Críticas

Por qué ‘Charmed’ es un reboot decente para pasar el rato

25-10-2018

Publicado originalmente en Batseñales.

Monstruos y risas. Tampoco pedíamos más.

Resultado de imagen de charmed 2018

Últimamente –o más bien en todo lo que llevamos de siglo– Hollywood nos está bombardeando con toda suerte de remakesreboots, secuelas y precuelas innecesarias, como un grito de socorro de alguien que se ha quedado sin ideas y no se le ocurre nada nuevo que contar, teniendo que recurrir a historias que ya estaban hechas y a intentar exprimirlas a ver si dan algo de dinero. La dinámica “para qué vamos a crear algo nuevo si ya tenemos trabajos hechos por otros” ha llegado a unos niveles un tanto agobiantes. Pero de vez en cuando te encuentras con uno de esos reboots que se toman poco en serio a sí mismos y te sacan una sonrisa o incluso varias, como el de Cazafantasmas o el que ahora nos ocupa: Embrujadas 2.0 (¡Ahora con ración extra de demonios!)

Seamos sinceros, ‘Embrujadas’ nunca fue una obra maestra de la televisión, una obra de culto que haya quedado grabada en el inconsciente colectivo como un referente de la calidad artística o del guión espectacular, como puedan haberlo sido ‘Twin Peaks‘, ‘Expediente X’ o ‘24‘, por citar algunos clásicos atemporales. ‘Embrujadas‘ era una serie procedimental más, con su parte de culebrón y sus historias autoconclusivas que se repetían bastante. Los personajes te podían llegar a caer bien –algunos más que otros– pero no llegabas a amarlos porque eran muy simples y poco trabajados –excepto Piper, Piper era genial– y, si había alguna trama horizontal de temporada, probablemente les había salido sin querer. Por supuesto que sus protagonistas derrochaban carisma –aunque quizás sea la nostalgia la que me haga decir esto-, pero el guión de la serie no destacaba por su calidad. Si nos la tragábamos sin falta cada tarde y si aún la recordamos con cariño y nostalgia es porque somos unos frikis.

Resultado de imagen de charmed

Por eso este reboot –o remake, nunca entendí la diferencia– tampoco es que haga daño al recuerdo de la original. Aporta alguna cosa nueva –pocas– y no hace que el fan acérrimo de la serie original se indigne y llore de rabia, más que nada porque el fan acérrimo de la original probablemente ni siquiera exista.

Veamos rápidamente algunos puntos a favor de esta nueva versión del “clásico” (¿?) de los 90 y principios de los 2000:

Diversidad

Probablemente su mayor punto a favor sea la diversidad que hay en la serie y sobre todo la forma en que parecen usarla a lo bestia para burlarse de cualquier broflake ofendido por ver a minorías raciales o al colectivo LGTBQ tener algún papel en películas o series. Muchos disfrutamos cada vez que vemos conseguir un papel a alguien a quien hasta ahora no se lo habrían permitido –Jodie Whittaker en ‘Doctor Who’, Nia Nal en ‘Supergirl– ni que sea por pensar en la cara de desesperación e impotencia que se les debe poner a estos especímenes de la era Neanderthal y reírnos de ellos. Y está claro que el equipo creativo de la serie no sólo ha querido representar la diversidad en su obra, como es lógico y normal en pleno siglo XXI, sino además aprovechar para burlarse de esas criaturas prehistóricas que ya echaban espuma por la boca en cuanto se supo que iban a hacer un remakeprotagonizado por tres mujeres de raza negra –pues como se enteren de que además una de ellas es lesbiana, preveo un boom económico entre los cirujanos cardiovasculares de todo el mundo-. Y por si alguno de ellos conseguía ver un capítulo entero sin ir a buscar su capuchón blanco y su soga, además tenemos alegatos feministas y jocosas pullas anti-Trump cada dos por tres, para disuadirlos del todo.

Crafteo

Uno de los problemas de la serie original es que los malos eran muy fáciles de vencer. Sí, mucho drama y mucho “oh, un demonio, qué miedo”, pero al final bastaba con recitar unas cuantas rimas las tres a la vez y gritar hasta la saciedad “el poder de tres” y ya está, el malo se desvanecía como si Thanos hubiera chasqueado los dedos. Ahora se lo tienen que currar un poco más y las podemos ver recolectando elementos difíciles de conseguir para hacer sus pociones, poniéndose en peligro e investigando a fondo cómo vencer a cada demonio específico, que no hay dos iguales. Lo que en el mundo del videojuego se conoce como craftear. También es divertido y refrescante observar la modernización de la serie y cómo nos demuestran que –como nos enseñó Jenny Calendar en ‘Buffy Cazavampiros‘, pero más 2018– lo místico no está reñido con lo tecnológico. ¿Que necesitamos un espejo para atrapar a un monstruo con un hechizo de la antigüedad? Pues nada, aquí tengo la app espejo del iPhone y santas pascuas.

Los personajes

En apenas dos capítulos quizás no ha dado tiempo a conocer a los personajes a fondo, pero ya se ven más trabajados que en la original –vale, sí, excepto Piper-. El nuevo ángel de este reboot, Harry, tiene unos trescientos litros de carisma más que Leo –medida aproximada, consultar tabla periódica de medidas de carisma en Luces Blancas– y encima es británico, siempre un punto a favor. Las tres protagonistas no representan los mismos personajes de la anterior, pero sí que es evidente que están muy influidas por éstas, tanto en sus poderes como en su personalidad: Mel es Piper, Maggie es Phoebe y Macy es Paige, eso está claro desde el minuto uno. Todo un detalle que hayan empezado directamente con la trama de las dos hermanas que descubren que tienen una tercera y hayan obviado del todo la existencia del personaje menos querido de la serie original, Prue. Además, aquella trama era interesante, pero a las alturas de la serie que la pusieron ya parecía metida con calzador, así que es todo un acierto haber metido ese plot twist nada más empezar. Y la verdad es que ver dos capítulos seguidos y no amar locamente a Macy –la nueva Paige– parece una tarea imposible.

Imagen relacionada

También tiene algunos puntos débiles, por supuesto:

Lo que falta

Sólo llevamos dos capítulos, así que es probable que la serie gane dimensión y el elenco de personajes se amplíe más adelante, como sucedió ya en la serie original. Pero de momento el reparto es reducido y familiar. Se echa de menos a personajes muy míticos, sobre todo a Cole/Balthazor, el héroe/villano enamorado de Phoebe al que interpretaba Julian McMahon (‘Nip/Tuck’) y que nos tenía en vilo con sus idas y venidas entre el bien y el mal. Tampoco aparecen de momento otros personajes que en la original llegaban varias temporadas más adelante y daban vidilla a la historia, como Chris –el hijo de Piper y Leo venido del futuro, interpretado por Drew Fuller– o Billie –la aprendiz de bruja que tomaban bajo su tutela las hermanas Halliwell y que no era otra que Kaley Cuoco (Penny de ‘Big Bang Theory’)-. Pero démosles tiempo para ir ampliando la historia y a sus personajes, de momento no han hecho más que empezar.

La historia en sí

Al igual que su predecesora, la nueva ‘Embrujadas‘ no es más que una comedia ligera con monstruos, que no pasará a la historia como una serie legendaria que siente las bases de una nueva forma de hacer televisión ni nada parecido. Lo de mezclar una historia de cazadores de monstruos con una profundidad psicológica y dramática que haga historia, me temo que sólo se le daba bien a Joss Whedon y su equipo de guionistas de ‘Buffy Cazavampiros’ –que si ahora están casi todos en ‘Daredevil’, por algo será-.

‘Charmed (2018)’ no es una de esas series profundas que devoras con ansia esperando a saber qué pasará en el próximo capítulo y que llenan cualquier vacío espiritual con sus historias complejas y alucinantes. Pero es entretenida. Te echas unas risas. Y hace un buen uso de los cliffhangers para enganchar. ¿Qué más se le puede pedir a un producto así? Bueno, sí… ni que sea un pequeño cameo de Holly Marie Combs.

Críticas

¿DÓNDE NOS HABÍAMOS QUEDADO? UN REPASO A ‘THE 100’ ANTES DE SU QUINTA TEMPORADA

24-4-2018

Publicado originalmente en Reino de Series.

La cadena CW estrena por fin la quinta temporada de The 100. Los fans, que ya estábamos mirando para encargar por internet uñas nuevas para no desangrarnos los dedos de tanto mordernos, no podríamos estar más agradecidos. En España, Syfy la estrenará ya doblada el 3 de mayo. ¿Qué os parece si repasamos cómo nos quedamos, para ir abriendo boca de cara a la nueva temporada?


Primero, un resumen rápido de todo lo que hemos vivido hasta ahora:

La Tierra, arrasada por un apocalipsis nuclear. Los supervivientes, en una estación espacial, El Arca. Un siglo después, ante la inexorable destrucción de la base, envían a la Tierra a 100 adolescentes convictos para que comprueben si ya es habitable. Allí descubren que no fueron los únicos supervivientes y existen ahora tribus de violentos salvajes que habitan los bosques post-apocalípticos y que convertirán la vida de los 100 en una pesadilla continua.

