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Grandes anuncios de Marvel, DC y Hulu en la SDCC 2019

21-7-2019

Bueno, amigos, ¿a vosotros también os está dejando loquísimos la Comic Con de San Diego de este año? No me refiero a que hayáis ido allí –ay, ojalá estuviéramos tan forrados-, pero al menos a los que vamos siguiendo por internet los grandes anuncios de los estudios se nos está quedando el culo torcido.

 

A long time ago, we used to be friends…

Para empezar, y aunque para algunos sea un anuncio menor, los ejecutivos de Hulu soltaron el gran bombazo en mitad de la charla de Kristen Bell y Jason Dohring, anunciando que en ese mismo instante salía en su plataforma la cuarta temporada de Veronica Mars. Los fans que llevábamos diez años esperándola gritamos como niñas japonesas. ¡Ya está colgada entera! ¡Sólo son 8 capítulos! ¡Y encima sale J.K. Simmons! ¿Le pedirá a Veronica que le traiga fotos de Spider-Man? –Nota: Sospecho que Veronica Mars tardaría cinco minutos en deducir que Peter Parker y el trepamuros son la misma persona.

¿Me estás diciendo que ahora trabajo para el Daily Bugle?

Marvel está más Excelsior que nunca.

Sin duda el plato fuerte, lo que todos estábamos esperando, son los anuncios de la próxima fase del MCU por parte de Marvel Studios. ¡Y madre mía! Lo que han llegado a soltar. Ahí va el resumen:

  • Los 4 Fantásticos y los X-Men confirmados para próximas películas, aunque aún sin fecha.
  • Thor: Love and Thunder. La cuarta entrega de Thor la volverá a dirigir Taika Waititi y, además de Chris Hemsworth, contará de nuevo con la gran favorita de los fans Tessa Thompson como Valquiria y, atención, con el retorno de Natalie Portman como Jane Foster. Que, según ha dejado caer la propia Natalie sutilmente, ¡se convertirá por fin en Thor!Imagen
  • Blade. Pues sí, vuelve el Cazavampiros que inició la moda de las películas de superhéroes “hechas en serio” a finales de los 90, sólo que en esta ocasión no será Wesley Snipes quien le dé vida, sino Mahershala Ali. Este actorazo se convierte así en el segundo villano de Luke Cage que interpreta a dos personajes distintos en el mismo MCU –la primera fue Black Mariah, la otra gran villana de Cage, que también aparecía en Civil War interpretando a otro personaje-. Esto nos da esperanzas a los fans de que David Tennant pueda volver a Marvel como… ¿Reed Richards? ¿El Doctor Muerte? Me da igual quién sea, mientras vuelva.Imagen
  • Shang Chi and the legend of the Ten Rings. El Bruce Lee de Marvel confirma su película, aunque a juzgar por el título, parece que su villano va a ser… ¡El Mandarín! Pero, ¿qué pinta la archinémesis número uno de Iron Man en una peli del Maestro de Kung Fu? Bueno, si conocéis un poco la historia de Shang Chi, recordaréis que fue creado cuando Marvel consiguió los derechos de Fu Manchú, el villano de la célebre saga homónima de películas. Marvel empezó a publicar cómics sobre este villano y le escribieron un hijo bueno para tener un héroe en sus cómics. Con los años, perdieron los derechos de Fu Manchú y nunca pudieron volver a usarlo, pero se quedaron con su hijo Shang Chi porque lo habían creado ellos mismos. Y, si en la película no van a poder usar a Fu Manchú como padre malvado del protagonista, ¿quién es el personaje de Marvel que más se le parece? ¡Exacto, el Mandarín!Imagen
  • Black Widow. La próxima película de Marvel, el año que viene, suponemos que narrará el origen de Natasha –porque una secuela sería un poco difícil, snif-. Sabemos que, además de nuestra amada ScarJo, la película contará con Rachel Weisz en un papel indeterminado y, agarraos, con David Harbourel sheriff de Stranger Things– como el Guardián Rojo, algo así como el Capitán América ruso –creo que se les ha olvidado que este personaje ya apareció en Agentes de SHIELD, interpretado por Zach McGowan, pero bueno, aceptamos barco-.Imagen
  • Doctor Strange in the Multiverse of Madness. De la segunda entrega del Hechicero Supremo, sólo sabemos que el villano será Pesadilla, aunque tal como acabó la primera es de esperar que el Barón Mordo también ande por ahí molestando al buen Doctor. La gran novedad es que en la película Doc estará acompañado por la Bruja Escarlata. Y ojalá, ojalá, usen esta película para introducir a los hermanos Hellstromde los que ya se había dicho que iban a hacer una serie– o a Magik de los X-Men, la alumna estrella de Extraño.Imagen
  • Eternals. Curioso que hayan elegido esta olvidada franquicia –que ni siquiera el maestro Neil Gaiman consiguió revitalizar– para hacer una película, pero al menos el reparto pinta muy bien. Richard Maddenes de suponer que como Ikaris-, Angelina Joliela mejor Sersi que podíamos pedir– y Salma Hayek.Imagen
  • The Falcon and the Winter Soldier. La gran novedad de la serie de Sam y Bucky es que contará también con Daniel Brühl. ¿Será en esta ocasión el Barón Zemo héroe o villano?Imagen
  • Wandavision. La serie protagonizada por la Bruja Escarlata y la Visión, al parecer, estará directamente conectada con la segunda entrega de Doctor Extraño y será necesario ver antes la serie para entender mejor la película –vamos, lo que lleva seis años pasando con el bueno de Coulson-.Imagen
  • Loki. De ésta sí que no han avanzado absolutamente nada, aparte del logo.Imagen
  • What if…? La serie de animación contará con las voces de los actores originales del MCU.Imagen
  • Hawkeye. La serie contará con Jeremy Renner de nuevo, pero además se incluirá por fin al personaje de Kate Bishop, la Joven Vengadora y líder de los nuevos Vengadores Costa Oeste –a la que amamos y admiramos como a pocos-. El logo, si os fijáis, es el de la legendaria miniserie de Matt Fraction.Imagen

¿El punto negativo? Estamos ya en 2019 y Marvel Studios sigue sin decir nada al respecto de una posible película de Hulka. ¿De qué sirve tener un estudio de cine y mogollón de pasta para CGI si luego no haces una peli del personaje más divertido y genial de tu editorial? A ver si va a tener que venir aquí a poner orden Howard, el Maestro del Quack Fu.

Kevin Feige, haz ya una peli de Shulkie o te atizará un mamporro gamma.

 

Crisis en Tierras Infinitas.

El nuevo crossover anual de las series del Arrowverso se rumorea que va a ser el último –debido a la más que posible cancelación de las cabeceras principales Arrow y Flash, aunque esperemos que no nos toquen Legends of Tomorrow, la mejor serie de superhéroes de la actualidad-. Parece que CW está intentando conseguir el máximo de cameos posibles de grandes leyendas de películas y series de DC para cruzarse, aunque sea brevemente, con nuestros héroes actuales. Si os acordáis, en el crossover del año pasado ya volvió John Wesley Shipp, esta vez no interpretando al padre de Barry sino al genuino Flash de la serie de los 90. Y encima, pudimos ver –de refilón y sin ser el mismo actor, pero con el mismo traje chillón– al Green Arrow de Smallville. Pues bien, para el nuevo crossover, de momento se han confirmado dos apariciones. La primera es la de Brandon Routh, que pese a que ya está en el Arrowverso desde hace años interpretando al genial Atom, también aparecerá interpretando de nuevo al añorado Superman de Bryan Singer, en lo que sin duda será un cameo muy gracioso –sobre todo si se encuentra con Atom-. El otro, que justo se desveló anoche, es nada menos que Burt Ward, que interpretó al inolvidable Robin de la serie de Batman de los 60. ¡Santas onomatopeyas, Batman!

