superado a la de Batman de Danny Elfman o la de Superman de John Williams en cuanto a inolvidable. En esta nueva entrega, la música no os defraudará.

Ya he dicho que puede que no sea la mejor película del MCU, pero sí que es sin duda la más emocional. Lo que más me ha gustado de Endgame es que el gran protagonista es el aspecto emotivo de la historia. El impacto de cada suceso en la vida de los personajes es el principal factor de esta cinta, el pilar sobre el que se sustenta todo, más que la acción o los giros de guión espectaculares –que también los hay-. Os aconsejo que preparéis una buena caja de pañuelos desechables o, en su defecto, que os sonéis los mocos con una chaqueta a la que no le tengáis especial cariño. No llevéis lentillas. Repito: No. Llevéis. Lentillas.

Hay que saber encontrarle también los puntos negativos a una película por mucho que nos haya gustado y en este caso, como en todos, también tiene sus defectos. La película establece paralelismos muy efectivos con su predecesora y en su mayor parte esto funciona muy bien, creando una sensación de respuesta “rimada” muy interesante, similar a cuando una guitarra repite la melodía de una voz en una canción blues y crea una simetría artística preciosa. Pero en algunas ocasiones esto puede resultar algo repetitivo, hasta el punto en que hay cierta escena que es demasiado calcada a una de Infinity War y, sin aportar nada nuevo, resulta forzada, previsible e innecesaria. Otro problema es que, con tantísimos personajes, algunos apenas tienen apariciones muy puntuales y no se les da el protagonismo que se merecían. Esto provoca una cierta sensación de desaprovechar posibilidades muy jugosas.

Afortunadamente, estos fallos no empañan la obra, simplemente la alejan un poquito de la perfección que podría haber alcanzado de haberlos subsanado de antemano. Quizás debido a estos problemas menores le doy una puntuación de 8,5 en lugar de un 10, pero sigue estando entre el top de las películas del MCU y obviamente a años luz de cualquiera del DCEU. Cumple a la perfección con lo que esperaba encontrarme e incluso más. Os lo digo tal cual: yo he salido de casa para ir a ver una película sobre un mapache pegando tiros y he visto una película sobre un mapache pegando tiros, así que estoy más que satisfecho.

Giros de guión que sorprenden, chistes desternillantes alternados con momentos lacrimógenos, escenas de acción espectaculares, superhéroes haciendo posturitas y soltando frases demoledoras, fan service puro y duro, algunas situaciones concretas y detalles visuales que todo fan de los cómics de toda la vida reconocerá y agradecerá… tiene todo lo que le pedimos a una película de Marvel. E incluso momentos que sin duda se volverán míticos y quedarán grabados para siempre en el recuerdo colectivo, al nivel de algunas escenas ya legendarias del MCU, como lo fueran en su día la paliza a Loki al final de Vengadores, el combate entre Hulk y Thor en Ragnarok, la pelea del ascensor de Winter Soldier, el bailecito de Star-Lord o la llegada de Thor a Wakanda, por citar sólo algunas de las escenas más recordadas.

Como capítulo de cierre definitivo de una saga, es impecable y deja un listón muy, muy alto. Sólo espero que otras grandes sagas mainstream que pronto llegarán a su fin, como Juego de Tronos o Supernatural, puedan estar a la altura emocional en sus conclusiones. Gracias por tanto, Kevin Feige. Gracias por darlo todo, hermanos Russo. El fandom marvelita se inclina ante vosotros.


ENGLISH VERSION:

Article originally posted at The Uncanny Nerd.

It’s a very hard task to do a review of Avengers: Endgame and keep it spoiler-free. Difficult, a titanic effort, but necessary. Hence I have the moral obligation to do it. Because that’s what the Avengers would do.

I’m not going to discuss the plot, great dialogues or epic moments, just how staggered this marvel –no pun intended– has left me. It may not be the best MCU movie –the shadow of Winter Soldier is long and darkens any other action movie a human mind could conceive– but it’s undoubtedly the most tremendous.

We’re talking about the final chapter of the first “TV show narrated in movie theaters”, to put it somehow. A river-story lasting 11 years and 22 movies, its “season finale” had to be up to it and give us fireworks and emotions generously. And I promise you it does. Maybe it’s not as good as Infinity War, or maybe it’s just that the previous one caught us by surprise and for this new one we were already expecting the epicness and it didn’t shock us that much. If you remember Guardians of the Galaxy, I know a lot of people who say the second part is not as good as the first one, but I strongly disagree: the second part is much more emotional and perfect as a movie, but the first one caught most of the audience by surprise –a superhero movie with humor and 80s music! Surprise!– and with the second part we were already expecting it and the surprise element had disappeared. I guess the same happened to me with Endgame: it’s not that Infinity War was better, it’s just that one year ago we were shocked by its legendary level of epicness, but now we were already prepared for the sequel.

The direction is impeccable, simply perfect –we’re talking about the Russos after all, when have they done something wrong?– and all of the visual section is beyond the levels of genius we could imagine. I take off my hat before the concept artists and the general planning.

Alan Silvestri is still a god among insects and to me the soundtrack of the Avengers saga has already surpassed those of Danny Elfman’s Batman or John Williams’ Superman as regards how unforgettable it is.

I’ve already said that it might not be the best MCU movie, but it’s with no doubt the most emotional. My favorite thing about Endgame is that the great protagonist is the sensitive aspect of the story. The impact of every event in the lives of the characters is the main factor of this film, the pillar that supports everything, more than action or plot twists –though there’s a lot of those, too. I recommend that you get a big box of disposable tissues or at least get ready to blow your nose with an old jacket you’re not especially attached to. And don’t wear contact lenses. I repeat: Don’t. Wear. Contact. Lenses.

One must also learn to find the negative aspects of a movie, no matter how much we enjoyed it. And in this case, as in any other, it also has its flaws. The film stablishes very effective parallelisms with its predecessor and it mostly works great, creating the sensation of a very interesting “rhymed” answer, similar to when a guitar repeats the voice melody in a blues song and creates a beautiful artistic symmetry. But occasionally it can be a little repetitive, to the point where there’s a certain scene which is just the spitting image of another one from Infinity War and, not providing anything new, it turns out to be forced, foreseeable and unnecessary. Another problem is the huge amount of characters, resulting in some of them barely appearing punctually and not having the prominence they deserved. This causes a sensation of wasting some juicy possibilities.