La primera temporada se centra en la lucha de los 100 contra el poblado salvaje más cercano, los Trikru, mientras el resto de habitantes del Arca intentan llegar también a la Tierra. En la segunda temporada, los Skaikru –como han sido bautizados los habitantes del Arca por los terrícolas– se encontrarán con un gigantesco búnker lleno de descendientes de ricachones que sobrevivieron al apocalipsis encerrándose allí y que han resultado acabar siendo, como casi todo el que se encuentran nuestros protagonistas en su camino, bastante hijos de puta.

La tercera temporada se divide en dos tramas principales: la inteligencia artificial maligna que destruyó el planeta vuelve para acabar lo que empezó y, paralelamente, los Skaikru eligen como nuevo líder a un sociópata violento y sanguinario que les aboca a la guerra por su intolerancia extrema –en una nada sutil, ni falta que hace, crítica a la administración Trump por parte de los guionistas de la serie-. Y en la cuarta, descubrimos que las centrales nucleares que sobrevivieron al estallido nuclear de hace un siglo –lo que los terrícolas llaman Praimfaya– están a punto de estallar también y los sufridos Skaikru –los que quedan vivos a estas alturas– tienen que encontrar una solución para que la humanidad no se extinga del todo.

¿Dónde nos habíamos quedado?

El final de la temporada nos deja con la certeza, tras varios meses intentando sin éxito hallar soluciones, de que no hay forma de detener el Praimfaya y que lo único que pueden hacer es esconderse durante los próximos seis años, hasta que la tierra vuelva a ser habitable. Y el único lugar para hacerlo es el búnker que hay debajo de Polis, la capital de los terrícolas.

Es imposible que quepan allí todos los clanes, así que, mientras los protagonistas intentan encontrar una solución justa, Thelonious Jaha la vuelve a liar una vez más intentando robar el búnker para que sólo los Skaikru puedan vivir en él y todos los demás mueran –¿A alguien le cabe aún alguna duda de que este hombre es el verdadero villano de la serie? ¿Por qué aún no lo han matado? Venga, Octavia, enróllate y haznos el favor-. Por suerte, Clarke, Bellamy y Murphy logran detener a Jaha una vez más y así evitar otra cruenta guerra de clanes terrícolas.

Pero el búnker es pequeño y sólo cabe una décima parte de lo que queda de la especie humana, así que de nuevo tocará hacer una criba y dejar a diez mil personas fuera para que mueran por la radiación –en serio, esta serie es como un videojuego de Telltale, todo el día tomando decisiones imposibles, injustas y moralmente cuestionables-. Un grupo de adolescentes hastiados de la vida ha decidido no ir al búnker y montarse una última fiesta de alcohol y setas, para morir colocados. Monty intenta convencer a los tarados para que recapaciten, pero no lo logra y así ve morir a Jasper, su mejor amigo –una pena, Jasper empezó siendo un personaje genial, pero en las dos últimas temporadas se había vuelto insoportable y al final resultaba un alivio que muriese-.

 

El grupito protagonista, siempre a su bola, se queda aislado al ir a rescatar a Raven y ya no tienen posibilidad de volver a tiempo al búnker, así que su única opción es reparar el cohete con que la comandante Becca Pramheda llegó a la tierra décadas atrás y volver a lo que queda de la estación espacial, para vivir allí aislados durante seis años hasta que puedan bajar de nuevo a la Tierra.

Pero, como a esta pobre gente nunca le puede salir nada bien a la primera, tienen fallos con el satélite y Clarke –que, tras la muerte de Luna, es la única cuya sangre puede sobrevivir a la radiación– tiene que quedarse atrás para activar manualmente la antena y devolver la electricidad al Arca. En una escena que parece sacada de las nuevas versiones de Tomb Raider, tiene que escalar una antena gigantesca mientras una oleada nuclear se acerca a ella arrasando el bosque a su paso –vamos, lo que Clarke Griffin llamaría “un martes”-.

Echo, la ayudante del rey Roan, es expulsada del Clan del Hielo y desterrada para vivir sola y en vergüenza perpetua, por haber intentado hacer trampa en la contienda de los jefes de los clanes. Se redime ayudando al grupo de Bellamy y Clarke y se une a ellos en la loca expedición al Arca. Luego intenta suicidarse, pero Bellamy la convence de que no lo haga, haciéndola ver que aún puede ser útil para salvar vidas.

Clarke y Bellamy, por su parte, siguen con ese rollo de “somos muy amiguitos y nos queremos mucho” y empieza a resultar desesperante que nunca confiesen que se gustan, con lo obvio que es. Ya tuvimos nueve años de tensión sexual entre Mulder y Scully, por favor, no lo repitamos.

 

Ship 1: BELLARKE

 

Al final, acaban yéndose al espacio Bellamy, Raven, Monty, Harper, Murphy, Emori y Echo. A duras penas, consiguen entrar en el Arca en la que se verán confinados durante los próximos años. Clarke consigue alinear la antena y luego huye para vivir en soledad en el exterior, mientras su familia y amigos están aislados, divididos entre el búnker y la estación espacial.

Y en el epílogo del último capítulo vemos que han pasado 6 años y 7 días. Clarke vive en el bosque, con aspecto más duro y militar que nunca, y se pasa el día enviando notas de voz con la esperanza de que Bellamy las reciba alguna vez –agh, dile que le quieres, por amor de Heda-. Está a cargo de una niña misteriosa, Maddie, que no sabemos de dónde ha salido ni por qué sobrevive a la radiación –es probable que sea una Sangre Nocturna que sobrevivió a la masacre Trikru-. Cuando esperan ver bajar de nuevo a Raven y los suyos, aparece por sorpresa una nave misteriosa, un transporte ruso de prisioneros con la palabra Eligius escrita y otros humanos que no son de su misma estación espacial.

Clarke ha ido a la pelu post-nuclear.

 

¿En qué punto se encuentra cada uno de los protagonistas?

Raven Reyes (Lindsey Morgan): Tras haberse quedado coja por culpa de Murphy –algo que por fin ha llegado a perdonarle-, Raven ha estado dando tumbos con su vida, decidida a compensar su carencia física con su portentosa inteligencia. Recientemente ha estado obsesionada con encontrar ella sola una solución al nuevo Praimfaya, debido en parte a una copia residual de la inteligencia artificial A.L.I.E. que ha quedado en su cabeza, torturándola psicológicamente. Pero, a un par de capítulos de terminar la temporada, Raven consigue destruir el residuo mental mediante la loca técnica de morir y resucitar con electroshocks. Porque si Kiefer Sutherland podía hacerlo en Línea Mortal de Joel Schumacher, Raven no iba a ser menos. O, como decía el bueno del doctor Sinclair: “¿Da Vinci, Einstein, Mozart? Elegiría a Raven Reyes por encima de esos tres perdedores cada día. Dos veces si es domingo”.

Raven es amor.

Octavia Blake (Marie Avgelopoulos): Ahora es la nueva líder de los trece clanes. La que empezó pareciendo la típica pija tonta en los primeros episodios pronto pasó a convertirse en una fusión de Xena, Buffy, Ripley y Sarah Connor, que deja más muertos a su paso en un minuto que Jack Bauer con dolor de muelas. Tras enamorarse del terrícola Lincoln –Ricky Whittle, el prota de American Gods-, Octavia no tardó en abandonar a su débil gente para unirse a los salvajes Trikru y entrenarse con ellos, convirtiéndose en la temible guerrera a la que la gente llama con miedo Skairipa, “la destripadora del cielo”. Ha tardado dos temporadas en perdonar a su hermano Bellamy por su parte de culpa en la muerte de Lincoln, pero parece que ahora, al borde del segundo apocalipsis, por fin lo ha conseguido. Octavia vengó la muerte de Lincoln apuñalando a sangre fría al tirano Pike. Participó en los “Juegos del Hambre” que organizó el rey Roan para decidir cuál de los clanes ganaría el derecho a ocultarse en el nuevo búnker y sobrevivir así al nuevo Praimfaya. Obviamente, Octavia ganó la contienda y, en lugar de decretar que sólo los Skaikru se salvarían, propuso compartir el búnker. Ahora es la nueva Heda, la comandante suprema de los trece clanes. Como siempre debió ser. Aunque está muerta de miedo ante tanta responsabilidad. “El tiempo de los comandantes pasó. El tiempo de la Llama pasó. Éste es tu momento” –Indra a Octavia-.

La nueva Xena.

Bellamy Blake (Bob Morley): Probablemente el personaje que más ha evolucionado a lo largo de la serie, con perdón de Octavia y Murphy. Empezó siendo el malvado insoportable al que deseábamos ver muerto en los primeros capítulos y nos sorprendió convirtiéndose en, prácticamente, el protagonista de la serie, junto a Clarke. Pero su historia no ha sido sólo pasar del mal al bien, sino que, como suele pasar en la vida real, ha sufrido recaídas. En la tercera temporada, cayó muy bajo apoyando el gobierno del terror racista de Pike y contribuyendo a la masacre de los Trikru, hasta que la muerte de su amigo Lincoln le hizo darse cuenta de su error y empezar de nuevo a buscar la redención. A día de hoy, incluso aunque Octavia y los demás ya le hayan perdonado, es evidente que él aún no se ha perdonado a sí mismo. Y ahora le toca liderar al pequeño grupo que se ha quedado aislado en el Arca, manteniéndolos unidos para que no se maten entre ellos o a sí mismos, y encima pasarse seis años alejado de su hermana Octavia y de su –insisto– amada Clarke. A este pobre hombre le pasan más desgracias que a Alison en Melrose Place.