Las posibilidades son infinitas. ¿Quién más saldrá? ¿Michael Keaton? ¿George Clooney con pezoneras? ¿El Joker animado de Mark Hamill? ¿Habrá justicia en este oscuro universo y veremos por fin a Tom Welling vestido de Superman? Sólo sé que mundos vivirán, mundos morirán.

 

Espero que los responsables de la Comic Con de San Diego empiecen a responsabilizarse de sus actos y a pagarnos las pastillas para el corazón que vamos a necesitar después de todos estos anuncios tan épicos.

¡Es la hora de las tortas!

 

Jöse Sénder.

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Críticas

Reseña | Flash de Mark Waid: Relámpago expansivo

19-3-2019

Publicado originalmente en Docpastor.com

El nuevo tomo recopilatorio de Flash que ha lanzado ECC, titulado Relámpago Expansivo, recopila un largo y complejo arco argumental escrito nada menos que por el mismísimo Mark Waid. Este tomo de gran formato en tapa dura consta de la friolera de 568 páginas –aseguraos de llevar una bolsa bien gruesa cuando vayáis a comprarlo- y podéis encontrarlo en vuestra tienda de cómics al módico precio de 46,50 €.

Nos encontramos en la etapa de Wally West y asistimos al principio de todo a su esperada boda con Linda Park, en la cual la propia Linda es secuestrada por un misterioso villano y extraída de la corriente temporal, borrando todo rastro de su existencia hasta el punto en que nadie –excepto, por algún motivo que no he acabado de entender, Impulso- recuerda haberla conocido.

A raíz de este interesante punto de partida, comienza un complejo arco narrativo con montones de ramificaciones, en el que se suceden viajes en el tiempo y paradojas cuánticas como toda buena historia de Flash debe tener. Ríete tú de Doctor Who o El Efecto Mariposa –sobre todo de ésta última, porque costaba tomarse en serio a Ashton Kutcher-.

A lo largo de la intrincada trama, vamos topándonos con multitud de versiones de Flash de distintas épocas, algunas que ya habíamos visto anteriormente y otras a las que conocemos por primera vez durante un fugaz instante, en mitad de los vertiginosos viajes de Wally por el espacio-tiempo.

En cuanto a los velocistas que ya conocíamos, tenemos aquí al elenco completo para dejarnos claro que ésta es una historia trascendental, épica y que supone un punto de inflexión en la historia de Flash. Están Wally West, Barry Allen, Jay Garrick, Jesse Quick, Max Mercury, Impulso, Xs, los Gemelos Tornado e innumerables iteraciones más. Llega un punto en que empezamos a sospechar que en el DCverso hay más gente con poderes de velocista que sin ellos.

La galería de villanos que puebla las páginas de este tomo tampoco se queda corta. Desfilan por esta aventura desde el Profesor Zoom hasta Azul Cobalto, desde el Replicante hasta las versiones futuristas del Capitán Frío –Comandante Frío, en este caso- y Ola de Calor, desde Kobra hasta Thawne –uno de ellos, al menos- y un largo etcétera.

En esta ocasión, ECC parece haberse olvidado de incluir la habitual página al principio en la que se detallan los créditos y fechas de publicación de cada uno de los capítulos, ésa que sólo los frikis repasamos con atención –bueno, no se lo vamos a tener en cuenta, con el currazo de edición que se han pegado, un pequeño fallo lo tiene cualquiera-, pero por algunos detalles de las portadas podemos aventurar que la multitud de historias que componen este vasto recopilatorio se sitúan en torno al año2000.

El dibujo –y sobre todo el color-, no nos engañemos, es muy de la época y en ocasiones se hace un poco duro de mirar. Pero, a partir de la mitad del tomo, Paul Pelletier se encarga de mejorarlo muchísimo y hacerlo muy atractivo. Sobre todo en la historia corta que, a modo de flashback, protagonizan un Wally West adolescente y Montague –uno de los simios de Ciudad Gorila-, que es una verdadera delicia visual.

Y hay que admitir que el uniforme granate y blanco del nuevo y misterioso Flash que llega a Keystone para ayudar a Garrick –el que podéis ver en la portada del tomo- es uno de los más molones que haya visto no sólo en Flash, sino en cualquier cómic de superhéroes.

Una historia que, pese a sus evidentes carencias en el apartado gráfico –al menos durante la primera mitad del tomo-, resulta muy interesante y entretenida, con gran cantidad de giros dramáticos y sorpresas como no podía esperarse de otra forma de un guión de Mark Waid. Imprescindible para todo buen fanático del velocista escarlata.

Artículo de Josë Sénder.

Críticas

Reseña | Presidente Lex: el peligro de dar alas a un maníaco sediento de poder

28-2-2019

Publicado originalmente en Docpastor.com

ECC nos trae un nuevo tomo de lujo de Superman, dentro de su colección “El nuevo milenio”. En este caso, recopila la mítica era de principios de los 2000Presidente Lex, que narra el ascenso de Lex Luthor hasta la presidencia de los Estados Unidos. Es la espeluznante historia de cómo un villano retorcido y cruel puede llegar a manipular a las masas hasta el punto de convertirse en el hombre más poderoso del mundo de forma legal. Algo que tristemente ahora mismo está de actualidad en los USA. Y es que la historia de Luthor en esta saga recuerda de forma tan escalofriante a los sucesos reales de la sociedad americana actual, que los clásicos fans conspiranoicos de “los Simpson ya predijeron que…” pueden encontrar en este tomo una nueva fuente de inspiración para sus teorías absurdas.

Lex Luthor siempre ha sido un villano interesante, con su intelecto y su capacidad de manipulación como gran superpoder. En esta saga, podemos apreciar esa manipulación llevada a tal extremo que hasta Aquaman se deja encandilar por su malicia.

El elenco de autores que componen el volumen es, cuanto menos, estelar. A los guiones tenemos grandes nombres como Jeph Loeb –uno de los pesos pesados de DC– o el mismísimo Mark Schultz –el genio incomparable que creó el legendario cómic Xenozoic Tales, que nos llegó a España en forma de serie de animación en los 90 bajo el título de Cadillacs y Dinosaurios-.

Al dibujo, se compaginan historias de varios autores, destacando sobre todo grandes estrellas como Paul Pelletier –She-Hulk-, Paco Medina –New X-Men-, Carlo Barberi o el incomparable Joe Madureira. Quizás el que brilla con luz propia en la mayor parte de este volumen es Ed McGuinnessGen13-, cuyo espectacular estilo ejemplifica a la perfección la época en la que se publicó esta saga, con reminiscencias de los 90 pero quedándose solamente con los elementos interesantes de entonces y eliminando la parte más hortera para adaptarse al nuevo siglo. Su dibujo es siempre divertido y agradable para los sentidos, como se nos demuestra en el número que dibuja con simpática aparición de la Young Justice o en la hilarante aventura de Jimmy Olsen y Superman Bizarro.