Luckily, these flaws don’t spoil the work, they just put it a little away from perfection. Maybe due to these minor problems I give it a punctuation of 8.5 instead of 10, but it’s still amongst the top MCU movies and obviously lightyears over any DCEU flick. It perfectly achieves what I was expecting to find and even more. I’ll tell you just like that: I’ve gone there to watch a movie about a raccoon shooting guns and I’ve watched a movie about a raccoon shooting guns, so I feel satisfied.

Surprising plot twists, hilarious jokes, weepy moments, spectacular action scenes, superheroes doing cool poses and letting out awesome one-liners, pure fan service, some specific situations and visual details that every good fan of lifelong comics will appreciate… it has everything that we could have asked from a Marvel movie. And even some moments that will undoubtedly be engraved forever in the collective memory, same level as some legendary MCU scenes, such as the beating of Loki at the end of Avengers, the match between Thor and Hulk in Ragnarok, the elevator fight in Winter Soldier, Star-Lord’s stupid dance or Thor arriving to Wakanda, to quote only some of the most remembered scenes.

As the definitive closing of a saga, it’s spotless and sets a very, very high bar. I just hope some other mainstream sagas that are about to come to an end, such as Game of Thrones or Supernatural, can be up to it in their emotional conclusions. Thanks for so much, Kevin Feige. Thanks for giving us all, Russo Brothers. The Marvelite fandom kneels before you.

 

 

Article by Jöse Sénder.

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Jugosas teorías (no spoilers) sobre AVENGERS ENDGAME

19-4-2019

Hay un tema candente en la sociedad nerd: ¿Qué va a pasar en Avengers: Endgame? Muchas páginas frikis están elaborando sus teorías conspiranoicas y yo no podía ser menos. Vamos con algunas de mis hipótesis –tranquilos, no hay ningún spoiler, no he visto el material filtrado-, para que, una vez se estrene la película y todos alucinemos en colores, os pueda decir “¿Lo veis? ¡Os lo dije! ¡Soy un profeta!” y alguien erija una iglesia en mi nombre o, ni que sea, Chris Evans me firme un autógrafo.

 

¿QUIÉN MUERE Y QUIÉN VIVE?

Tengo el pálpito –aunque ojalá me equivoque en esto– de que el Capitán América y Iron Man no van a salir con vida. Son los dos grandes iconos clásicos del MCU. Si no los dos, al menos uno de los dos muere seguro. Y ojalá no sea así, pero lo más probable es que sea Steve Rogers. Los fans llevamos desde el estreno de la primera peli de Vengadores (2012) deseando que el Capi grite “Vengadores, reuníos” en algún momento. En La Era de Ultrón (2015), Whedon ya nos hizo un coitus interruptus cortando la frase a mitad para los créditos finales. Pero esta vez, me jugaría algo a que, si el Capitán América muere –algo para lo que no estoy emocionalmente preparado– soltará un último y épico AVENGERS ASSEMBLE antes de su gloriosa caída.

Hay algunos que casi podemos aventurar que van a sobrevivir sí o sí: Bucky y el Halcón tienen una serie confirmada para Disney +, así como Ojo de Halcón, que compartirá serie con su sucesora Kate Bishop. Disney está también en conversaciones con Mark Ruffalo para una serie de televisión de Hulk y Hulka –ay dios, ojalá sea cierto-, así que es casi seguro que estos cuatro saldrán con vida. Lo mismo podríamos decir de la Viuda Negrapelícula en solitario confirmada, en la que se enfrentará con uno de mis villanos favoritos, El Supervisor– y Thorsegún Tessa Thompson, Taika Waititi ya está en conversaciones con Disney para dirigir Thor 4-. Pero nunca se sabe, la peli de la Viuda bien podría ser una precuela, así como Thor 4 podría estar protagonizada por cualquier otro de los que han llevado el martillo –Jane Foster, Eric Masters, la puta rana, Groot o, Claremont sagrado lo quiera, Bill Rayos Beta-, así que con estos dos no hay nada seguro.

¿QUIÉN SALE A PARTIR DEL MINUTO 15?

Los hermanos Russo han insistido mucho en que no tenemos ni idea de lo que va a pasar en la peli, que todo lo visto en los tráilers no es más que material de los primeros 15 minutos de la película, que después de eso empiezan a salir ciertos personajes sorprendentes a los que no han querido mostrarnos. ¿A quiénes podrían referirse? Algunas posibilidades son:

  • X-Men. Disney por fin tiene a Fox y es cuestión de tiempo que por fin se incluya a los mutantes en el MCU. Qué mejor momento para hacerlo que en una película sobre unas piedras que trastocan la realidad, el tiempo y el mismo tejido del universo. Ni que sea, debería haber un pequeño cameo de Deadpool o de Lobezno. ¿Y si Dark Phoenix es la pieza clave para derrotar a Thanos?
  • Los 4 Fantásticos. Otra propiedad –maltratadísima– de Fox y Konstantin Films ha pasado por fin a Disney y, ahora que ya tenemos a los Skrulls, ya toca que su archienemigo Reed Richards se una al MCU. Si añadieron a Hank Pym o a Carol Danvers mediante retrocontinuidad, ¿por qué no hacer lo mismo con la Primera Familia de Superhéroes? Además, serviría para introducir al que podría ser el próximo Loki del MCU: El Doctor Muerte.
  • Los Defensores. No los Defensores originales de los cómics –Doctor Extraño, Hulk, Namor y Estela Plateada– sino los de Netflix –Daredevil, Jessica Jones, Iron Fist y Luke Cage-. Han cancelado todas sus series de repente, incluso las que iban viento en popa como Daredevil o Punisher, gracias a sus índices de audiencia y a tener a todos los guionistas de Buffy trabajando en ellas. Sí, la idea era llevárselas a Disney +, pero… ¿y si antes hacen su aparición en Avengers Endgame para ayudar al Capi y sus colegas a luchar contra Thanos?
  • Coulson. En serio, Phil J. Coulson, proclamado por los Kree como “el héroe más poderoso de la tierra” (Agentes de SHIELD temporada 5) es un Vengador por pleno derecho desde la primera película y uno de los personajes más queridos por los fans. Su serie es desde la segunda temporada el centro neurálgico de todo lo que se cuece en el MCU, preparando con antelación los eventos de Winter Soldier, introduciendo a los Kree y los Inhumanos, etc. Ya sería hora de que el mejor agente del mundo se reuniera con sus amigos Vengadores y les hiciera saber que sigue con vida –hasta la fecha, sólo Lady Sif lo sabe-. Además, entre sus ayudantes cuenta o ha contado con personajes esenciales para la historia de los Vengadores en el universo de los cómics, como son QuakeDaisy Johnson– o Pájaro BurlónBobbi Morse-. Coulson no tiene poderes, pero tampoco los ha necesitado para enfrentarse al Enjambre, al Hombre Absorbente o al mismísimo Gravitón. No sería tan raro que apareciese por sorpresa en la peli y fuera él quien gritase “Vengadores, reuníos” en lugar del Capi –es el único al que se lo permitiríamos sin que estallaran revueltas furiosas en las calles de todo el mundo-.
  • Los Nuevos Vengadores. También hay que prever que, después de 11 años de MCU, es muy probable que eliminen a los viejos protagonistas y aprovechen para introducir a una nueva generación de héroes. Black Panther, Carol Danvers y Spidey se van a quedar seguro, pero alguien tendrá que acompañarles y aquí podrían introducirnos a nuevos héroes para hacerles compañía. ¿El Caballero Luna, cuya peli estuvo rumoreada una temporada? ¿Wonder Manque iba a ser Nathan Fillion en Guardianes 2 y al final lo eliminaron-? ¿HulkaPOR FAVOR-? ¿Pájaro Burlón sacada directamente de Agents of SHIELD? ¿Dragón Lunarla hija de Drax y miembro fundador de los Guardianes de la Galaxia-? ¿Estaturala hija de Scott Lang-? ¿Adam Warlock? ¿La verdadera Capitana MarvelMonica Rambeau-? ¿Bucky con el uniforme del Capitán América? ¿Starfoxes el hermano de Thanos, sería lógico que apareciera para echar un cable-? ¿La Chica Ardilla? ¿Howard el Pato?