Bellamy te puede romper la columna mirándote mal.

Clarke Griffin (Eliza Taylor): ¿Podemos pararnos un momento a admirar la magistral naturalidad con la que se trata la bisexualidad de la protagonista de esta serie? Una profunda reverencia al equipo de guionistas por su excelente tratamiento a este respecto. La apodada por los terrícolas como Wanheda –“Comandante de la muerte”- también las ha pasado negras en las últimas temporadas, desde que vio morir a su gran amada –Lexa, la comandante suprema de los Trikru y uno de los personajes más geniales de la serie– hasta que convirtió su propia sangre en Sangre Nocturna para intentar sin éxito ocupar el puesto de la fallecida y así poder evitar la siempre inminente guerra de clanes. Ahora, tras sacrificarse por salvar a sus amigos, le toca vivir aislada en el bosque durante más de media década, sin más contacto humano que la inútil radio con la que intenta contactar con Bellamy.

Ship 2: CLEXA

John Murphy (Richard Harmon): ¿El personaje más interesante de las últimas temporadas? Pues sí, probablemente lo sea. Empezó siendo algo así como un esbirro de Bellamy cuando éste parecía ser el malo de la serie. Y, cuando Bellamy resultó ser un buenazo y pasó a protagonizar la historia, Murphy siguió siendo un capullo. Sobre todo, porque sus propios amigos lo acusaron falsamente del asesinato de Wells Jaha y estuvieron a punto de ahorcarlo, cosa que nunca les perdonó. Murphy tuvo su fase de asesino psicópata, estuvo a punto de matar a Bellamy y dejó coja de por vida a Raven, pero el exilio –acompañado del mayor sociópata malnacido de la serie, Thelonious Jaha– le hizo recapacitar, centrarse y empezar a redimirse poco a poco. A día de hoy, Murphy ya no podría contarse como uno de los villanos de la serie, sino como uno de los protagonistas. Sigue siendo un macarra ególatra cuyos comentarios sarcásticos sacan de quicio a todos los demás personajes, pero eh, si todos queríamos a Spike en Buffy Cazavampiros, ¿cómo no vamos a querer a Murphy? Tras ser el consejero de la Comandante Loca, haber escapado de la Ciudad de la Luz de A.L.I.E. y haber encontrado el amor en la ladrona terrícola Emori, igual de badass que él, Murphy intenta ahora ganarse un sitio entre la gente a la que llama amigos.

En todas las series tiene que haber un Spike.

¿Qué podemos esperar de la quinta temporada?

Basándonos en el tráiler, está claro que los villanos de la temporada van a ser los rusos de la nave Eligius –se podría elucubrar que había otra estación espacial y que, al igual que hicieron los Skaikru en la primera temporada, han enviado a sus convictos a ver si la Tierra es habitable-, entre los cuales el actor angloespañol William Miller –Mike en Cuéntame cómo pasó– apunta a que va a ser uno de los más escalofriantes.

Por lo demás, podemos esperar acción a raudales; drama trepidante con nuevas decisiones imposibles que harán infartar a los personajes y a los espectadores; Clarke haciendo mil chulerías estilo Viuda Negra y siendo madre a la vez; Octavia intentando mantener unidos a todos los clanes en uno solo y, de paso, repartiendo leña como sólo ella sabe hacerlo; Murphy y Emori siendo cuquis; Bellamy y Murphy que parecen haberse dejado barba para ayudar a que nos creamos que han pasado seis años entre temporadas… espera… ¿Bellamy y Octavia peleando entre ellos? Oh, y esperemos, esperemos de verdad, que alguien le pegue un tiro en la cabeza a Jaha de una vez.

La verdad es que, pese a la mala impresión que pudiera dar su capítulo piloto, Los 100 se aleja de la típica serie de adolescentes de moda y nos narra un drama post-apocalíptico con constantes giros de guión, con un ritmo narrativo que no te deja aburrirte ni un segundo, con cliffhangers cada medio minuto, con adrenalina pura y con personajes bien construidos, en constante evolución. Excepto Finn. Nadie soportaba a Finn.

Podéis echar un vistazo al tráiler de la quinta temporada aquí.

May we meet again.

Críticas

25 CAPÍTULOS INOLVIDABLES DE DOCTOR WHO

8-10-2018

Publicado originalmente en Reino de Series.

Con el estreno de la temporada 11 de Doctor Who nos adentramos en una nueva era en la que estrenamos nuevo Doctor (Jodie Whittaker) y nuevo showrunner (Chris Chibnall). Russell T. Davies nos dio una época gloriosa y Steven Moffat unas muy decentes tres temporadas antes de que se le fuera la olla y, como le sucedió a la primera ministra Harriet Jones, “se le viera cansado” (ejem…). Pero ya iba tocando una renovación y, ojalá, devolver la serie a la gloria que tuvo en sus mejores tiempos, los de Tennant y Davies –esperemos que Chibnall esté a la altura-. Ahora que ya va cogiendo rodaje, ¿qué mejor momento para repasar con nostalgia algunos de los capítulos más sublimes de la serie? Aquí tenéis una lista de 25 episodios que quedaron marcados para siempre en la memoria de los Whovians.

NOTA: algunos episodios son dobles, pero se han contado como uno solo-.

 

3×10: BLINK

Venga, admitidlo, todos sabíais que Blink iba a estar en el primer puesto. Cuando alguien nos dice que nunca ha visto Doctor Who y le gustaría echarle un vistazo, éste es el capítulo perfecto para engancharles. Un capítulo en el que los dos protagonistas apenas aparecen y un personaje de un solo episodio –Sally Sparrow, interpretada por Carey Mulligan– lleva todo el peso de la acción. Un guión redondo y unas criaturas terroríficas de la mano de Moffat antes de perder el sentido del gusto.

Blink and you’re dead”.

 

ESPECIAL TEMPORADA 4 y ½: THE END OF TIME (PARTES 1 Y 2)

Entre las temporadas 4 y 5 pasó bastante tiempo, por problemas económicos de la BBC. Durante ese tiempo se emitieron varios capítulos especiales, con Tennant en solitario y una calidad asombrosa que supera incluso las cuatro temporadas anteriores. Estos episodios son conocidos entre los fans como “la temporada 4 y ½” o “la temporada fantasma”. Y el último de ellos, en dos partes, es The End of Time, con la lacrimógena despedida de Tennant que da paso a Matt Smith, con Wilfred –el abuelo de Donna– como companion, con el retorno del Master, el enfrentamiento final entre el Doctor y Rassillon, el Presidente de los Timelords –el mismísimo Timothy Dalton– y esa estremecedora aparición de la madre del Doctor medio explicando el origen de los Weeping Angels, trama que quedó colgada al irse Russell T. Davies de la serie y no poder terminarla. Insuperable en todos los sentidos.

I don’t wanna go”.

 

5×10: VINCENT AND THE DOCTOR

El Doctor y Amy conocen a Vincent Van Gogh en esta preciosidad de capítulo, con Tony Curran Defiance, Daredevil, Crazyhead– y Bill Nighy –Love Actually, Shaun of the Dead, Hot Fuzz-.

 

TEMPORADA 7 ESPECIAL 50 ANIVERSARIO: THE DAY OF THE DOCTOR

El especial del 50 aniversario de la serie se estrenó en cines y fue alucinante. Matt Smith coincide  por primera vez con David Tennant –esperadísimo retorno– y se les suma el magistral John Hurt como el War Doctor, en esta historia en que se redefine por completo el final de la Guerra del Tiempo entre los Timelords y los Daleks, se da un repaso nostálgico a los 12 Doctores habidos desde 1963 –contando a John Hurt– y se vislumbran por primera vez las cejas de Capaldi.

Gallifrey falls no more”.

 

6×01 y 6×02: THE IMPOSSIBLE ASTRONAUT / DAY OF THE MOON

En este capítulo doble, el Doctor –junto a Amy, Rory y River– viaja a los Estados Unidos en 1969, donde contará con la ayuda del presidente Nixon y de un agente del FBI renegado –Mark Sheppard, alias Crowley de Supernatural– para enfrentarse a la temible raza de los Silence, unos alienígenas que llevan infiltrados entre los humanos desde el origen de los tiempos, pero que tienen la peculiaridad de que si dejas de mirarlos un momento te olvidas de su existencia.

When the first question is asked, the Silence will fall”.

 

3×08 y 3×09: HUMAN NATURE / THE FAMILY OF BLOOD

Este doble capítulo es de los más emotivos y desgarradores. El Doctor y Martha están atrapados a principios de siglo XX, perseguidos por una familia de monstruos alienígenas. El problema es que el Doctor ha perdido la memoria y cree que es un simple profesor humano que se ha formado una nueva vida, con lo que Martha se las verá muy chungas para convencerle de que vuelva en sí. Al final, veremos a un Doctor mucho más terrorífico y violento que los propios malos. Como curiosidad, fue la primera vez en que dos actores de Juego de Tronos aparecieron en un mismo capítulo de Doctor Who –Viserys y Jojen-.