No acaba aquí el desfile de talentos, porque se incluyen en el volumen varias historias muy cortitas dibujadas por grandes estrellas invitadas, de la talla de Humberto Ramos, Arthur Adams, Mike Wieringo, Rob Liefeld –vale, a éste lo llamo “gran estrella” en modo irónico-, Todd Nauck o Tim Townsend.

Uno de los momentos más interesantes que completan este volumen es la historia en que se nos muestra un documental televisivo sobre la vida de Lex Luthor, pero tergiversando y manipulando los hechos para que, a ojos del espectador, Lex parezca el bueno y Superman el malo. El estilo visual de la historia recuerda al del mítico Marvels de Alex Ross –salvando las distancias porque, por muy bueno que pueda ser cualquier otro autor, Ross es inigualable-.

Estamos pues ante una obra interesante y completa que nos muestra el peligro de dar alas a un maníaco sediento de poder. Quizás si más gente hubiera leído este cómic cuando fue publicado, ahora el mundo estaría un poquito mejor.

Artículo de Jöse Sénder.

Críticas

Reseña | Aquaman, ¿pero cuántas pelis acabo de ver?

19-12-2018

Publicado originalmente en Docpastor.com

Me vais a tener que perdonar que escriba esta crítica en tono humorístico, pero después de ver Aquaman no existe otra forma posible de explicarla.

Estamos ante una de esas películas tan rematadamente malas que acaban dando la vuelta y convirtiéndose en brillantes comedias auto-paródicas, como el Howard el Pato de los 80, aunque salvando las distancias –ya le gustaría a James Wan-.

Es una cinta muy correcta y decente para el bajo nivel al que nos tiene acostumbrados el DCEU, pero que sería simplemente mala si fuese de cualquier otra productora. Como película épica de superhéroes, es nefasta. Pero como comedia tonta de aventuras en plan La Momia, Tras el Corazón Verde o la trilogía The Librarian, es divertidísima.

No me malinterpretéis, Aquaman está muy bien rodada y la dirección de Wan es impecable, con una planificación excelente y grandes momentos visuales. Pero el CGI utilizado ya ha envejecido mal incluso antes del estreno. Es imposible ver esas volteretas de Nicole Kidman o el movimiento de los atlantes al nadar sin intentar pulsar la barra espaciadora para omitir la escena cinemática de videojuego de principios de los 2000 que creemos estar viendo. Afortunadamente, el carisma de Jason Momoa y Amber Heard lo compensa con creces.

Y es que el casting, si obviamos al villano, es en un 90% genial. Es muy evidente que Momoa y Heard han sido seleccionados para alegrar la vista al público sean cuales sean nuestras preferencias –y cada cinco minutos tienen una pose sexy empapada y gratuita en plan anuncio de colonia que lo demuestra-. Pero además lo hacen muy bien, tienen mucha química y una vena cómica genial que hace que nos riamos con ellos y no de ellos. Willem Dafoe está estupendo pese al peinado que le han puesto –porque es Willem Dafoe, básicamente, y puede hacer lo que le dé la gana que siempre lo hará bien-. Aunque aquí tiene cara todo el rato de no entender muy bien dónde se ha metido y querer que le den ya el cheque para irse a casa. El pobre hace lo que puede con los diálogos que le han dado. Dolph Lundgren Nicole Kidman también están geniales, pese a tener papeles pequeños. Y probablemente Michael Beach, que interpreta al padre de Black Manta, sea el que se lleva la palma interpretativa, pese a lo poco que sale.

La trama no es nueva ni original: Un borrachuzo hiper-musculado y buscabroncas –pero de gran corazón– tiene que reclamar el trono ante su malvado y envidioso hermano pequeño. Para ello, deberá empuñar un arma mágica que sólo aquel que sea digno podrá levantar. Sí, probablemente Kenneth Brannagh y Chris Hemsworth estaban sentados en el cine viendo la peli y pensando “¿pero por qué me suena tanto esta historia?

Realmente es como Thor de Kenneth Brannagh pero al revés: si en aquella las escenas ambientadas en Asgard eran geniales y las ambientadas en la Tierra sobraban, aquí las partes que pasan en Atlantis son un soberano –pun intended– aburrimiento, mientras que las que pasan en la superficie –con un desatado Jason Momoa haciendo el chorras- son pura diversión.

El intento de Loki en Aquaman –el hermano celoso del protagonista que hace maldades no se sabe muy bien por qué– probablemente sea el villano con menos carisma de la historia del cine. Ni Jesse Eisenberg en BvS ni el pobre James Marsters en Dragon Ball Evolution consiguen hacerle sombra en este aspecto. Afortunadamente hay otro villano, Black Manta algo así como el robot cabezón de La Guía del Autoestopista Galáctico-, cuyo traje es tan divertido y entrañable que dan ganas de achucharlo y que además nos brinda una brillante secuencia de montaje musical al más puro estilo ochentero.

Las escenas que pasan en Atlantis no sólo son aburridas e insufribles debido a su fracasado intento de epicidad, sino que encima los diseñadores del CGI parece que sabían cuándo empezar pero no cuándo parar. Da la sensación de que hayan entrado a un bazar chino y hayan arramblado con todos los objetos brillantes que iban encontrando sin hacer distinciones, se los hayan dado a un diseñador de máquinas tragaperras puesto de ácido hasta las trancas y, tras ayudar a Ned Flanders a colocar las luces de navidad, le hayan dicho “la gente ha pagado para ver cositas brillantes que se mueven, no quiero un solo plano en el que haya menos de doscientas”.

Esta sobreexplotación del kitsch más barroco y sobrecargado está apoyada además por el vestuario: Los Stormtroopers raveros que sirven al malo parecen sacados de una versión de bajo presupuesto de un videoclip de Daft Punk. Por no hablar de la colección de armaduras del propio villano, que nos retrotrae a aquellos muñecos excesivamente brillantes de los Caballeros del Zodiaco de los 80, me pregunto si de forma intencionada o –aún más divertido– sin darse ni cuenta.

Hay posturitas épicas de superhéroe por doquier. Demasiadas, de hecho, forzadísimas y alargando demasiado los planos. Aunque hay que admitir que ver a Jason Momoa –en las escenas en las que ya va disfrazado de mazorca humana para el carnaval de un colegio de Alcobendas– haciendo coreografías de posturitas kawaii a lo Sailor Moon antes de cada batalla, vale mucho la pena. Es divertidísimo ver al propio Momoa aguantándose la risa, sin tomárselo en serio y pasándoselo en grande.

Desgraciadamente, hay momentos de la película que intentan ser dramáticos y profundos pero que más bien provocan vergüenza ajena: actores que -sin saber muy bien ellos mismos por qué– se quedan mirando al vacío mientras recitan una interminable hilera de clichés a lo Paulo Coelho, que parecen sacados del Facebook de un adolescente intensito.

Pero no todas las escenas “serias” son nefastas. Hay, por ejemplo, una escena en que miles deMurlocs del World of Warcraft atacan un barco derivando en una persecución submarina, con un CGI mucho más comedido, planificación estupenda y que visualmente les ha quedado preciosa. También ciertas persecuciones de Mera por los tejados de un pueblecito italiano, que parecen sacadas del Tomb Raider o el Assassin’s Creed, han resultado muy bien rodadas, divertidas y espectaculares de ver.