 

¿CÓMO DERROTAN A THANOS?

Algunas posibilidades molonas:

  • Reciben la inesperada ayuda de un misterioso aliado muy poderoso que al final resulta ser el próximo gran villano del MCU: Kang el Conquistador al fin y al cabo, puede viajar por el tiempo-, Galactusya ha derrotado a Thanos en alguna ocasión-, Annihilusel único lo bastante poderoso para hacer temblar al Titán Loco-, Apocalipsispero bien hecho, no como en Fox-. El TodopoderosoThe Beyonder, el gran villano de las Secret Wars de los 80-.
  • El profesor Xavier lo controla mentalmente para que se deje apalizar por Carol Danvers y Jean Grey.
  • Drax o Gamora lo apuñalan, como siempre debió ser.
  • Nébula se sacrifica para matarlo y redimirse de sus maldades.
  • No más Titanes”. La Bruja Escarlata desatada.
  • Simplemente se lo carga Carol Danvers. Al fin y al cabo, en los cómics el archinémesis de Thanos siempre fue el Capitán Marvel original, Mar-Vell, que se bastaba y se sobraba para someter al Titán a base de hostias, así que… ¿por qué no iba a poder Carol hacer lo mismo?
  • Usan las Gemas del Infinito para invocar a todas las encarnaciones de la Capitana Marvel de realidades alternativas, con lo que se podría formar la Guardia del Infinito que incluya a Carol, Monica Rambeau, Mar-Vell, Genis-Vell, Noh-Varr y sobre todo Phyla-Vell, justo a tiempo para luego poder incluirla en Guardianes de la Galaxia 3.
  • Ésta es mi favorita y la que de verdad espero que pase: Usan las Gemas del Infinito para invocar a multitud de superhéroes de otras realidades y darle a Thanos una paliza entre todos: X-Men, los 4 Fantásticos, Howard el Pato, los Inhumanos, Capa y Puñal, Runaways, The Gifted, Legión… El Capi esgrime el Guantelete del Infinito para invocarlos mientras da un discurso épico sobre que cualquier superhéroe de cualquier universo es un Vengador y, tras gritar “Vengadores, reuníos”, muere consumido por la energía de las Gemas y se reúne con Peggy Carter de forma emotiva. Todos lloramos mucho.

 

OTRAS TEORÍAS

  • HEROES REBORN. Al igual que sucediera en la mítica saga de los 90, tras ser aniquilados por el villano Onslaught –una fusión maligna y todopoderosa de Magneto y Xavier-, los superhéroes parecen haber muerto, pero en realidad están ocultos en un universo de bolsillo creado por el mutante más poderoso de todos los tiempos, Franklin Richards. Sería una forma genial de introducir a los 4 Fantásticos en el MCU.
  • MI TEORÍA MÁS LOCA HASTA EL MOMENTO. ¿Y si lo hemos visto al revés? ¿Y si todos los personajes a los que vimos convertirse en polvo al final de Infinity War… son en realidad los que sobrevivieron al chasquido? La escena estaba vista desde el punto de vista del Capi, la Viuda y los otros que no murieron, pero… ¿y si ellos son los que murieron en realidad y fueron lanzados al universo de la Gema del Alma, mientras que a los que vimos convertirse en polvo son en realidad los que se salvaron y ahora están en el exterior luchando aún contra Thanos? “Era la única forma”, dijo Extraño antes de… ¿desaparecer? ¿O de ver cómo era Tony quien desaparecía mientras él se quedaba para seguir luchando junto a Spider-Man y los Guardianes? Eso explicaría que los superhéroes a los que supuestamente vimos “morir” sean los únicos que tienen secuelas confirmadas –Spider-Man, Black Panther, Doctor Extraño, Guardianes de la Galaxia-.
  • STAN LEE. El último cameo a título póstumo de The Man podría ser más épico que ninguno de los anteriores. Podría aparecérseles como el Beyonder, o incluso venir a felicitarles por la victoria como Eternidad o Infinito, los dos dioses supremos del universo Marvel, que de hecho están inspirados en él mismo y Jack Kirby. Sea como sea, preveo chorros de lágrimas con su aparición.
  • NO HAY THANOS. Venció, su historia acabó, él fue el ganador. En esta película, quizás no tengan que derrotar a Thanos, porque él ya se ha retirado y todo se la trae al fresco, sino simplemente intentar revertir el daño que hizo, mientras otro nuevo gran villano que no tiene nada que ver con él –Doc Muerte, Kang, Annihilus, Magus– intenta impedir que lo hagan.
  • LA PRÓXIMA MACROSAGA. Si la trama que ha durado 22 películas llega a su fin, es de esperar que dé comienzo otra de iguales proporciones, otro evento cósmico para la próxima veintena de películas. ¿Por qué no empezar a plantearla ya en Endgame y dar las primeras pinceladas? Mi apuesta va para la saga ANIQUILACIÓN, en la que Annihilus, gran señor de la dimensión alternativa conocida como la Zona Negativa, se abre paso hasta nuestro universo con la idea de acabar con toda la vida en él y ocuparlo con sus huestes devoradoras. Como villano cósmico que esté por encima de Thanos, sólo puede ser él o Galactus. Y, si se cumpliera mi teoría de que el Capi usa el Guantelete para abrir portales a otros universos e invocar superhéroes alternativos, podría ser la excusa perfecta para que se rompiera la barrera que separa el MCU de la Zona Negativa y Annihilus pudiera entrar. Además, sería otra buena excusa para que aparecieran los 4 Fantásticos –“ah sí, somos superhéroes legendarios de este mismo universo, pero es que la liamos un poco y llevábamos 20 años atrapados en esa dimensión, supongo que a Nick Furia se le olvidó hablaros de nosotros”-.
  • Tony Stark le hace por fin un chiste sobre Sherlock Holmes al Doctor Extraño. Jude Law y Martin Freeman se unen a la frikifiesta.
  • Los Russo meten un cameo de algo relacionado con Community o Arrested Development, como hacen en todas sus películas –Abed en Winter Soldier, el coche escalera en Civil War, Tobias Funke en Infinity War-. En ésta podrían meter a Chang de Community como CHANG EL CONQUISTADOR. Yo qué sé, por decir algo.
  • Vuelve Peggy Carter y le pega un sopapo a Thanos, por capullo.