He’s like fire and ice and rage. He’s like the night and the storm in the heart of the sun”.

 

ESPECIAL TEMPORADA 4 y ½: VOYAGE OF THE DAMNED

Otro de los épicos especiales de la Temporada Fantasma. En este caso, el doctor –Tennant– deberá salvar una nave espacial llamada Titanic que está a punto de colisionar con la tierra, ayudado por una camarera llamada Astrid –nada menos que Kylie Minogue-, cuyo nombre es curiosamente un anagrama de TARDIS –¿ahí hay una historia de orígenes que te dejaste a medias, Davies?-. Con la primera aparición de Wilfred.

I’m the Doctor. I’m a Timelord. I’m from the planet Gallifrey in the constellation of Kasterborous. And I’m the man who’s about to save your life and the six billions down there. Any problem with that?

 

2×12 y 2×13: ARMY OF GHOSTS / DOOMSDAY

El final de la segunda temporada es de los más recordados a lo largo de la serie. La guerra entre los Daleks y los Cybermen con la tierra como campo de batalla y la ayuda del Doctor, Rose, Jack y todo Torchwood en la memorable Batalla de Canary Wharf. Uno de los finales de temporada más amargos y lacrimógenos de la serie.

Rose Tyler, I…

 

TEMPORADA 7 ESPECIAL DE NAVIDAD: THE TIME OF THE DOCTOR

La emotiva despedida de Matt Smith, con él y Clara en un planeta llamado Christmas, luchando contra todos los enemigos del Doctor unidos –Daleks, Cybermen, Silence, la Iglesia Universal-. Con esa loca fan theory de que Amy es la abuela de Clara –googleadlo y flipad-.

Raggedy man, good night”.

 

ESPECIAL TEMPORADA 4 y ½: PLANET OF THE DEAD

Otro de los especiales de Tennant, en el que un autobús de Londres es engullido por un portal hacia un planeta desértico lleno de mosquitos robot asesinos. En este episodio aparece una de las casi-companions favoritas de todos: la ladrona de joyas Lady Christina de Souza –Michelle Ryan, la prota del remake de la Mujer Biónica-.

 

5×1: THE ELEVENTH HOUR

El primer capítulo de la era Moffat, la primera aventura de Matt Smith y la llegada de la adorable Amy Pond y el genial Rory. Se te parte el corazón con la historia de la pequeña Amy y a la vez te meas de risa con el Doctor comiendo palitos de merluza con natillas. Con la aparición de Olivia Coleman –la prota de Broadchurch-. A la mayoría de Doctores cuesta un par de capítulos cogerles el punto, pero en el caso de Smith bastó con esa épica escena final en la terraza para adorarlo.

Hello, I’m the Doctor. So, basically… RUN”.

 

7×13: THE NAME OF THE DOCTOR

El final de la séptima temporada, el cementerio de Trenzalore en el que algún día descansarán los restos del Doctor enterrado en su propia TARDIS, el enfrentamiento final con la Gran Inteligencia –Ian McKellen-, el retorno de River Song y la apoteósica y magistral resolución del rebuscado enigma de la existencia de Clara “Oswin” Oswald.

Run, you clever boy… and remember”.

 

4×13: JOURNEY’S END

El final de la cuarta temporada propició una emotiva reunión de antiguos companions en la que coincidían Donna, Martha, Mickey, Rose, Jackie, Harriet Jones, el capitán Jack Harkness –ya entonces acompañado de Gwen, su co-protagonista en Torchwood– e incluso los clásicos sempiternos Sarah-Jane y K9. Precioso.

 

7×6: THE BELLS OF SAINT JOHN

La primera aventura de la “verdadera” Clara Oswald –no sus versiones alternativas de otras épocas-, en la que ella y el Doctor se enfrentan a los últimos estertores de la Gran Inteligencia, que está atrapando almas inocentes en Internet. Ya lo dice el Doctor, “miles de almas atrapadas en internet gritando desesperadamente para que alguien los escuche”, a lo que Clara responde “o sea, básicamente, Twitter”.

 

1×09 y 1×10: THE EMPTY CHILD / THE DOCTOR DANCES

El primer capítulo doble de la era moderna de Doctor Who y la primera aparición del fan-favorite Capitán Jack Harkness John Barrowman-. En la segunda guerra mundial, un niño fantasma con una máscara antigás pegada en la cara, que haría temblar de terror a Freddy Krueger, no deja de preguntarle a todo el mundo:

Are you my mommy?

 

3×01: SMITH AND JONES

La tercera temporada es probablemente la mejor de la serie actual y ya desde el primer capítulo empieza a lo grande. Con el Doctor y Martha Jones Freema Agyeman, alias Amanita de Sense8, que hasta hace un capítulo interpretaba a otro personaje distinto– atrapados en una explanada de la luna, en un hospital en cuarentena con un letal fugitivo alienígena comiéndose a los pacientes y los soldados Judoon intentando atraparlo. Según se cuenta, escribieron este capítulo para cachondearse de Tennant y su imposibilidad de pronunciar palabras terminadas en –oon sin un fuerte acento escocés. Por eso el capítulo va sobre “THE JUDOON ON A PLATOON ON THE MOON”.

 

6×04: THE DOCTOR’S WIFE

El primero de los dos capítulos de la serie que fueron escritos por el grandioso Neil Gaiman. En él, un planeta viviente –que recuerda poderosamente a Ego de Guardianes de la Galaxia– atrapa al Doctor porque le encanta alimentarse de Timelords, pero no cuenta con que la TARDIS sufrirá una alteración que la convertirá en… una mujer.

-Fear me, Doctor, I’ve killed hundreds of Timelords.

-Fear me more… I killed them all.

 

7×07: THE RINGS OF AKHATEN

Un episodio visualmente precioso en el que una niña debe cantarle una canción a un dios de fuego para evitar que se coma a todo su planeta. Piel de gallina con sólo recordarlo.

2×03: SCHOOL REUNION

Una de las poquísimas veces en que un personaje de la serie antigua vuelve a aparecer en la nueva –a parte de ésta, sólo se me ocurre el Brigadier al final de la temporada 8 y Derek Jacobi al final de la 3-: Sarah-Jane Smith, la más querida de las antiguas companions, vuelve a unirse con el Doctor –y su perro robot K9– para investigar una escuela infestada de vampiros, el líder de los cuales es nada menos que Anthony Head –Giles de Buffy-.

 

7×01: ASYLUM OF THE DALEKS

La séptima temporada fue casi tan legendaria y llena de momentos inolvidables como la tercera –un último brillo antes de la terrible y olvidable temporada 8-. Como este primer episodio en que vemos una escalofriante instalación “psiquiátrica” llena de Daleks defectuosos y a cierta chica misteriosa obsesionada con hacer suflés.

Eggs… Eggs… Ex… EXTERMINATE”.

 

4×06: THE DOCTOR’S DAUGHTER

El Doctor y Donna llegan a un planeta de soldados cuya única forma de reproducción es la clonación. Lo que no se esperaban es que de ahí nacería Jenny, la hija/clon del propio Doctor, de la que por desgracia los guionistas se olvidaron y nunca volvimos a ver en la serie –interpretada por Georgia Moffet, la esposa en la vida real de Tennant e hija del 5º Doctor Peter Davison… because wibbly wobbly timey wimey stuff-.

 

6×07: A GOOD MAN GOES TO WAR

La gran batalla del Doctor y sus amigos para recuperar a Amy de las garras de Madame Kovarian. La primera aparición de Madame Vastra, Jenny Flint y Strax el trío Sherlock Holmes-, el descubrimiento del origen de River Song y el momento de mayor chulería del centurión Rory aterrorizando él solito a todo un batallón de Cybermen con una mirada. No hay palabras para describir cuánto mola Rory. Bueno, sí:

Demons run when a good man goes to war”.

 

4×08 y 4×09: SILENCE IN THE LIBRARY / FOREST OF THE DEAD

La primera aparición de River Song y la única vez que coincide con Tennant. Una biblioteca espacial infestada por una raza de microbios alienígenas terroríficos, los Vashta Nerada.

 

2×08 y 2×09: THE IMPOSSIBLE PLANET / THE SATAN PIT

Vale, el Doctor ha derrotado a enemigos tan temibles como los Daleks, los Cybermen, los Silence o los Zygon. Pero Rose Tyler derrotó al mismísimo Satán –o al menos a la terrorífica criatura primigenia en la que se basan todas las religiones del universo que tienen concepto de un Diablo-. Empate técnico, ¿no?

 

7×03: A TOWN CALLED MERCY

Y, para acabar, el genial capítulo del oeste. Con un pistolero ciborg molón que habría dado para un buen spin-off y la siempre agradecida aparición de Ben Browder John Crichton de Farscape-.

 

¿Qué otros capítulos consideráis legendarios e inolvidables? Dejadnos un comentario. ALLONS-Y!!!