Algo que le agradezco a la película es que no tiene un tono claro. Esto suele ser algo negativo, porque no sabes a qué atenerte. Pero en una película tan absurda, dispar y carente de guión, es divertido que cada escena sea una película totalmente distinta, aparentemente ordenadas al azar. Y además así se evita que haya escenas que se salgan de tono, porque no hay un tono del que puedan salirse.

Tengo tres teorías distintas acerca de esta disparidad:

1: Empezaron a rodar una película que pretendía ser seria y profunda, tras cuatro escenas rodadas James Wan se dio cuenta de que le estaba saliendo un tostón y pidió que la reescribieran en clave de humor.

2: Wan les pidió a todos sus amigos y familiares que dijesen los títulos de sus películas y videojuegos favoritos y se propuso homenajearlos absolutamente todos en apenas dos horas y media.

3: Bajo el efecto de una gran cantidad de drogas, los guionistas –probablemente, relacionados con los hermanos Wayans de la saga Scary Movie– se iban gritando chorradas unos a otros y no descartaban absolutamente ninguna.

Sea como sea, el resultado es un batiburrillo alocado y divertidísimo que podría resumirse como: Kenneth Brannagh’s Thor vs Indiana Jones vs La Momia vs Los Goonies vs Sea Quest vs Viaje al Centro de la Tierra –la de Brendan Fraser- vs Excalibur vs Sailor Moon vs Caballeros del Zodiaco vs Videoclips de Daft Punk vs Howard el Pato.

Y de hecho, si le quitases las partes aburridas y visualmente agotadoras que suceden en Atlantis y le pusieras a Brendan Fraser y el delfín del Sea Quest como secundarios cómicos, te quedaría unacomedia de aventuras de estilo 80s/90s divertidísima.

Sólo os diré que al salir del cine el amigo con el que iba, aún en shock, me ha preguntado “¿pero cuántas pelis acabamos de ver?”, a lo que le he tenido que responder “¡TODAS!”

Además, en un plano sale un pulpo que toca la batería. A mí con eso ya me han ganado.

Una película muy recomendada si te apetece echarte unas risas locas sin tomártela en serio. No tan recomendada si eres un amante de los guiones brillantemente escritos o si sufres de epilepsia en cualquiera de sus niveles de intensidad.

Artículo de Jöse Sénder.

Críticas

Reseña | Crepúsculo de Howard Chaykin: Dioses en el espacio.

7-5-2018

Publicado originalmente en Docpastor.com

En los años 50 y 60, debido en parte al gran éxito del cine de ciencia-ficción que surgió como un síntoma de la paranoia anticomunista estadounidense, se pusieron de moda también en el cómic las historias de héroes espaciales. Historias inocentes, sencillas, infantiles y que pecaban de una ingenuidad tal que a día de hoy las miramos por encima del hombro y hacemos una mueca conmovida mientras pensamos “ay, criaturillas”. Los héroes del espacio que poblaban estas historias sencillas fueron cayendo en el olvido con el auge de los superhéroes y nunca más volvió a oírse de ellos.

Hasta que, en los 90, Howard Chaykin decidió recuperarlos. Y a la vez no. Chaykin creó una historia en la que rescataba a los santurrones espaciales de los viejos tiempos –Tommy Tomorrow, Manhunter 2070 y otros- y les daba la vuelta completamente, para dar pie a una obra fría, destructiva y poderosamente adulta. Recuerda a labor que realizara Gaiman por la misma época, rescatando héroes olvidados, pero en este caso enfocada al por entonces moribundo apartado espacial de DC.

En Crepúsculo –por favor, no confundir con cierta saga literaria del mismo nombre y una calidad infinitamente inferior-, se nos narra una epopeya futurista en que la humanidad se ha expandido más allá de las estrellas, ha alcanzado la inmortalidad y, con ella, la más absoluta y deleznable decadencia de su sociedad.

Con esta excusa, Chaykin aprovecha para hablarnos de temas como el racismo, la explotación sexual, las guerras por dinero, la lucha de clases y la bajeza del ser humano. Pero, por encima de todo, habla de la religión y de cómo el hombre siente una necesidad obsesiva de encontrar algo a lo que adorar, de cómo las antiguas deidades van cayendo en el olvido cuando encontramos otras nuevas que nos complazcan más.

La historia es compleja, llena de una cosmología tan rica en detalles y matices como densa y difícil de digerir. No es una lectura ligera para una tarde tonta, hace falta ponerle ganas y concentrarse para captar todos los hilos que conforman este inconmensurable tapiz cósmico e histórico. Pero, una vez dentro de la historia, vale la pena. Crepúsculo es, más que una simple miniserie de cómic en tres partes, un sesudo ensayo para la humanidad. Y esto inevitablemente no es apto para todos los estómagos, pero aquellos que disfruten con una historia complicada que abarca más de lo que tiene tiempo de contar disfrutarán como enanos.

El antiguo héroe perfecto Tommy Tomorrow se convierte aquí en un escalofriante villano de corte ario y neonazi, que pone la piel de gallina. Incluso los protagonistas, los “buenos” de la historia, tienen su lado turbio, nadie acaba de caerte especialmente bien en una historia que se empeña en contarnos que no existen los héroes y que todo el mundo tiene algo de villano en su interior. Excepto Brenda Tomorrow. Es imposible no amarla. Y además, sospecho que su impresionante parecido visual con Sigourney Weaver no es casual y que obedece a la cualidad de fan de los autores.

El dibujo de José Luis García-López es espectacular, como cabía esperar de él. Limpio, claro y a la vez capaz demostrar la suciedad y el hacinamiento de una forma realista y detallada. Sus portadas son verdaderas obras de arte. El color del interior del cómic es quizás un poco demasiado estridente y chillón para una obra de cariz más tétrico, pero los que leímos cómics en los 90 ya estamos acostumbrados a ello y esto no es nada en comparación con algunas otras obras de la época.

Estamos ante una obra para pensar, para conocer a fondo el comportamiento del ser humano en sociedad y horrorizarnos ante él. Una historia sorprendentemente adulta y oscura, para ser una obra de DC que no se encuentra enmarcada dentro de la línea Vertigo.

Os dejo con una frase del personaje con el nombre más impronunciable de la obra, F’Tatatita: “Eres bastante listo. Para ser un bípedo, quiero decir. Pero alguien que espera gratitud de un gato es un auténtico gilipollas”.

Artículo de Jöse Sénder.

Críticas

Flash: La revolución de los villanos

14-7-2017

Publicado originalmente en Docpastor.com

Si leéis cómics DC habitualmente, seguramente conoceréis de sobra la historia de Los Nuevos 52 (2011): una reconstrucción completa del universo DC a tenor de las paradojas temporales causadas por el evento Flashpoint, por la cual en la continuidad actual se establece que sólo hace 5 años que existen los superhéroes, con lo que todo es nuevo y fascinante para ellos y para la gente de a pie. Así, la editorial aprovechaba para refrescar a sus héroes y reescribir su mundo en un estilo un tanto más crudo, realista y menos idealizado, restando simplicidad para acercarse un poco más al estilo del universo Marvel, la competencia que les estaba ganando terreno en el ámbito de los lectores adultos.