 

En realidad, lo que molaría es que se cumpliera esa absurda troleada masiva de internet y que el Hombre Hormiga se metiera en el culo de Thanos para hacerlo explotar. Pero todos sabemos que el Doctor Extraño jamás le permitiría hacer una cosa tan grosera y tan poco británica.

Ya veremos lo que pasa, hasta entonces recordad las sabias palabras de Steve Rogers: “UNA VEZ VENGADOR, SIEMPRE VENGADOR”.

‘Nuff said!

Críticas

Cementerio de animales: Algo irregular, pero un digno remake.

3 de abril de 2019

Publicado originalmente en Docpastor.com

En el 30 aniversario de la mítica adaptación cinematográfica de Cementerio de Animales de Stephen King –dirigida por Mary Lambert en 1989 y traducida locamente al español, en el clásico movimiento absurdo de aquí, como “El cementerio viviente”-, Kevin Kölsch Dennis Widmyer nos traen una nueva versión del clásico de la literatura de terror, realizada con mucho más presupuesto y calidad de medios de producción.

El resultado de la obra es el de un producto que, si bien irregular, deja un buen sabor de boca. La primera mitad de la película se hace pesada, es demasiado lenta, está llena de clichés innecesarios –le falta un abuelo con gorra en una gasolinera diciendo “no vayáis por ahí, os llevará a una muerte segura” para que podamos cantar bingo– y los sustos son fáciles y gratuitos. Recuerda a cualquier slasher genérico de los 90 –que no fuera la magistral saga Scream, por supuesto– en el que cada vez que pasa un coche suben mucho el volumen para que te asustes y no se te olvide que estás viendo una peli de miedo durante los ratos en que no pasa nada interesante.

Pero esta dejadez de la primera parte queda compensada con creces cuando, a partir del potente plot twist a mitad de la historia, la dirección da un giro y se convierte en una verdadera película de terror escalofriante que ya no recurre al truco fácil, sino que es capaz de generar una atmósfera terrorífica por sus propios medios –¿Quizás tenga que ver con que haya dos directores? ¿Habrá dirigido cada uno una mitad?-. De modo que al principio puede resultar un tanto aburrida, pero la segunda mitad es tan infartantemente siniestra y demoledora que todo fan del buen cine de terror saldrá de la sala con un buen recuerdo e ignorará la falta de tino del comienzo. Si te gusta pasar miedo, aquí vas a disfrutar.

La fotografía y la dirección son impecables, muy al estilo del cine de terror de los 80, contribuyendo a generar ese ambiente tétrico y espeluznante que tan necesario es para apoyar las historias de Stephen King, en que lo bucólico y entrañable se mezcla de forma indisoluble con lo escalofriante y demencial. En ciertos aspectos estéticos, recuerda mucho a la adaptación de 1989 de Mary Lambert –de hecho, el crío es tan clavado al de la película original que me pregunto si será un clon de éste-.

Los actores son en su mayor parte relativamente desconocidos, lo cual lejos de restarle atractivo a la obra, ayuda a otorgar veracidad a la historia y a que nos metamos más en ella. Los vemos como a una familia de verdad, nuestros vecinos de al lado, nos los creemos. Jason Clarke –ese extraño cruce entre Mark Ruffalo y Woody Harrelson al que he decidido apodar Work Ruffarrelson– está espléndido, pero Jeté Laurence, la niña que interpreta a su hija de 8 años, es tan brillante que se come al resto del reparto con patatas. Excepto quizás a John Litgow, el mítico protagonista de Cosas de Marcianos, que aquí interpreta al vecino redneck y nos deja con la boca abierta en su interpretación dramática.

Hay cambios drásticos –que no mencionaremos a fin de evitar spoilers– con respecto al libro original, pero no molestan, sino que le añaden credibilidad a la historia y la hacen más interesante, además de que así logra sorprender incluso a los fans acérrimos de Stephen King que se sepan el libro de memoria.

Sospecho que el gato elegido para la película, de raza Maine Coon –en el libro era un gato británico de pelo corto-, ha sido un guiño hecho aposta hacia el propio Stephen King, que siempre suele situar sus historias en el estado de Maine.

La película tiene algunos defectos, no nos engañemos. El principal es el abuso de la banda sonora tétrica, que si bien está muy bien compuesta, suena tan continuamente que agobia. Ese zumbido de fondo a lo David Lynch que no calla más que un par de minutos durante todo el metraje parece estar ahí diciéndonos “eh, no os olvidéis de que estáis viendo una película de terror, ¿vale? No vaya a ser que veáis una escena de emotivo drama familiar y se os olvide”. Llega a hacerse repetitivo y pesado, al menos durante la mitad de menor calidad de la cinta.