Críticas

CRISIS EN TIERRA-X – EL CROSSOVER DE LAS SERIES DC QUE DEBES VER

5-12-2017

Publicado originalmente en Reino de Series.

crossover de las series DC

Un año más, los fans de las series de superhéroes de la CW estamos de enhorabuena, porque ya tenemos aquí el crossover anual de nuestros personajes favoritos. Y esta vez, por suerte, no hemos tenido que esperar hasta casi el final de la temporada porque CW se ha portado y nos lo ha traído apenas en el capítulo 8 de sus respectivas temporadas. Esta semana se ha emitido en Estados Unidos, pero si no lo habéis visto, aún estáis a tiempo, porque Syfy lo emite sólo una semana después de su estreno original.

 

Cool guys don’t look at explosions.

 

Para que no os hagáis un lío con su orden de emisión, apuntad el orden correcto de visionado:

Parte 1: Supergirl 3×08

Parte 2: Arrow 6×08

Parte 3: Flash 4×08

Parte 4: Legends of Tomorrow 3×08

¡No os confundáis y lo veáis desordenado, que el año pasado el de Flash iba antes que el de Arrow y el cambio de orden de emisión puede ser un poco confuso!

 

¿Es que nadie va a sonreír para la foto del anuario?

 

Estos crossovers, como pasa en los cómics, suelen ser cada año más espectaculares que el anterior. Si la última vez –sin contar el exquisito capítulo musical, que sólo fue un crossover entre Flash y Supergirl, sin contar con las otras dos series– tuvimos una invasión alienígena, en esta ocasión tiramos la casa por la ventana con una invasión extradimensional. Los héroes de las cuatro series, reunidos en Central City con motivo de la boda de Barry Allen e Iris West, tendrán que enfrentarse a las tropas de la Tierra-X, un universo alternativo en que los nazis ganaron la segunda guerra mundial y ocuparon todo el planeta. Un mundo terrorífico que parece sacado de El hombre en el castillo” de Philip K. Dick –como Felicity se apresura a apuntar, en uno de su múltiples comentarios jocosos-.

 

Kara, alúmbrame un poco, anda, que no sé dónde he dejado la moto.

 

¿Qué tenemos en este crossover? Todas aquellas frikadas que nos puedan gustar. Ninjas. Nazis. Robots. Ninjas nazis. Robots ninjas nazis. Pero, sobre todo, versiones alternativas malvadas de los superhéroes a los que admiramos y queremos –que es una de las cosas más interesantes de los eventos multiversales de cualquier cómic de Marvel o DC-. El sanguinario Führer Oliver Queen y su amada Overgirl te ponen la piel de gallina y te demuestran el par de actorazos que sin duda están hechos Stephen Amell y Melissa Benoist. También tenemos, obviamente, un Harrison Wells alternativo –bueno, más o menos-, pero esto ya no es sorprendente: Tom Cavanagh ya nos ha demostrado innumerables veces su genialidad interpretativa, con las múltiples versiones de Wells de las distintas tierras y su capacidad para, con sólo un gesto o una frase, dejarnos claro a qué personaje está interpretando en cada momento, aunque vayan vestidos igual y tengan la misma cara.

 

¿Hay algo más guay que ver a White Canary apalizando nazis?

 

Pues sí… ver a Harrison Wells emulando La Gran Evasión.

 

La interacción entre personajes de distintas series que rara vez coinciden y la química que desprenden algunos de ellos es otro de los puntos a favor de este crossover y nos deja momentos para el recuerdo, como los momentos tiernos entre Caitlin Snow y el profesor Martin Stein, la ya esperada por todos química infinita entre Flash y Supergirl, o la sorprendente cantidad de momentos badass que comparten Iris –un personaje que por lo general suele ser bastante soso– y Felicity. Además, contar con los secundarios graciosos de cada serie –Felicity, Cisco, Rory, Winn– juntos en una misma historia siempre genera una buena dosis de risas aseguradas.

 

Es alucinante cómo Felicity Smoak puede pasar de ser el personaje más cómico…

 

…a ser la badass definitiva.

 

Siempre es un placer contar con nuevas apariciones de Ray Palmer como Atom y, sobre todo, con cada segundo en el que Wenworth Miller aparece para interpretar al Capitán Frío y se come la pantalla, al resto del reparto y nuestros corazones –¡y esta vez, encima, con el disfraz clásico de los cómics!-. No todo es nostalgia y ansiados reencuentros, ya que también se aprovecha para presentarnos a un nuevo superhéroe, The Ray, interpretado por Russell Tovey –sí, whovians, el mismísimo Alonso de Doctor Who… Allons-y, Alonso!-, que seguro que tendrá más apariciones y que acaba de estrenar su propia serie de animación –con la voz del propio Tovey y la de Melissa Benoist-.

 

ALLONS-Y, ALONSO!

 

Wentworth Miller siempre lo peta.

 

Lo único que se echa de menos en este crossover es la presencia del desternillante Plastic Man, la mejor incorporación que ha tenido la serie de Flash desde Harrison Wells –aunque, conociéndolo, es bastante comprensible que no estuviese invitado a la boda de Barry e Iris-. Pero lo poquito que le falta se compensa con creces con las grandes virtudes que tiene la historia. A destacar entre ellas, los guiños al musical de Flash y Supergirl, que con sólo verlos te entran ganas de volver a tragarte aquel mítico capítulo una vez más –los que ya habéis visto Crisis en Tierra-X… ¿habéis reconocido la canción que canta Kara?-.

 

Sácame una foto así, como que voy a salvar el mundo y eso.

 

Ya sabéis: Ninjas, nazis, robots, muchos superhéroes juntos en poses molonas… por todo esto y más, vale la pena ver Crisis en Tierra-X. Incluso si os habéis estado saltando alguna de las cuatro series –yo confieso que hace mucho que dejé Legends of Tomorrow-, podéis ver la historia y enteraros de todo perfectamente. Así que no esperéis más y dadle caña al DCverso televisivo, que es –amén de infinitamente mejor y más consistente que su homónimo cinematográfico– una de las cosas más interesantes que le han pasado a la televisión internacional en los últimos años.

 

Team-ups épicos…

 

Duelos de superhéroes…

 

¡…y hasta el Capitán América! Uy… no, perdón, me he confundido.

Críticas

LA CUARTA TEMPORADA DE BOJACK HORSEMAN ES LO MEJOR QUE TE HA PASADO Y LO SABES

12-1-2018

Publicado originalmente en Reino de Series.

Si tienes Netflix y aún no has visto BoJack Horseman, el motivo se escapa de toda posible comprensión. Si has visto la serie, probablemente ya hayas devorado con ansia la cuarta temporada, con los ojos vidriosos y el corazón a cien. Pero, en el caso de que o bien aún no hayas visto la nueva temporada o bien aún no le hayas dado a la serie la oportunidad que se merece, aquí tienes varios motivos.

 

¿Otra serie más de animación para adultos, con humor ácido y bromas bestias? Bueno, sí y no. Si bien es cierto que BoJack Horseman tiene un humor cínico y maduro no apto para niños, como el de Archer o el de Padre de Familia, pronto nos damos cuenta de que la serie es mucho más que eso. La serie mezcla la comedia con el drama y la tragedia, lanzándonos de cabeza a un mundo profundo y desgarrador como pocos. La historia de una estrella televisiva de los 90 venida a menos, que intenta llenar su vacío interior con alcohol, drogas y cualquier pequeño destello de luz que le ayude a olvidar momentáneamente su terrible depresión crónica, es sólo la punta del iceberg de una historia compleja y llena de capas y más capas. El mundo humorístico y colorido en que animales de todo tipo se comportan como personas –y, a su vez, no– se contrapone al crudo retrato de la sociedad capitalista y a la bestia infernal de Hollywood –perdón… “Hollywoo”– que devora las esperanzas y las ganas de vivir de todo aquel que se atreva entrar en sus fauces. El dominio del metalenguaje y la burla a los estereotipos del cine y la televisión que vemos en BoJack es sólo equiparable a lo que Dan Harmon nos mostró en su día en Community.

 

El cabrón te hace reír y llorar a partes iguales.

 

¿Qué tiene de especial la cuarta temporada? El tono de esta serie siempre ha sido el de un humor cínico y autodestructivo, cargado de un pesimismo extremo que nos ayuda a meternos en la piel de una persona con una depresión galopante –sin intención de hacer un chiste– y nos mete en una montaña rusa de emociones que, incluso cuando parece ir un poquito para arriba, siempre acaba yendo para abajo. Odiamos a BoJack por ser tan capullo y, a la vez, lo amamos y queremos abrazarlo y decirle que todo va a ir bien. Pero, en esta cuarta temporada, por primera vez en cuatro años empezamos a ver un rayito de cálido optimismo que se abre paso y que le hacía muchísima falta tanto al protagonista como a nosotros, los espectadores. No significa que la serie se vuelva alegre y festiva, pero sí se agradece que se alivie un poquito la tragedia habitual y nos haga sonreír. Seamos sinceros: si no derramaste ni tan siquiera una pequeña lágrima con la escena de los caballos al final de la tercera temporada, es que no tienes corazón –probablemente te gustaron las precuelas de Star Wars y tu personaje favorito de Doctor Who fue Danny Pink-. Y, si esa escena te emocionó, en la cuarta temporada vas a encontrar unas cuántas similares que te llegarán al alma.