Este brusco cambio en la continuidad de los cómics puede causar confusión en los lectores menos habituales, que se encuentran aquí con incongruencias como que Barry Allen acabe de descubrir que existe la Fuerza de la Velocidad o que se tope por primera vez con Gorila Grodd, pese a que ya hace décadas que ambas cosas habían sucedido. Sólo que resulta que no son incongruencias, sino una brillante maniobra editorial que nos permite volver a descubrir algunos conceptos clásicos de una forma fresca y renovada. Gracias a ello, podemos asistir al choque entre Barry y Grodd como si fuera la primera vez –porque, en cierta manera, lo es- y contemplar un mundo superheroico nuevo y sorprendente, como lo hicieran nuestros abuelos en las primeras épocas de los cómics de superhéroes.

La historia, como ya sucediera en el tomo anterior, gira en torno a los Villanos –con mayúsculas-, que se merecen tener su propia historia dado el interés que generan sus personalidades y conflictos. Flash vuelve a ser poco más que un mero espectador y lo mejor es que eso no nos molesta en absoluto, ya que tenemos un protagonismo repartido entre sus némesis que lo hace mucho más interesante. Una vez más, el Capitán Frío se come la escena él solito, ya que su carisma le hace destacar entre todos los enemigos –y a veces aliados temporales– de Flash, convirtiéndose en el centro de atención, cosa que agradecemos enormemente.

Pero no es el único punto fuerte, ya que el resto de su grupo, los Villanos, también mejoran y aumentan en calidad. Al desarrollar poderes sobrenaturales que imitan y sustituyen a sus habituales armas tecnológicas, se convierten en personajes mucho más turbulentos y torturados. Ola de Calor busca venganza contra Capitán Frío porque su cuerpo entero está abrasado por su propio poder. La Patinadora también ansía vengarse de su hermano, ya que el cambio de humana a metahumana la ha convertido en un ser etéreo e intangible que vibra a una frecuencia que pocos pueden percibir. Además, se convierte en la nueva líder del grupo criminal, consiguiendo en apenas unos minutos muchos más éxitos de los que todos los demás habían conseguido en toda su vida y mostrándonos que el cambio de liderazgo puede traer consecuencias jugosas e impactantes.

El tema central de la historia es el conflicto de poder que divide a los grupos. Podemos verlo en tres frentes. Uno es el del mencionado grupo de Villanos, que han decidido acabar con su antiguo líder y proclamar a su hermana en su lugar. Otro es el del cártel de narcotráfico de Hechicero del Clima, donde descubrimos las turbias circunstancias de la muerte de su hermano –la similitud entre ambas tramas no es casual y se usa para reforzar la idea central-. Y el tercero es el de las calles de Central City, donde políticos corruptos alimentan el odio de las masas para conseguir que la gente de a pie odie a sus propios héroes.

Esto es algo bastante importante, ya que hay mucha más política de lo habitual, aunque se pase un poco de puntillas por el tema. La trama del propio Flash no es nada innovador: un héroe acusado injustamente de matar a un tipo importante –que, para qué negarlo, se lo merecía- y que en realidad ha sido todo un plan maquiavélico de una villana psicótica. Pero tampoco necesitamos más, ya tenemos una trama mucho más profunda y suculenta con la guerra entre los Villanos, así que la subtrama de Flash sólo está ahí para aportar matices a la historia principal.

Si hay algo que se le pueda reprochar a este cómic es que pasa muy por encima de algunos de los temas que toca. Al tener una conspiración política detrás –Doctor Elias– podría dársele mucho juego al tema y construir una historia intrincada y llena de giros sorprendentes. Pero al final se reduce a un tipo muy malo que a la mínima de cambio explica su plan malvado de engañar a la gente de forma abierta, lineal y sencilla, como un villano de 007. En este aspecto, Manapul peca de no mojarse demasiado en las temáticas que trata –aunque es pronto para especular, quizás la historia se amplíe en el próximo tomo-. Tampoco se moja mucho con el tema recurrente en este tomo de la amnesia, que se resuelve quizás demasiado rápido. Que la historia comience con Barry incapaz de recordar quién es o dónde está habría dado un juego tremendo si se hubiese alargado, pero la resuelven de forma rápida y un tanto gratuita –en cuanto Grodd le va a pegar un mordisco, de golpe y porrazo dice “Anda, si yo era Flash”-, lo que reduce una trama que podría haber sido altamente interesante a apenas unas pocas páginas. Lo mismo sucede con Turbina, que ha olvidado todo y no sabe quién es… hasta que una página más tarde oye la palabra “Flash” y recupera su memoria a la perfección.

Pero estos pequeños defectos se compensan con la bonita historieta final, en la que se nos muestra el pasado de Barry Allen con el objetivo de acercar la historia del cómic a la de la serie de televisión de CW. Y, sobre todo, con el carisma de sus Villanos, especialmente del Capitán Frío, que hace que valga mucho la pena leer el tomo.

El genial dibujo de Manapul ameniza la historia, con ciertos toques amerimanga que lo sitúan en un punto indeterminado entre un joven J. Scott Campbell y –salvando las distancias– Chris Bachalo. El preciosismo de sus portadas, con color de Brian Buccelatto, recuerda a veces al de Jo Chen en las cubiertas de Runaways –sólo hay que ver la portada del tomo, con esa fascinante imagen de Flash y Patinadora en un momento romántico y esas ondas brillantes de pelo tan Art Nouveau-. Un artista altamente recomendable, sin duda.

Artículo de José Sënder.

Críticas

Flash, la guerra de los villanos – Una historia de los malos

11-5-2017

Publicado originalmente en Docpastor.com

Geoff Johns es un genio, lo mires por donde lo mires, y en estos últimos números de su etapa en Flash nos lo demuestra sin problema. Con la decisión de cerrar todas las tramas que había ido abriendo a lo largo de los años, confiere a las historias de Wally West un tono mucho más maduro y oscuro de lo que el personaje –siempre en la onda desenfadada y palomitera del clasicismo de DC- nos pudiera tener acostumbrados.

En esta última saga de Johns, recopilada en el volumen “La guerra de los villanos”, asistimos a una historia con reminiscencias a Watchmen –salvando las distancias con la masterpiece del siglo XX, claro está-, en la que ni los héroes son tan perfectos y carentes de errores, ni los villanos tan desalmados y monstruosos. Los grandes héroes de DC nos muestran aquí una humanidad mayor de la habitual, en la que se dan cuenta de sus propios errores y asumen que en el fondo sólo son personas y que a veces su propio endiosamiento se les va de las manos.

Pero, como pasaba en la segunda película de la trilogía de Batman de Nolan, es una historia sobre los villanos, en la que el héroe principal que da nombre a la serie aparece como poco más que un adorno o un reclamo para el lector. Y no podríamos estar más agradecidos. Por fin podemos profundizar en la historia de villanos clásicos como Ola de Calor –con su desesperado intento de redención-, el Amo de los Espejos –con su ego desmesurado obstaculizando su crecimiento personal- o Zoom –con su obsesión por demostrar que no es un villano sino un héroe-.

Alguien está matando a los familiares más cercanos de los héroes y también a algunos villanos, provocando un clima de desequilibrio y angustia que llevará a una guerra entre antiguos villanos ahora rehabilitados como miembros del FBI –el Trickster Original, Magenta o el Flautista, entre otros- contra los que se niegan a dejar de lado sus actividades delictivas –con el Capitán Frío a la cabeza de un colorido desfile de supervillanos-.