Otro detalle que provoca cierto dolor al espectador es el nivel de estupidez del personaje protagonista. Sabemos de sobras que los personajes principales de una peli de terror deben ser un tanto idiotas –Abed de Community ya nos dejó claro que, si los personajes fueran inteligentes y supieran cómo reaccionar de forma coherente, no habría historia de miedo-, pero el bueno de Louis alcanza unos niveles de imbecilidad que rayan lo absurdo. En parte, esto es algo bueno, porque justifica la abrumadora cantidad de cagadas que comete y elimina cualquier posible agujero de guión –vale, ha pasado una cosa muy poco creíble, pero no ha sido un diabolicus ex machina gratuito, sino simplemente que el protagonista es tonto-. Por otra parte, cuesta creer que un señor con tan escasa capacidad cognitiva como Louis haya llegado a los cuarenta años sin morir atragantado por un plátano y mucho menos que haya logrado criar a dos hijos sin que se le ahoguen en la bañera.

Dejando de lado estos desafortunados errores –la irregularidad de la calidad según el momento del metraje, el abuso de banda sonora y lo idiota que llega a ser Louis-, la película es digna y una estupenda adaptación de un clásico del terror de King.

Como apunte curioso, la mayoría sabréis que lo más mítico que tuvo la adaptación de 1989 fue la canción homónima de The Ramones que sonaba en los créditos finales. En esta nueva adaptación, tenemos una versión de la misma canción también en los créditos, cantada por alguien con una voz que recuerda vagamente a la de Courtney Love. Pero lo curioso –y altamente enervante– es que, por más y más búsquedas que he realizado por internet, me ha sido imposible encontrar quién ha hecho este cover, no aparece por ninguna parte. No lo vais a encontrar en la ficha de IMDB de la película, ni en su página de Wikipedia, ni en ningún otro sitio. Si, al igual que yo, sois de esas personas que cuando oyen una canción que les gusta necesitan saber quién la está cantando, solo puedo recomendaros que os quedéis a ver los créditos, al menos hasta la sección que suele venir casi al final de éstos en la que se detallan las canciones que aparecen, y ahí os fijéis en quién cantaba esta versión, porque no vais a poder encontrar esa información en ningún otro lugar. Tampoco será difícil de identificar en los créditos, al fin y al cabo es la única canción que suena en la película además del irritante zumbido lynchiano.

Cementerio de Animales puede ser algo irregular, sí, pero es un buen producto. No será tan redonda y perfecta como fue el remake de It de 2017, por supuesto, pero es una película de terror digna y entretenida. Zombis, casas bonitas en medio de bosques siniestros, protagonista medio lelo y niños que dan escalofríos. Tiene todos los ingredientes que necesitamos para pasar un buen rato de sustos.

Artículo de Jöse Sénder.

Críticas

Reseña | Flash de Mark Waid: Relámpago expansivo

19-3-2019

Publicado originalmente en Docpastor.com

El nuevo tomo recopilatorio de Flash que ha lanzado ECC, titulado Relámpago Expansivo, recopila un largo y complejo arco argumental escrito nada menos que por el mismísimo Mark Waid. Este tomo de gran formato en tapa dura consta de la friolera de 568 páginas –aseguraos de llevar una bolsa bien gruesa cuando vayáis a comprarlo- y podéis encontrarlo en vuestra tienda de cómics al módico precio de 46,50 €.

Nos encontramos en la etapa de Wally West y asistimos al principio de todo a su esperada boda con Linda Park, en la cual la propia Linda es secuestrada por un misterioso villano y extraída de la corriente temporal, borrando todo rastro de su existencia hasta el punto en que nadie –excepto, por algún motivo que no he acabado de entender, Impulso- recuerda haberla conocido.

A raíz de este interesante punto de partida, comienza un complejo arco narrativo con montones de ramificaciones, en el que se suceden viajes en el tiempo y paradojas cuánticas como toda buena historia de Flash debe tener. Ríete tú de Doctor Who o El Efecto Mariposa –sobre todo de ésta última, porque costaba tomarse en serio a Ashton Kutcher-.

A lo largo de la intrincada trama, vamos topándonos con multitud de versiones de Flash de distintas épocas, algunas que ya habíamos visto anteriormente y otras a las que conocemos por primera vez durante un fugaz instante, en mitad de los vertiginosos viajes de Wally por el espacio-tiempo.

En cuanto a los velocistas que ya conocíamos, tenemos aquí al elenco completo para dejarnos claro que ésta es una historia trascendental, épica y que supone un punto de inflexión en la historia de Flash. Están Wally West, Barry Allen, Jay Garrick, Jesse Quick, Max Mercury, Impulso, Xs, los Gemelos Tornado e innumerables iteraciones más. Llega un punto en que empezamos a sospechar que en el DCverso hay más gente con poderes de velocista que sin ellos.

La galería de villanos que puebla las páginas de este tomo tampoco se queda corta. Desfilan por esta aventura desde el Profesor Zoom hasta Azul Cobalto, desde el Replicante hasta las versiones futuristas del Capitán Frío –Comandante Frío, en este caso- y Ola de Calor, desde Kobra hasta Thawne –uno de ellos, al menos- y un largo etcétera.

En esta ocasión, ECC parece haberse olvidado de incluir la habitual página al principio en la que se detallan los créditos y fechas de publicación de cada uno de los capítulos, ésa que sólo los frikis repasamos con atención –bueno, no se lo vamos a tener en cuenta, con el currazo de edición que se han pegado, un pequeño fallo lo tiene cualquiera-, pero por algunos detalles de las portadas podemos aventurar que la multitud de historias que componen este vasto recopilatorio se sitúan en torno al año2000.

El dibujo –y sobre todo el color-, no nos engañemos, es muy de la época y en ocasiones se hace un poco duro de mirar. Pero, a partir de la mitad del tomo, Paul Pelletier se encarga de mejorarlo muchísimo y hacerlo muy atractivo. Sobre todo en la historia corta que, a modo de flashback, protagonizan un Wally West adolescente y Montague –uno de los simios de Ciudad Gorila-, que es una verdadera delicia visual.

Y hay que admitir que el uniforme granate y blanco del nuevo y misterioso Flash que llega a Keystone para ayudar a Garrick –el que podéis ver en la portada del tomo- es uno de los más molones que haya visto no sólo en Flash, sino en cualquier cómic de superhéroes.