 

Wild, wild horses…

 

Ya sólo la escena de apertura con BoJack atravesando el desierto en coche mientras suena la mítica “A horse with no name” de America –pero encima versionada por Michelle Branch, que es incluso mejor– es de poner los pelos de punta. Toda la trama de Hollyhock –si la has visto, te reto a decir de memoria su apellido, es más difícil aún que memorizarse lo que significan las siglas de S.H.I.E.L.D.– es sencillamente preciosa y el personaje te cautiva sin posibilidad de evitarlo. Especial mención a algunos de los momentos álgidos de la temporada: Como momento cómico supremo, tenemos el capítulo especial protagonizado por Todd –Aaron Paul, de Breaking Bad-, que es un hartón de reír del primer al último minuto. Como momento tierno, el capítulo mudo en el que BoJack tiene que hacerse cargo de un bebé en el fondo del mar –que es, además, una muestra de maestría en su realización-. Y, como momento dramático, tenemos el escalofriante capítulo en el que se nos narra la historia de la madre de BoJack –una anciana con alzheimer, no lo olvidemos– a través de sus recuerdos desordenados, inconexos y plagados de detalles –personajes sin cara o con un borrón que la tapa– que pone la piel de gallina y nos angustia hasta lo indecible. Hay otros giros dramáticos de los que no hablaré aquí para no hacer demasiados spoilers, pero que sin duda te hacen gritar delante de la pantalla, a veces de puro horror, a veces de pura emoción.

 

La angustia que provoca este capítulo no se puede expresar con palabras.

 

Los personajes siguen creciendo y mejorando. Que un personaje que al principio parecía estúpido, anodino e insoportable como es Mister Peanutbutter acabe siendo adorable, genial y uno de los más queridos por el público es prueba suficiente de la admirable caracterización llevada a cabo por los guionistas. Sigue creciendo día a día el personaje de Diane Nguyen –Alison Brie, la estrella de Community o Glow-, obviamente el propio BoJack y, probablemente, los dos que más crecen y mejoran a lo largo de la serie son Todd –con sus problemas sexuales, su extremada locura infantil que tapa a duras penas una personalidad triste a la sombra de BoJack– y sobre todo Princess Carolyn, la agente de actores que siempre cae de pie, sin duda el mejor personaje de la serie.

 

Te queremos, Princess Carolyn.

 

Después de todo esto, simplemente me queda añadir: Si no has visto aún la cuarta temporada de BoJack Horseman, ya estás tardando. ¡Vuela! O, como diría Mister Peanutbutter… “Doggie doggie what now?

 

Críticas

20 AÑOS SALIENDO DE CLASE

8-9-2017

Originalmente publicado en Reino de Series.

al salir de clase

Los mitos de la Generación X en España fueron algo distintos al resto del mundo: lo que para los americanos fueron el Smells like teen spirit de Nirvana y Melrose Place, para nosotros fueron el Devil came to me de Dover y, obviamente… Al salir de clase.

Hoy se cumplen 20 años del comienzo de la mítica serie que entretuvo nuestras tardes adolescentes desde 1997 hasta 2002 en Telecinco y es hora de rendirle un merecido homenaje. Esta serie será recordada siempre por ser la cantera de los jóvenes actores españoles, que llegaban allí siendo poco más que aficionados y salían petándolo –Pilar López de Ayala, Hugo Silva, Elsa Pataky, Leticia Dolera…-. También será recordada por sus muchos fallos, que la convertían casi en un producto de serie B: La urgencia de grabar un capítulo al día daba pie a no poder repetir una toma mala, lo que llevaba al habitual micro entrando en plano, técnico que pasa por el fondo, actor que se equivoca y otros grandes clásicos –aunque esto nos ha dado momentos para el recuerdo como esa mítica improvisación de Víctor Clavijo y Carlos Sobera hablando de una lubina, diciendo “¿nos la comemos?” y luego descojonándose sin poder evitarlo- . Pero esto no nos impedía disfrutar del mamarrachismo adolescente que tanto nos encantaba –y nos encanta, para qué engañarnos-. Al menos, podíamos identificarnos con esos totalmente realistas estudiantes de instituto con aspecto de treintañeros que, mientras se sacaban el BUP, tenían tiempo y dinero para montar su propio bar con actuaciones de gente como Roxette o Bon Jovi… lo normal en un adolescente español, ¿no? 

Recordemos sin más dilación:

Los Personajes Más Míticos de Al Salir De Clase.

El morritos.

 

 

ÍÑIGO (Mariano Alameda).

El prota indiscutible de la serie. Al principio era el líder y el niño pijo odioso, pero poco a poco iba pasando a adquirir el rol de secundario graciosillo, empezando por fin a molar.

 

 

 

 

 


La loca.

 

CLARA (Laura Manzanedo).

Uno de los personajes más importantes, que duró casi toda la serie. Al principio estaba como una cabra, pero acababa por madurar. Tuvo una relación intermitente con Raúl, aunque pasó por otr@s, como Turbo, Miriam o Germán.

 

 

 


El graciosete.

 

DAVID (Daniel Huarte).

Sin duda el personaje más rematadamente pijo, con su jersey atado al cuello y su pelo rizado engominado para atrás a lo Ricardito Bofill. Pero acababa convirtiéndose en el más cómico, junto a Íñigo. Ambos acabaron por improvisar la mayor parte de sus hilarantes y absurdos diálogos. Fue el personaje más duradero de la serie y su relación más larga fue con Miranda –a la que solía referirse como “¡Mira, anda! ¡Miranda!”-.

 

 


El niño bien.

 

 

NICO (Rodolfo Sancho).

El niño bueno de la serie, deportista, guaperas y tan bueno que daba hasta un poquito de rabia. Su personaje se iba cuando, en un trágico giro, el grupo de skinheads conocido como “La banda del bate” lo dejaba en silla de ruedas.

 

 


La superpija.

 

PALOMA (Raquel Meroño).

La pija suprema, esta chica de 17 años –JAJAJAJAJAJAJA– era toda bondad y amor, pero bastante insoportable. Se acababa mudando a la India, en el típico movimiento ASDC de “¿Qué carajo hacemos con este personaje? Mandémoslo a otro país”.

 

 

 


La mala.

 

MARÍA (Carmen Morales).

La hija de Rocío Dúrcal también empezó en ASDC. Maja y adorable al principio, pronto se le iba la olla y se acababa volviendo malvada, retorcida y psicótica. Tuvo una relación turbulenta con Íñigo y acabó siendo violada y asesinada por Fernando, el profesor psicópata. Así, por las buenas.

 

 

 


El borde con corazón.

 

SANTI (Alejo Sauras).

El primer adolescente gay en la historia de la tele en España. Al principio era un borde cabrón, luego descubríamos que era porque su gran amor había muerto atropellado y nos enternecíamos. Se unía a la banda del bate, pero estaba enamorado de Nico y los dejaba. Acababa siendo uno de los protas centrales de la serie, con todas las tramas bizarras girando en torno a él.

 

 

 


El borde atormentado.

 

RAÚL (Víctor Clavijo).

Probablemente el mejor personaje de la serie, o al menos el que tenía una mayor profundidad psicológica. Vivía siempre sumido en la envidia a su hermano Dani –Sergio Peris Mencheta, el hijo perfecto al que todos querían– y era bastante cabroncete, pero acababa redimiéndose tras la muerte de Dani. Su relación más importante fue con Clara.

 

 

 


La bella durmiente.

 

JERO (Félix Gómez).

El malote que en realidad es un genio, en plan El indomable Will Haunting. Tras la marcha de Íñigo, Jero se convirtió en el héroe central, aunque se pasaba la mitad de capítulos en diversos comas, amnesias y demás. La serie termina cuando él se casa con Alexandra.

 

 

 


El rockero “adolescente”.

 

TURBO (Rafael Reaño).

El rockero de la pandilla, líder del grupo Radar. Sobreprotector con su hermana Ángela. Graciosillo y friki de la música. Uno de los personajes más queridos y recordados de la serie. Turbo y Clara acababan juntos.

 

 

 


La heroína.

 

ÁNGELA (Leticia Dolera).

Al principio era una niña insoportable que no paraba de meterse en líos, pero poco a poco iba madurando y convirtiéndose en uno de los personajes más importantes y queridos, siendo el centro de la mayoría de tramas. Tras locuras como ser raptada por un rolero asesino o sacar a su novio de una secta, acababa mudándose a Venecia. Because why not.

 

 

 


El camello.

 

FLIPE (Iván Hermes).

El macarrilla del instituto, que hasta vendía drogas y todo. El único amigo de verdad de Raúl. Acababa yéndose a San Sebastián a que rehabilitaran a su madre en un centro de desintoxicación, en plan Courtney Love.

 

 

 


La única emocionalmente madura.

MIRANDA (Diana Palazón).

Fue uno de los personajes principales, aunque apenas tuvo tramas importantes, más allá de sus relaciones con Íñigo y David, un acosador tarado y su boda final con Mateo. Era la encargada del bar CBC, en el que se reunían los protagonistas.