Estamos ante una obra con una complejidad y profundidad psicológica nada habitual en los habitualmente planos personajes de la editorial, donde podemos llegar a entender a los villanos mucho mejor que a la mayoría de superhéroes. La historia del Amo de los Espejos, su adicción a las drogas y como sus compañeros delincuentes le obligan a dejarlas es, cuanto menos, original y sorprendente. Y el relanzamiento de un villano de tercera como fuera Top, llevándolo a primera línea y convirtiéndolo en un escalofriante némesis que hiela la sangre en las venas, es de lo más acertado que ha aportado Johns a esta obra.

Pero La Guerra de los Villanos no es sólo un ejercicio de profundizar en la psique de los enemigos, sino una potente declaración de intenciones por parte de Johns. El guionista sabe que el personaje de Flash siempre ha estado injustamente a la sombra de Batman, tanto para los editores como para los fans, y ha decidido pronunciarse al respecto, dejando claro que no es para nada un personaje de segunda y que su galería de villanos es tan digna, sino incluso mejor, que la del Caballero Oscuro de Gotham. El propio personaje se lo dice directamente a Batman, en una escena en que Johns decide dejar de lado la sutileza y soltar de forma literal el objetivo de su historia: “¿Crees que es fácil lidiar con estos villanos? ¿Piensas que sólo porque no están como una maldita chota son más fáciles de atrapar? Los tuyos son distintos, Bruce. Se mueven a nivel psicológico. Dejan pistas, les encanta matar. Los míos… se organizan muy bien. Que tengan nombres ridículos y se vistan de colores chillones no los hace más idiotas. Ni mucho menos”. Más claro, agua.

La Guerra de los Villanos es una historia sobre la redención. Sobre lo difícil que es alcanzarla. Sobre lo fácil que es recaer en el camino hacia ella. Y, por encima de todo, sobre lo importante que es seguir intentándolo por mucho que cueste.

Artículo de Jöse Sènder.

Críticas

STARS WHO PLAYED MULTIPLE SUPERHEROES/VILLAINS: THE ULTIMATE LIST

26-9-2018

Publicado originalmente en Uncanny Nerd.

We know actors have to eat and they often take every role they are offered, sometimes resulting in appearing in a terrible movie, sometimes getting lucky and playing an unforgettable role. And in the superhero movies business, sometimes the same actor/actress appears in different movies playing various characters. I would have mentioned James Franco as Harry Osborn and Jaime Madrox, but the Multiple Man movie is not confirmed yet, so it’s sadly out of the list. Enough with the introduction, let’s see some of the most interesting cases:

 

CHRIS EVANS: CAPTAIN TORCH.

Yeah, that was the obvious example. Evans played the Human Torch in the 2005 version of Fantastic Four he was probably the only good thing that has ever happened to the F4 in a movie– and then –I want to believe that as a way to apologize to Marvel fans– he became Captain America in the best superhero trilogy ever –and one of the best castings Marvel has ever done.

Flame assemble!

 

MICHAEL B. JORDAN: THE HUMAN KILLMONGER.

2005 Fantastic Four can be seen as a film masterpiece if we compare it with the terrible 2015 version, which makes any other movie in the world better –except for Batman vs Superman or the first Wolverine. As Evans did, he redeemed himself by playing a character in an actual good superhero movie: he became Killmonger, the nemesis of Black Panther. Now he’s rumored to be the next Superman.

Working in 2015 F4 would turn anyone into a villain and you know it.

 

BEN AFFLECK: THE BAT-DEVIL.

Well, that’s another of the most known cases. Affleck played the terrible version of Daredevil –although I’ve heard that it was intended to be a dark humor movie in the line of Deadpool and the studios cut out all the funny scenes, so the director’s cut is supposed to be a lot better, but I haven’t seen it yet so I can’t tell– and years later moved to DC to play one of the most interesting versions of Batman, though in one of the most boring movies ever made in Hollywood.

He’s stuck in horny characters. Pun totally intended.

 

RACHAEL TAYLOR: HELLTHING.

This case is less known. Rachael Taylor is famous for playing Patsy “Hellcat” Walker in the Jessica Jonesshow –god I can’t wait to see her in season 3, I love her!-, but she was already a part of Marvel in the 2005 horrible movie about the Man-Thing. The movie was a total mess, not even remotely related to the comics, it was kind of a teenage slasher where the Man-Thing was evil and killed random people, we couldn’t see him until the end of the movie and he looked as a monster from R.L. Stine’s Goosebumps. His funny sidekick Richard Rory –She-Hulk’s former boyfriend– doesn’t even appear in the movie. The only good thing about it was seeing the cool and lovely Rachael as the main character –a totally made up character not coming from any comic.

“OMG I wanna quit that shitty movie and move to Netflix”.

 

RYAN REYNOLDS: GREENPOOL.

Yeah, we all know Reynolds played Green Lantern in one of the lamest movies DC has ever made –and that’s a lot to say– and then moved to Fox/Marvel to play Deadpool and make fun of his own previous terrible choice. But it’s always funny to remember it. He also appeared in Blade: Trinity, but we better forget about it.

No wonder he went insane after that.

 

MICHELLE PFEIFFER: CATWASP.

Michelle Pfeiffer –the legend, the goddess– played one of the most beloved versions of Catwoman –only comparable to Julie Newmar’s– in Tim Burton’s masterpiece Batman Returns (1992) and recently came back to superhero movies as one of the most important Marvel characters ever, the founding member who gave name to the avengers: Janet Van Dyne, A.K.A. The Wasp.

She rocks and stings in every role.

 

MICHAEL KEATON: BAT-VULTURE.

And of course we have her co-star. Michael Keaton played Batman in the first two movies of the saga –the decent ones– and came back decades later as the villain of Spiderman: Homecoming, The Vulture. Actually, in the latest Spidey movie they even made a small wink to Batman in a brief shot where we can see Keaton’s silhouette against the full moon in a very Batman-ish pose. Oh, and he was also Birdman.

“Have you ever danced with Spider-Man in the pale moonlight?”

 

JOSH BROLIN: THABLEHEX (too hard?)

I think the oldest Goonie owns the record of playing superhero movies. He was DC’s Jonah Hex, then moved to Disney-Marvel to play the villain Thanos in Avengers: Infinity War and to Fox-Marvel to play Cyclop’s son Cable in Deadpool 2. The only thing he lacks is playing some Image character but… give him time –whoa, he would make a cool Doc Holliday in Wynonna Earp!

“Image, Top Cow and Wildstorm, I’m coming for you next”.

 

TOM HARDY: BANOM.

Yeah, the new sensation Tom Hardy –not that he’s new to acting, but he has become a mass phenomenon recently– was Bane in Nolan’s Dark Knight Rises and now he’s gonna be the new Venom. I don’t have high hopes in the new Venom movie, but at least I hope he’ll make us forget Topher Grace’s Eddie Brock –with due respect to Topher as a big 70s Show fan.

“Why do they keep covering my face?”

 

PETER DINKLAGE: EITRASK.

All-time fan favorite Game of Thrones actor played the villain Bolivar Trask in the not-so-bad X-Men: Days of Future Past and returned to Marvel as Eitri in Avengers: Infinity War –though everybody was hoping he was going to play Pip the Troll.

“Yeah, I’m a total badass, get over it”.

 

HALLE BERRY: CATSTORM.