Una historia que, pese a sus evidentes carencias en el apartado gráfico –al menos durante la primera mitad del tomo-, resulta muy interesante y entretenida, con gran cantidad de giros dramáticos y sorpresas como no podía esperarse de otra forma de un guión de Mark Waid. Imprescindible para todo buen fanático del velocista escarlata.

Artículo de Josë Sénder.

Críticas

Reseña | Presidente Lex: el peligro de dar alas a un maníaco sediento de poder

28-2-2019

Publicado originalmente en Docpastor.com

ECC nos trae un nuevo tomo de lujo de Superman, dentro de su colección “El nuevo milenio”. En este caso, recopila la mítica era de principios de los 2000Presidente Lex, que narra el ascenso de Lex Luthor hasta la presidencia de los Estados Unidos. Es la espeluznante historia de cómo un villano retorcido y cruel puede llegar a manipular a las masas hasta el punto de convertirse en el hombre más poderoso del mundo de forma legal. Algo que tristemente ahora mismo está de actualidad en los USA. Y es que la historia de Luthor en esta saga recuerda de forma tan escalofriante a los sucesos reales de la sociedad americana actual, que los clásicos fans conspiranoicos de “los Simpson ya predijeron que…” pueden encontrar en este tomo una nueva fuente de inspiración para sus teorías absurdas.

Lex Luthor siempre ha sido un villano interesante, con su intelecto y su capacidad de manipulación como gran superpoder. En esta saga, podemos apreciar esa manipulación llevada a tal extremo que hasta Aquaman se deja encandilar por su malicia.

El elenco de autores que componen el volumen es, cuanto menos, estelar. A los guiones tenemos grandes nombres como Jeph Loeb –uno de los pesos pesados de DC– o el mismísimo Mark Schultz –el genio incomparable que creó el legendario cómic Xenozoic Tales, que nos llegó a España en forma de serie de animación en los 90 bajo el título de Cadillacs y Dinosaurios-.

Al dibujo, se compaginan historias de varios autores, destacando sobre todo grandes estrellas como Paul Pelletier –She-Hulk-, Paco Medina –New X-Men-, Carlo Barberi o el incomparable Joe Madureira. Quizás el que brilla con luz propia en la mayor parte de este volumen es Ed McGuinnessGen13-, cuyo espectacular estilo ejemplifica a la perfección la época en la que se publicó esta saga, con reminiscencias de los 90 pero quedándose solamente con los elementos interesantes de entonces y eliminando la parte más hortera para adaptarse al nuevo siglo. Su dibujo es siempre divertido y agradable para los sentidos, como se nos demuestra en el número que dibuja con simpática aparición de la Young Justice o en la hilarante aventura de Jimmy Olsen y Superman Bizarro.

No acaba aquí el desfile de talentos, porque se incluyen en el volumen varias historias muy cortitas dibujadas por grandes estrellas invitadas, de la talla de Humberto Ramos, Arthur Adams, Mike Wieringo, Rob Liefeld –vale, a éste lo llamo “gran estrella” en modo irónico-, Todd Nauck o Tim Townsend.

Uno de los momentos más interesantes que completan este volumen es la historia en que se nos muestra un documental televisivo sobre la vida de Lex Luthor, pero tergiversando y manipulando los hechos para que, a ojos del espectador, Lex parezca el bueno y Superman el malo. El estilo visual de la historia recuerda al del mítico Marvels de Alex Ross –salvando las distancias porque, por muy bueno que pueda ser cualquier otro autor, Ross es inigualable-.

Estamos pues ante una obra interesante y completa que nos muestra el peligro de dar alas a un maníaco sediento de poder. Quizás si más gente hubiera leído este cómic cuando fue publicado, ahora el mundo estaría un poquito mejor.

Artículo de Jöse Sénder.

Críticas

Reseña | Los Cuatro Fantásticos, de Dan Slott

18-2-2019

Publicado originalmente en Docpastor.com

Los fans de los cómics clásicos de aventuras estamos de enhorabuena. Debido probablemente a la recuperación de los derechos de Fox y de Konstantin Films por parte de Disney, la primera familia de superhéroes –el grupo más legendario, el que dio inicio a la era Marvel en junio de 1961 y bautizó al universo 616– ha vuelto por fin, después de una época oscura para los cómics en que la triste ausencia de Reed Richards se hacía notar en el mundo. Si algo está claro es que el universo necesita siempre a los 4 Fantásticos. Y no me refiero necesariamente al universo Marvel.

El arranque de esta nueva etapa nos llega de manos del brillante guionista Dan Slott –uno de los pesos pesados del cómic estadounidense de lo que va de siglo– y el dibujo de la siempre espectacular Sara Pichelli, que se ha ganado con honores un puesto entre los dibujantes más admirados del momento. Completan el número una historia corta dibujada por el fascinante artista italiano Simone Bianchi y una tira cómica del siempre divertido Skottie Young.

Aunque aún es pronto para poder analizar la obra a fondo, este primer número ya muestra un poco por dónde van a ir los tiros. Y, francamente, parece un camino agradable. Al ser un primer capítulo de presentación de la nueva era, se centra más en mostrarnos en qué momento emocional de sus vidas está cada personaje y aún no podemos meternos de lleno en las clásicas tramas 4F de aventuras locas y desenfadadas –excepto por un breve flashback que nos muestra una aventura sencilla y divertida de tiempos mejores-. Pero, aunque sea de un modo muy esbozado, ya empieza a augurar los elementos que conformarán la obra, que son los pilares básicos que siempre han tenido los cómics de los 4 Fantásticos, los que los hacen imprescindibles como faro luminoso en un mundo oscuro: Aventura, viajes espaciales, descubrimientos fascinantes, lazos familiares, algo de drama emotivo y sobre todo un elenco imprescindible de secundarios de lujo.

Y es que el bueno de Slott ha sabido incluir ya en el primer capítulo a todos los secundariosimportantes de los 4F, aunque en algunos casos sea de forma más anecdótica que en otros, pero sabiendo que mostrarlos ni que sea un leve instante ya va a dejar claro al lector que éste va a ser un cómic clásico de la franquicia. Alicia Masters –el eterno amor de La Cosa-, Wyatt Wingfoot –el mejor amigo de la Antorcha-, los macarras de la calle Yancy, Medusa, Crystal, Hulka –siendo Dan Slott, no podía dejar de incluir a su personaje más querido-, Willie Lumpkin –nuestro cartero favorito– y, por supuesto, el Doctor Muerte, probablemente el villano más carismático de Marvel –y de lo que no es Marvel-.