 

Estos eran los protagonistas, aunque no podemos dejar de hacer una mención especial a algunos personajes más secundarios, pero interpretados por actores que luego se convertirían en gente importante fuera de la serie. Es el caso de Fran Perea, Octavi Pujades, Hugo Silva o Carlos Sobera –aunque éste ya era conocido por entonces-.

 


Y acabaremos repasando algunas de las tramas más absurdas y alocadas. Porque, no lo dudéis, para aguantar cinco años haciendo una serie de adolescentes, no te puedes limitar a amoríos y a conflictos generacionales. A veces tienes que meter tramas totalmente pasadas de vueltas y esperar que algún teleespectador se las tome en serio. Algunas de ellas son:

¿Me oyes, mindundi? Te digo que quiero entrar a tu garito con zapatillas.

La Banda del Bate: tres skinheads –uno de ellos, Dani Martín de El Canto del Loco– siembran el terror por el barrio, hasta que se les va de las manos y dejan paralítico a uno de los buenos, tras lo cual Íñigo, Turbo y unos cuantos más les dan una paliza y los mandan a la cárcel –por la autoridad policial que les concede el carnet de estudiante del 7 Robles-.

La mano negra: Eva, la novia de Nico, resultaba ser esquizofrénica, así que fingía su propia muerte de cáncer y reaparecía como una misteriosa vengadora oscuraque lanzaba panfletos destapando oscuros secretos de alumnos y profesores. Acababa en un manicomio.

El violador de 7 robles: Fernando, el profe de psicología, era un demente que violaba a María y lo intentaba también con Miranda. Al final, la propia María lo apuñalaba y lo daban por muerto, pero en realidad estaba en un manicomio –¿otra vez? Sí, otra vez-.

Team-up de supervillanos: Fernando escapa del manicomio y saca de la cárcel a la Banda del Bate, aliándose para vengarse de los buenos. Matan a María y, como ya no quedaba ninguno de los protas originales, Fernando decide ir a por Santi, que pasaba por allí. Al final se despeña por una cascada con una lancha motora. Todo ok.

El rolero loco: Germán, uno de los protagonistas, era un chico muy majo y muy friki, pero jugaba a rol. Y claro, todos sabemos que si juegas a rol te conviertes en un asesino psicópata. Total, que le daba por creerse que era un bárbaro, raptaba a Ángela y la intentaba sacrificar a Crom. Acababa en… sí, lo habéis adivinado: un manicomio.

El secuestro inacabado: Nadine –Olivia Molina– se hacía periodista adolescente –a causa de los cómics de Archie, presumiblemente-. Se ponía a investigar la misteriosa desaparición de una de las chicas de la serie –ojalá pudiera recordar cuál era-, convencida de que había sido un secuestro. Entonces, comenzaban otras tramas, los guionistas se tomaban unos vinitos y de pronto la trama del secuestro quedaba en el aire, se olvidaban totalmente de su existencia y nunca nadie volvía a mencionar al personaje desaparecido.

El fantasma del gato: Sí, como lo oís, el fantasma de un gato muerto por un escape de gas se dedicaba a atormentar en plan poltergeist a Inma, la hermana del personaje de Hugo Silva. POLTERGATO.

El capítulo del 29 de febrero: Una ida de olla en toda regla, en que David se despertaba en un universo paralelo que sólo existía cada año bisiesto.

El friki alienígena: Dani y Mariano eran los dos frikis graciosillos a finales de la serie, que no pintaban gran cosa en la trama a parte de rellenar con algún chiste ocasional. En el último capítulo, sin venir a cuento de nada, uno de ellos dice que tiene que regresar a su planeta y –os lo juro– se aleja volando. Así, porque sí. Lo cual da pie al hilarante momento de Octavi Pujades diciendo “pues es un gran tipo, y no sólo como persona, sino también como ser humano”.

 


Espero que este artículo os haya arrancado un poco de nostalgia teenager y, para qué negarlo, unas buenas risas a costa de los alumnos del instituto 7 Robles. Sé que muchos erais más de Compañeros, pero no lo neguéis: todos nos hemos tragado ASDC irremediablemente, preguntándonos por qué seguíamos viéndola y siendo incapaces de parar. Y volveríamos a hacerlo.

Críticas

LAS RAZONES POR LAS QUE ‘RIVERDALE’ ES LA NUEVA ‘VERONICA MARS’

24-5-2017

Originalmente publicado en Reino de Series.

La primera temporada de Riverdale ha terminado por todo lo alto y nos ha dejado con el corazón en un puño. Quién iba a decir que una adaptación moderna de los cómics clásicos de Archie pudiera ser tan intensa y trepidante, ¿eh? El guión está bien escrito, la trama es interesante y los cliffhangers del final de cada capítulo nos dejan con el ansia extrema de saber lo que va a pasar a continuación. Pese a la galopante sosez de Archie y Betty, personajes tan grandes e interesantes como Jughead, Veronica o el señor Andrews compensan las carencias de personalidad de los dos primeros y confieren una gran profundidad a la obra. Pero lo que muchos fans del mamarrachismo adolescente de calidad hemos notado –y que, una vez notado, no puede dejar de verse- es su exagerada semejanza con cierta obra cumbre de la historia de la televisión. Me estoy refiriendo, obviamente, a Veronica Mars, genialísima serie de intriga adolescente que, del 2004 al 2007, impactó al mundo y se impuso para siempre como un fan-favorite del nivel de Buffy, Xena o Expediente X. En esta joya televisiva, Kristen Bell –podéis recordarla como la chica eléctrica de Héroes o la voz de Anna en Frozen– interpretaba a la intrépida hija adolescente de un detective privado que vivía en un pueblo de ricachones, plagado de corrupción, desigualdades sociales, prejuicios y turbios conflictos. Veronica se dedicaba a investigar casos para sus compañeros de clase en sus descansos del instituto –como una especie de versión americana y muy, muy feminista de nuestro Detective Flanagan– y a menudo acababa involucrada en asuntos mucho más peligrosos, como casos de asesinatos, pedofilia o violaciones en serie. La frescura con la que estaban escritos sus diálogos y la perfecta mezcla de drama, thriller y comedia de que hacía gala fueron algunos de los puntos que la convirtieron en la obra de culto que hoy en día es considerada. Y todo eso por debajo del exacerbado carisma que desprendían la protagonista y la mayoría de los personajes recurrentes –sobre todo su padre-.

Pero, ¿por qué comparar Riverdale con Veronica Mars? Es evidente para cualquiera que haya visto ambas series lo mucho que la nueva versión de las aventuras de Archie y su Pandilla bebe de la mítica serie detectivesca adolescente. No sólo en la dimensión personal de algunos de sus personajes, sino incluso en algunos detalles de la propia trama. ¿Cariñoso homenaje? ¿Influencia involuntaria? ¿Plagio por la patilla? El tiempo lo dirá. No os equivoquéis: nos encanta Riverdale, pero hay que admitir que es sospechosamente calcada a Veronica Mars. Veamos algunas sorprendentes similitudes entre ambas series.

EL AMBIENTE

Archie y su Pandilla era en su día la máxima expresión del “Modo de Vida Americano“, la representación idealizada de los Estados Unidos de los años 50. Un pueblo grande o ciudad pequeña, con su cafetería clásica, sus chavales enfundados en chaquetas deportivas bebiendo batidos, sus partidos de fútbol escolar vividos como si fuera la Champions, su sano desparpajo adolescente sin malicia. Por eso una de las grandes bazas de la nueva serie es el giro que han querido darle, mostrándonos la falsedad de la sociedad americana idealizada, empeñada en ocultar sus propios defectos. Este uso de la idílica sociedad de Riverdale como crítica a la desigualdad y a la cara mas fea del American Dream ha sido algo innovador y original… que ya hizo Rob Thomas hace 13 años en Veronica Mars. Los Mars vivian en Neptune, California, un pueblo caluroso lleno de bonitas playas, verdes colinas y alocados surferos, que se esforzaba en dar al mundo exterior una imagen de perfección y felicidad representada por los ricachos que habitaban la ciudad. Pero detrás de esa fachada había todo un mundo de división social entre los llamados “09ers” –las familias ricas que habitaban el distrito 09– y el resto de la ciudad, que consistía en la gente de clase obrera que trabajaba para ellos –como decía el padre de Veronica, “esa clase media-baja a la que aspiramos a llegar algún día”-. Peleas de bandas, estafas vergonzosas de los ricos a los inmigrantes latinos que les servían, turbios secretos de familia guardados para proteger un apellido o una empresa millonaria… era el pan de cada día en Neptune, como lo es ahora en Riverdale, separado en calidad de vida entre los del distrito norte y los del distrito sur.

LA TRAMA PRINCIPAL

Veronica Mars arrancaba de una forma impactante y demoledora. El asesinato de una joven de buena familia, guapa, popular y muy querida por todos, ponía en peligro la supuesta paz del bucólico pueblo y comenzaba a enfrentar a unos con otros. Ella era Lilly Kane –interpretada por Amanda Seyfried, de Los Miserables o Mamma Mia-, la mejor amiga de Veronica y hermana del exnovio de ésta, el heredero de la familia mas rica e importante de todo Neptune. La ineptitud del sheriff local a la hora de resolver el crimen llevaba a la protagonista a tomar la decisión de investigarlo por su cuenta a escondidas. ¿Os suena? En efecto, es exactamente la trama principal de Riverdale, que empieza con el perturbador asesinato de Jason Blossom, el guapo, popular y querido por todos heredero de la familia mas rica del pueblo. Cuando Archie y su pandilla ven que el sheriff no va a lograr resolver nada, deciden investigar el crimen por su cuenta, como buenos adolescentes –yo no sé por qué la gente se esfuerza en estudiar criminología cuando hay tantos adolescentes ociosos por ahí-. Y no os vamos a destripar el final, pero la resolución final del caso de la primera temporada es sorprendentemente similar –aunque afortunadamente tiene las suficientes diferencias para que la season finale de Riverdale no sea demasiado previsible-.