Halle was one of the best casting ideas when she was chosen to play Ororo “Storm” Munroe in the unexpectedly successful X-Men movie from the year 2000, maybe not a great movie if we look back at it today but certainly the one that started the “let’s take superhero movies seriously and try to do something decent” trend. He was less fortunate when she picked the role of Catwoman in one of the worst comic adaptations ever –still better than BvS, of course. Seriously, Halle Berry and Sharon Stone are both great actresses, they didn’t deserve that embarrassment.

Why in Hell did she go from that… to THAT???

 

AARON TAYLOR-JOHNSON: QUICK-ASS (Ha! I’ve overcome myself with this one!)

It’s somehow hard to believe that the skinny, pimpled teenager who played the main hero in the all-time masterpiece Kick-Ass is the same hunk who played Quicksilver in Avengers: Age of Ultron. But it’s even funnier when you find out than Evan Peters, who played the best friend of Kick-Ass in the first part, was also the Fox version of Quicksilver himself, both in X-Men: Days of Future Past and X-Men: Apocalypse.

“You didn’t see that coming!”

 

DOMINIC COOPER: PREACHER STARK.

Well, I know Preacher is not a superhero story, but it’s a DC comic so I thought I should include it in this list. Dominic Cooper is the awesome actor who played Howard Stark –Iron Man’s father– in both the first, usually underrated but great Captain America movie and the Agent Carter show. But now he’s moved to DC and he’s playing the coolest, most badass Preacher ever.

Man of science, man of faith.

 

BRANDON ROUTH: SUPER-ATOM.

Both DC heroes, Routh portrayed the hero in Bryan Singer’s Superman Returns –usually underrated, but he really nailed Clark Kent’s shy and clumsy persona as not many actors have– and the Atom in Arrowand Legends of Tomorrow.

“I’m stuck in DC”.

 

NEAL McDONOUGH: DARK DUM-DUM.

Minor part in the first Captain America movie, playing Nick Fury’s best friend Dum-Dum Dugan, he was also Arrow’s season 4 big bad, the evil wizard Damien Darhk. Yes, he seems to be obsessed with the letter D.

Dum-Darhk… no, wait, I mean Damien Dugan… no… well, whatever.

 

ADRIANNE PALICKI: THE MOCKING WONDER.

Besides playing Sam’s girlfiend Jessica in Supernatural, our beloved Mockingbird from Agents of S.H.I.E.L.D. had previously played a very famous DC superhero in a less known adaptation: the 2011 TV pilot of Wonder Woman, along with Pedro Pascal, Elizabeth Hurley and Cary Elwes.

She’s lovely, no matter who she’s playing.

 

LAURA VANDERVOORT: SUPER-INDIGO.

Yes, she was the cool Supergirl from Smallville. And yes, she’s Indigo, the villain from –much cooler– Supergirl season one. I better not talk about all the Smallville actors who appear now in Supergirl or this list would be soooo long.

“I will kill every Supergirl who’s not me!”

 

NICOLAS CAGE: GHOST DADDY.

The coolest Coppola was the badass vigilante Big Daddy in the unforgettable Kick-Ass. This was probably his way to apologize for the –sadly, also unforgettable– Ghost Rider.

“Dude, I’m on fire… literally. In both movies”.

 

MATT FREWER: WHITE KING MOLOCH.

Matt Frewer –the 80s star mostly known as Max Headroom or as the big bad of The Librarians– played Moloch in the famous Watchmen movie, but in the 90s he had been a Marvel villain. In the –surprisingly decent and fun– 1996 TV Movie Generation X where Finola Hughes from Charmed played a totally badass Emma Frost-, he played a villain named Russell Tresh. Although the character was specially created for the movie, he was clearly a mixture between famous villains Bolivar Trask and Donald Pierce, the White King of the Hellfire Club –and he played Pierce much better than this creepy hobo-rapper from the Logan movie.

This guy sure knows how to play a psycho.

 

CHRISTOPHER ECCLESTON: THE INVISIBLE MALEKITH.

Tricky one, because when we talk about superhero movies/shows we usually forget there are some of them outside Marvel and DC. Good old Chris–The 9th Doctor, you whovians out there!– played the invisible homeless man in the epic show Heroes and returned as the villain Malekith in the highly forgettable Thor: The Dark World.

“I should have stayed invisible”.

 

JULIAN McMAHON: DOCTOR RUNAWAY.

Another case like Chris Evans himself. Julian McMahon –Cole from Charmed– played Doctor Doom in 2005 Fantastic Four, then came back to Marvel to redeem himself playing the bad guy in the awesome Runaways TV show.

“I want to play a good guy, but my face won’t help”.

 

JUSTIN HARTLEY: AQUA-ARROW.

This case is bizarre. Hartley portrayed the coolest version of Green Arrow ever made –sorry, Stephen Amell, you’re great, but he was the best– in Smallville. Aquaman also appeared in the show, but he wasn’t as successful as Oliver Queen was amongst the fans. Then, for some weird reason, the showrunners decided to throw an Aquaman spinoff, only it was played by… Justin Hartley. Yes, instead of making a Green Arrow spinoff, they tried to make one about their least successful character, but played by the actor who was currently playing Green Arrow. No wonder it was a total failure and only a pilot was shot. My advice: don’t watch that pilot if you value your time and self-esteem.

“What did I do wrong?”

 

ALESSANDRO JULIANI: FOREVER TIED TO SUPERMAN.

Now that we’re talking about Smallville, one of the most beloved characters was Doctor Emil Hamilton, played by Alessandro Juliani. He was recasted years later for a newer version of Superman, the annoyingly lame Man of Steel, where he played Officer Sekowsky. Fun fact: the movie also featured Dr. Hamilton, but he was played by another actor –Why? You had Juliani! Why cast another guy?

He also voiced Iron Man 2099 in the animated show and played a minor part in Watchmen.

Super-Doctor.

 

MICHAEL ROSENBAUM: MARTINEX LUTHOR.

Ok, I swear that’s the last Smallville actor I put on this list! –I’m biting my tongue not to talk about Tom Welling in Lucifer. But it’s so awesome to find out that the best Lex Luthor ever portrayed was also in Guardians of the Galaxy vol. 2 playing Martinex, right?

“Shit, I’m still bald!”

 

ELLEN PAGE: SHADOWBOLT.

Yes, our beloved Shadowcat from the X-Men movies was also the not-so-super heroine Boltie in a James Gunn humor movie named Super in 2010.

She’s so awesome.

 

RAY STEVENSON: PUNISHING VOLSTAGG.

Did you know the guy who played Punisher in the third movie –if we count the Dolph Lundgren one– was also Volstagg in the Thor franchise? I didn’t.

“Why do you hate me, Marvel?”

 

ALFRE WOODWARD: LUKE CAGE’S CIVIL WAR.

Remember that angry lady who yelled at Tony Stark in the beginning of Captain America: Civil War? Yes, she’s the same actress who plays villain Black Mariah in Luke Cage.

That woman REALLY hates superheroes.

 

JOHN FAVREAU: FOGGY HOGAN.

The director of Iron Man also appeared as an actor in the movies playing Stark’s friend Happy Hogan, but… Did you remember he also played Foggy Nelson in Affleck’s Daredevil?

“Why am I always the hero’s funny friend?”

 

SAM ELLIOT: THUNDERBOLT RIDER.