Los diálogos de Slott son siempre brillantes y su forma de narrar no admite queja alguna, como ya nos lo demostró en su legendaria etapa de Hulka –She-Hulk by Dan Slott volúmenes 1 y 2, 2004 a 2006, uno de los cómics más divertidos que vais a poder encontrar jamás-. Y en este nuevo inicio de los 4 Fantásticos no parece que vaya a defraudarnos en absoluto. Sólo tenéis que ver a Johnny Storm haciendo de Ferris Bueller en una hilarante escena de este número para que os quede claro que esto es puro Slott. Oh, y no sé a vosotros, pero a mí la splash-page de la página 22 me ha arrancado una sincera lagrimita.

Sólo podemos esperar al próximo número con ansia y altas expectativas. Porque “el mejor cómic del mundo” –como reza el propio subtítulo de la serie– ha vuelto por todo lo alto y promete estar a la altura de sus mejores épocas, las originales de Stan Lee y Jack Kirby en los 60 o la era de Pacheco, Larroca, Davis y otros grandes en el Fantastic Four volumen 3 de 1998 a 2003.

Y es que, como decía la tía Petunia: ¡Es la hora de las tortas, verdaderos creyentes!

Artículo de Jöse Sénder.

Críticas

Reseña | Alita: ángel de combate

12-2-2019

Publicado originalmente en Docpastor.com

Pese a la presencia del muy venido a menos James Cameron –que pasó de ser el genio que dirigiera obras cumbre como Terminator 2, Aliens o Mentiras Arriesgadas a ser el artífice de tostones infumables como Avatar-, Alita es una película de acción entretenida que se puede disfrutar, si no te pones muy quisquilloso con su fidelidad como adaptación. Y esto se debe, principalmente, a la gran labor de dirección del maestro Robert Rodríguez, que rara vez defrauda a sus fans –excepto cuando le da por meter a Enrique Iglesias en una película de tiros, pero por suerte éste no es el caso-.

No tenía grandes expectativas con esta nueva adaptación americana de un manga legendario, pero me acabé encontrando con una cinta de acción que, si bien superficial, resulta bastante decente. No olvidemos que poca gente puede dirigir escenas trepidantes, peleas y persecuciones como el bueno de Rodríguez –El Mariachi, Desperado, Machete, Abierto hasta el amanecer, Planet Terror, The Faculty-.

La historia de la película es básicamente la trama del primer tomo del manga original –Gunnm, de Yukito Kishiro, traducido en el mundo occidental como Alita: Ángel de Combate-, pero añadiéndole partes de la trama del tercer arco –las competiciones de Motorball– y algunos detalles extraídos de distintos momentos de la serie original.

En este sentido, es relativamente fiel al original –o al menos, mucho más que otras adaptaciones como Ghost in the Shell, Constantine o todas las películas de Marvel-, en cuanto a que se basa en elementos sacados de la serie original, aunque estén remezclados un poco a gusto del director, pero intentando que todo provenga de la obra madre en mayor o menor medida. Eso sí, sin dejar de ser otra americanización de una obra clásica japonesa, de la que nos quedamos con las partes más superficiales de la historia y eliminamos todo lo profundo y metafísico que hubiera. Como curiosidad, los nombres de algunos personajes están cambiados, pero no es que se los hayan inventado para la película, sino que están basados en la traducción occidental que se le dio al anime al exportarlo –un poco como si hicieran una peli del Capitán Tsubasa y lo llamasen Oliver Atom-.

Aunque hay una parte que hace flojear la película y destruye casi por completo una historia que podría haber sido mucho más memorable: la vergonzosa trama romántica. La parte de la película que se han sacado de la manga –y no del manga– es una absurda y gratuita subtrama de amoríos adolescentes entre Alita y un sosainas infumable llamado Hugo. El tal Hugo –que en el original sólo era un amigo más de Alita– es sin duda el personaje más insulso, aburrido e innecesario que he visto en una película en los últimos 20 años, una mezcla entre Riley Finn de Buffy Cazavampiros, Danny Pink de Doctor Who y cualquier personaje interpretado por Shia LaBeouf entre 2005 y 2010.

Si lo que querían mostrar era la relación entre un ciborg como Alita y los simples humanos, ya se había establecido una interesante y emotiva relación padre-hija entre ella y el Doctor Ido. No era necesario colar esa “trama Crepúsculo” que choca con el personaje, con la historia y con el estilo general de la obra. Si tuviera que aventurar una conjetura de por qué metieron esta inexplicable subtrama, diría que Cameron –el peor productor del mundo– se empeñó y el pobre Rodríguez tuvo que meterla con calzador y a regañadientes, procurando que dicha trama no influyese mucho a la película y se pudiese recortar sin problemas en un futuro montaje del director, que probablemente aumentaría exponencialmente la calidad de la película.

Y es que Robert Rodríguez es un director como la copa de un pino y además se le nota que es un gran fan del manga Gunnm. Es una lástima que tenga a James Cameron produciendo y cortándole las alas –y no me refiero al brillante Cameron de los 80, sino al Skrull que le ha sustituido últimamente, el que se ha endiosado desde que ya no tiene detrás a un productor de verdad diciéndole “recorta esa parte, que sobra, y retoca esa otra para darle coherencia”-. Sus escenas de acción son impecables y divertidísimas. Algunas escenas de lucha están calcadas del tebeo golpe por golpe y plano por plano, así como los diseños de los villanos ciborg, con un cariño por la obra original que se ve al primer vistazo. Personalmente, me emocionaba cada vez que veía a Alita usar su mítica técnica del Panzer, la voltereta con patada vertical de arriba abajo con la que puede partir a la gente en dos como si nada. Sí, quizás hay algunos momentos de chulería y frases lapidarias que chocan un poco con el carácter inocente de la protagonista, pero tampoco molestan tanto como la presencia de Hugo, la verdad.

El casting no admite queja alguna, si intentamos no dar importancia a que los actores en esta versión no sean japoneses sino occidentales: Christoph Waltz –Doctor Ido, Jennifer Connelly Chiren y Mahershala Ali Vector están tan espectaculares como lo están siempre en todo lo que hacen. La joven y desconocida Rosa Salazar interpreta a Alita de forma estupenda. Tenemos ciertas agradables sorpresas como recuperar a una olvidada estrella de acción de los 90, Casper Van Dien –Amok-, o a un viejo conocido de la filmografía de Rodríguez, Jeff Fahey –lo habéis visto en Machete o en Planet Terror-. Y no os diremos quién interpreta al villano que mueve los hilos entre las sombras, Nova, para que no os explote la cabeza.