The star from The Ranch and Tombstone played the best version of General Thunderbolt Ross –A.K.A. Red Hulk– in the worst Hulk movie –the one by Ang Lee. But he also portrayed the first Ghost Rider in the terrible Cage movie.

Not very lucky with superhero movies, Sam.

 

TONY CURRAN: ASGARDEVIL.

You may know him better as Vincent Van Gogh in Doctor Who or Datak Tarr in Defiance. But British actor Tony Curran has had two interesting roles in the MCU: One as the godfather of the Irish mafia in Daredevil season 2, the other as Thor’s grandfather Bol.

This guy knows how to play a bad guy… or an impressionist artist.

 

VINCENT D’ONOFRIO: KINGPIN OF ASGARD.

Well, this last one is more of a joke than anything else, but… We all love Vincent D’Onofrio playing Kingpin in Daredevil season 1, one of the best villains ever portrayed in the MCU –I think only David Tennant as the Purple Man can compete with him-, but in the 80s comedy Adventures in Babysitting he played some kind of a Thor parody.

“Die a hero, Thor, or live enough to become a Kingpin”.

 

Any other multiple hero –no Madrox pun intended– you can recall? Leave us a comment!

Críticas

CRISIS EN TIERRA-X – EL CROSSOVER DE LAS SERIES DC QUE DEBES VER

5-12-2017

Publicado originalmente en Reino de Series.

crossover de las series DC

Un año más, los fans de las series de superhéroes de la CW estamos de enhorabuena, porque ya tenemos aquí el crossover anual de nuestros personajes favoritos. Y esta vez, por suerte, no hemos tenido que esperar hasta casi el final de la temporada porque CW se ha portado y nos lo ha traído apenas en el capítulo 8 de sus respectivas temporadas. Esta semana se ha emitido en Estados Unidos, pero si no lo habéis visto, aún estáis a tiempo, porque Syfy lo emite sólo una semana después de su estreno original.

 

Cool guys don’t look at explosions.

 

Para que no os hagáis un lío con su orden de emisión, apuntad el orden correcto de visionado:

Parte 1: Supergirl 3×08

Parte 2: Arrow 6×08

Parte 3: Flash 4×08

Parte 4: Legends of Tomorrow 3×08

¡No os confundáis y lo veáis desordenado, que el año pasado el de Flash iba antes que el de Arrow y el cambio de orden de emisión puede ser un poco confuso!

 

¿Es que nadie va a sonreír para la foto del anuario?

 

Estos crossovers, como pasa en los cómics, suelen ser cada año más espectaculares que el anterior. Si la última vez –sin contar el exquisito capítulo musical, que sólo fue un crossover entre Flash y Supergirl, sin contar con las otras dos series– tuvimos una invasión alienígena, en esta ocasión tiramos la casa por la ventana con una invasión extradimensional. Los héroes de las cuatro series, reunidos en Central City con motivo de la boda de Barry Allen e Iris West, tendrán que enfrentarse a las tropas de la Tierra-X, un universo alternativo en que los nazis ganaron la segunda guerra mundial y ocuparon todo el planeta. Un mundo terrorífico que parece sacado de El hombre en el castillo” de Philip K. Dick –como Felicity se apresura a apuntar, en uno de su múltiples comentarios jocosos-.

 

Kara, alúmbrame un poco, anda, que no sé dónde he dejado la moto.

 

¿Qué tenemos en este crossover? Todas aquellas frikadas que nos puedan gustar. Ninjas. Nazis. Robots. Ninjas nazis. Robots ninjas nazis. Pero, sobre todo, versiones alternativas malvadas de los superhéroes a los que admiramos y queremos –que es una de las cosas más interesantes de los eventos multiversales de cualquier cómic de Marvel o DC-. El sanguinario Führer Oliver Queen y su amada Overgirl te ponen la piel de gallina y te demuestran el par de actorazos que sin duda están hechos Stephen Amell y Melissa Benoist. También tenemos, obviamente, un Harrison Wells alternativo –bueno, más o menos-, pero esto ya no es sorprendente: Tom Cavanagh ya nos ha demostrado innumerables veces su genialidad interpretativa, con las múltiples versiones de Wells de las distintas tierras y su capacidad para, con sólo un gesto o una frase, dejarnos claro a qué personaje está interpretando en cada momento, aunque vayan vestidos igual y tengan la misma cara.

 

¿Hay algo más guay que ver a White Canary apalizando nazis?

 

Pues sí… ver a Harrison Wells emulando La Gran Evasión.

 

La interacción entre personajes de distintas series que rara vez coinciden y la química que desprenden algunos de ellos es otro de los puntos a favor de este crossover y nos deja momentos para el recuerdo, como los momentos tiernos entre Caitlin Snow y el profesor Martin Stein, la ya esperada por todos química infinita entre Flash y Supergirl, o la sorprendente cantidad de momentos badass que comparten Iris –un personaje que por lo general suele ser bastante soso– y Felicity. Además, contar con los secundarios graciosos de cada serie –Felicity, Cisco, Rory, Winn– juntos en una misma historia siempre genera una buena dosis de risas aseguradas.

 

Es alucinante cómo Felicity Smoak puede pasar de ser el personaje más cómico…

 

…a ser la badass definitiva.

 

Siempre es un placer contar con nuevas apariciones de Ray Palmer como Atom y, sobre todo, con cada segundo en el que Wenworth Miller aparece para interpretar al Capitán Frío y se come la pantalla, al resto del reparto y nuestros corazones –¡y esta vez, encima, con el disfraz clásico de los cómics!-. No todo es nostalgia y ansiados reencuentros, ya que también se aprovecha para presentarnos a un nuevo superhéroe, The Ray, interpretado por Russell Tovey –sí, whovians, el mismísimo Alonso de Doctor Who… Allons-y, Alonso!-, que seguro que tendrá más apariciones y que acaba de estrenar su propia serie de animación –con la voz del propio Tovey y la de Melissa Benoist-.

 

ALLONS-Y, ALONSO!

 

Wentworth Miller siempre lo peta.

 

Lo único que se echa de menos en este crossover es la presencia del desternillante Plastic Man, la mejor incorporación que ha tenido la serie de Flash desde Harrison Wells –aunque, conociéndolo, es bastante comprensible que no estuviese invitado a la boda de Barry e Iris-. Pero lo poquito que le falta se compensa con creces con las grandes virtudes que tiene la historia. A destacar entre ellas, los guiños al musical de Flash y Supergirl, que con sólo verlos te entran ganas de volver a tragarte aquel mítico capítulo una vez más –los que ya habéis visto Crisis en Tierra-X… ¿habéis reconocido la canción que canta Kara?-.

 

Sácame una foto así, como que voy a salvar el mundo y eso.

 

Ya sabéis: Ninjas, nazis, robots, muchos superhéroes juntos en poses molonas… por todo esto y más, vale la pena ver Crisis en Tierra-X. Incluso si os habéis estado saltando alguna de las cuatro series –yo confieso que hace mucho que dejé Legends of Tomorrow-, podéis ver la historia y enteraros de todo perfectamente. Así que no esperéis más y dadle caña al DCverso televisivo, que es –amén de infinitamente mejor y más consistente que su homónimo cinematográfico– una de las cosas más interesantes que le han pasado a la televisión internacional en los últimos años.

 

Team-ups épicos…

 

Duelos de superhéroes…

 

¡…y hasta el Capitán América! Uy… no, perdón, me he confundido.

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