La gran baza de esta película es su apartado visual. El departamento de dirección artística lo ha bordado y eso hay que admitirlo, por mucho o poco que nos pueda gustar el guión. El trabajo de diseño de producción es de lo mejorcito que se haya visto en lo que va de siglo: Los diseños de decorados, de vehículos, la estética cyberpunk decadente, los diseños de los ciborgs. En definitiva, la exhaustiva creación de un mundo post-apocalíptico, creíble pero a la vez impresionante. En cuanto a dirección de arte y a efectos visuales, sublime. No suelo ser un gran admirador de ver cine en 3D, pero en este caso está muy bien creado y lo recomiendo encarecidamente.

Uno de los puntos más criticados por el público desde el tráiler fue la deformación de los ojos de la protagonista para darle un toque más manga. Pero debo decir que no desentona con la película. Tengamos en cuenta que estamos ante una película de ciencia-ficción futurista con montones de CGI, en la que casi la totalidad de los personajes tienen retoques digitales para mostrar sus partes robóticas y deformidades corporales, para dejarnos claro que en ese futuro, quien más quien menos, todo el mundo tiene algo irreal e imposible en su físico –algo que no se habría podido hacer tan bien sin efectos visuales-. Así que, pasado el shock inicial de los primeros cinco minutos de película, casi te olvidas de los ojos de Alita.

Visualmente, esta película es un 10 sobre 10. En cuanto al guión, es un 6 pelado y gracias. Pero estoy casi seguro de que, con un buen remontaje –eliminando la gratuita subtrama cameroniana del soporífero amorío adolescente, que nos hacía poner los ojos en blanco hasta alcanzar el umbral del dolor, y procurando que Hugo no apareciese en un solo plano ni se le mencionase en absoluto-, el apartado de guión podría subir de un 6 a un 8 y dejarnos una cinta media hora más corta, mucho menos irregular, mucho más agradable.

No esperéis una historia profunda y existencial que os cambie la vida. Pero como película de acción, de hostias, robots, carreras y ciencia-ficción, es muy entretenida y Rodríguez nunca defrauda en este aspecto.

Artículo de Josë Sénder.

Críticas

Reseña | La Lego película 2: Todo es fabuloso

5-2-2019

Publicado originalmente en Docpastor.com

¿Te gustó la Lego-Película? Pues probablemente te gustará la Lego-Película 2, subtitulada en un alarde de humor como “La segunda parte”. Sólo con este subtítulo ya nos hacemos una clara idea de que la cosa va a estar cargada de risas.

Tan divertida y loca como la primera, una película para todos los públicos que los más pequeños disfrutarán y con la que los adultos se reirán a carcajadas. Su tono infantil y desenfadado no la exime de una enorme dosis de humor ácido y cargado de mala baba que llenaba la sala de cine de risas incontrolables, con algunos chistes de humor muy fácil y otros tremendamente inteligentes y bien pensados.

Tranquilos, papis y mamis, todo lo adulto es lo suficientemente sutil como para que ningún niño capte el humor negro y sarcástico con el que sus padres se desternillarán. Pero la película es lo bastante alocada y llena de aventuras para que esto no afecte al disfrute infantil.

Si algo negativo se le puede achacar es que el plot twist del final de la primera entrega fue tan potente que dejó un listón demasiado alto. En la primera entrega nos encontrábamos con un mundo loco y absurdo que no entendíamos y que parecía como si lo hubiera escrito un niño, hasta que al final nos sorprendía descubrir que, en efecto, todo lo que pasaba eran las aventuras imaginadas de un niño jugando con las maquetas de su padre –el grandioso Will Ferrell-. Lo que quizás hace que esta nueva entrega esté ligeramente por debajo es que, una vez conocida la sorpresa de la anterior, ya no tenemos ese elemento de incomprensión que nos mantenía en vilo toda la película. Desde el principio ya sabemos que toda esta locura la desata la imaginación de un niño y eso le resta misterio. Pero en esta ocasión también hay cierto giro de guión muy interesante que, aun sin ser tan chocante como el de la primera, te deja un buen sabor de boca.

Además, la acción, las risas y la genialidad visual compensan con creces cualquier defecto que la película pudiera tener. Los increíbles decorados de Lego vuelven a dejar con la boca abierta: no olvidemos que, aunque la película esté realizada mediante animación 3D, todo está diseñado en base a construcciones de Lego que se pueden llegar a hacer, lo cual en mi humilde opinión les suma muchísimo mérito a esos titanes que son los diseñadores de producción de esta obra. Construir el mundo de Mad Max con Legos y que quede tan real es, simplemente, impresionante.

La cantidad de guiños y referencias frikis a películas, cómics, videojuegos y demás es apabullante, quizás incluso más que en la primera entrega –lo que se agradece enormemente, dado que es una de las bazas más divertidas de esta saga-.

Esta vez hay que hacer especial hincapié en Batman, que afortunadamente tiene mucho más protagonismo que en la primera parte. Hay un montón de desternillantes referencias a su mundo de cómic y a los actores que lo han interpretado a lo largo de las décadas, con incluso algún pequeño cameo que puede hacerte soltar una lagrimita de nostalgia. “¡Necesitamos a Batman!”, grita el alcalde en una escena, “¡Los de Marvel ya no nos cogen el teléfono!

Sí, tiene las –tan odiadas por los adultos– escenas musicales de toda película de animación para niños. Pero están cargadas de humor y de comentarios cínicos y despectivos de los propios personajes, convirtiendo esas escenas que podrían haber sido altamente pastelosas en divertidas parodias de cualquier película de Disney.

A título personal, os recomiendo que si podéis la veáis en versión original, para no perderos las voces de la cantidad de famosos que aparecen, algunos como protagonistas y otros como breves cameos: Tenemos a Rosa de Brooklyn 99 en uno de los papeles principales, a la jueza de The Good Place, a los mismísimos Moss y Richmond de The IT Crowd –Los Informáticos-, Bruce Willis, Jonah Hill, Chaning Tatum, Jason Momoa, Cobie Smulders o Ralph Fiennes, entre otros.

Will Arnett. Sobre todo, Will Arnett.

Porque Will Arnett es probablemente el mejor Batman que haya habido jamás.

Todo es fabuloso.

Artículo de Josë Sénder.