 

“Este muerto está muy pijo”.

 

LA DETECTIVE ADOLESCENTE

En Riverdale han querido emular incluso al personaje principal de su fuente de inspiración, aunque con menor fortuna. La súbita transformación de Betty Cooper, la vecina y mejor amiga de Archie, en una hábil periodista del diario del instituto –que además es una detective de nivel Colombo así por las buenas– es un calco exacto de la historia de Veronica Mars. Por desgracia, el personaje elegido para imitar a nuestra audaz reportera que resuelve crímenes ha sido el mas soso y carente de carisma de toda la serie. Probablemente habría sido mucho mas jugoso si la detective improvisada no fuese Betty sino su amiga Veronica Lodge, pero claro, con ese nombre habría sido demasiado descarado.

 

Las comparaciones son odiosas, como la madre de Betty.

 

MACARRAS CON CORAZÓN

Dos de los personajes mas queridos de Veronica Mars eran sin duda los “malotes pero profundos” por excelencia: el motero criminal Elías “Weevil” Navarro y el niño rico atormentado Logan Echolls. Sufríamos con sus intentos de redimirse, tanto como con sus trágicos trasfondos personales. Riverdale tiene a sus propios Logan y Weevil: nada menos que Jughead Jones y su padre, FP Jones. Al igual que sucedía con los dos grandes secundarios de Veronica Mars, aquí también parece que cada semana toca acusar a los Jones de algún delito que no han cometido. Jughead –interpretado por el sorprendentemente crecido hijo de Ross en Friends, Cole Sprouse… ay, qué viejos somos– es el joven atormentado por su pasado que no para de meterse en líos y que rápidamente se convierte en el personaje mas carismático y aclamado de la serie, como en la otra lo fuera Logan. En cuanto a su padre, FP –interpretado magistralmente por Skeet Ulrich, el escalofriante villano de Scream ahora reconvertido en señor de mediana edad… de nuevo: ay, qué viejos somos– es el digno heredero del Weevil de 2004: líder de la banda de moteros criminales de la ciudad, que se mete en mil follones pero que tiene corazón y se desvive por los suyos. En la original, Weevil lideraba a los moteros portorriqueños conocidos como los PCHers –porque su zona de actuación era la Pacific Coast Highway-, mientras que en Riverdale FP dirige a los Snakes, la banda del Riverdale South que aterroriza a los niños ricos de idéntico modo al que hicieran los PCHers. La relación casi familiar entre estos macarras y los buenos es una de las mayores semejanzas entre ambas series, ademas de mostrarnos que el estereotipo de criminal barriobajero no siempre es real y que puede ser mucho mas noble que los supuestos chicos buenos –aunque en el caso de FP, tan bueno no será si ha llamado a su propio hijo “Cabeza de Jarra”-.

 

Bad boys, bad boys, what you gonna do…

 

OSCUROS SECRETOS FAMILIARES

Es curioso como no sólo la trama principal se repite en ambas series, sino también algunas de sus subtramassecundarias. El caso más evidente –creo que ése fue el momento exacto en el que dije “eh, un momento, esta serie yo ya la he visto”– es el de la conspiración de una familia de odiosos ricachones para ocultar un embarazo no deseado. En Riverdale, a mitad de temporada descubrimos que Polly, la hermana de Betty, ha sido encerrada en una institución médica bajo el falso pretexto de problemas mentales, pero que en realidad es una treta de su –insoportable– madre para que nadie descubra que está embarazada… nada menos que de Jason Blossom, el niño rico asesinado, heredero de la familia a la que los padres de Polly detestan con toda su alma. ¿Os suena? En la segunda temporada de Veronica Mars, tenemos a Meg Manning –interpretada por Alona Tal, la Jo Beth de Supernatural… ¿esta mujer sólo interpreta a personajes que se llamen como las de Mujercitas o qué?– que, tras ser la única superviviente del asesinato en masa en torno al que gira la temporada, cae en un coma y sus padres, católicos conservadores muy duros e intolerantes, prohíben las visitas al hospital y la mantienen oculta. Hasta que nuestra resabida heroína descubre que en realidad Meg esta embarazada de Duncan Kane, el hermano de la difunta Lilly y heredero del imperio económico de la ciudad, de la familia a la que los padres de Meg detestan con toda su alma. Pero hay más: Jason Blossom de Riverdale, antes de ser asesinado, planeaba fugarse para poder criar a su hijo lejos de sus represivos padres. ¿Sabéis quién mas planeaba huir con su bebé para cuidarlo lejos del podrido hogar familiar y, en su caso, sí que lo consiguio? Exacto: Duncan Kane. Curioso, ¿eh? Y eso no es todo, incluso hay otra trama secundaria de Riverdale que esta calcada al 100% de una subtrama de las temporadas dos y tres de Veronica Mars: se trata de lo del libro de jugadas de los deportistas del Riverdale High, en el que en realidad apuntan comentarios machistas sobre sus conquistas, a las que humillan y degradan hasta que las protas les paran los pies. Esta trama ya sucedió tal cual en Veronica Mars, con la diferencia de que en Riverdale apenas dura un capítulo, mientras que en VM sucede en un capítulo de la segunda temporada pero acaba originando toda la trama del violador, que es el centro de la tercera.

 

“Dejad de imitarme, pipiolos”.

 

OTROS PERSONAJES CALCADOS

Los puntos más importantes que conectan ambas series ya están expuestos, pero no debemos olvidar a algunos otros personajes que encierran un sospechoso parecido entre ellos. Es el caso de Veronica Lodge, una de los cuatro protagonistas de Riverdale: una niña rica cuyo padre ha sido detenido por estafas millonarias y encarcelado, acabando con el buen nombre de su familia y obligándola a ella a empezar una nueva vida, con mucho menos dinero y arrepintiéndose de sus años como pija malcriada que trataba fatal a los demás, lo que ahora intenta compensar en busca de redención. Esta historia ya la tuvimos de forma bastante parecida en Veronica Mars con el personaje de Jackie Cook –interpretada por Tessa Thompson, a la que pronto veremos como la Valquiria en Thor: Ragnarok-, aunque hay que admitir que a su versión Riverdale se le da mucho mejor lo de volverse buena gente, con lo que es bastante mas fácil cogerle cariño que a Jackie. Otra similitud entre personajes está entre Keith Mars, el padre de Veronica –Enrico Colantoni, famoso por la serie Dame un Respiro o la peli Héroes Fuera de Orbita– y Fred Andrews, el padre de Archie –qué decir de nuestro idolatrado Luke Perry, a parte de que es de lo mejorcito de la serie-. Ambos son señores de mediana edad muy venidos a menos por culpa de los ricachones de la ciudad y les guardan rencor, ambos están separados y encuentran un nuevo amor al que acabarán renunciando por el bien de sus respectivos –y tocahuevos– hijos. Y, por último, decir que el personaje más rematadamente odioso de Riverdale –Alice Cooper, la madre de Betty que, pese a tener nombre de estrella del rock, es un ser retorcido e insufrible– recuerda muy poderosamente a Celeste Kane, la madre de Duncan y Lilly y la que es sin duda el personaje más deleznable y repulsivo de Veronica Mars. Lo único que echamos en falta en Riverdale es a un Dick Casablancas tan épico como el que interpretara Ryan Hansen en VM.

 

Bad boys volumen 2

Las pijas arrepentidas.

 

Y después de esta meticulosa comparación –tan odiosa como todas las comparaciones, lo admito-, sólo queda decir que, ahora que se cumplen diez años del final de Veronica Mars, Riverdale se puede considerar un bonito homenaje a esta obra magna de la televisión digna de ser recordada en los anales de la historia. Sea como sea, tanto si han decidido copiarla descaradamente como si es fruto de la casualidad, no cabe duda de que Riverdale es una gran serie, con grandes personajes y una narrativa excelente. ¿Que ya se había hecho antes? . ¿Que pese a ello es genial y vamos a seguir viéndola enganchadísimos a sus giros dramáticos y sus misterios? También. En el sagrado nombre de Jughead os digo yo que sí.

Pero nunca olvidaremos a Veronica Mars. Porque “a long time ago, we used to be friends“.

Críticas

¿DE QUÉ VIVEN LOS PERSONAJES EN DRAGON BALL?

18-5-2017

Originalmente publicado en Reino de Series.

Cuando creas una serie de televisión, una película, un cómic, un libro o cualquier otra forma de ficción, estás creando un mundo. Tanto da si es un mágico mundo imaginario como una fiel imitación del nuestro, el caso es que es un mundo nuevo creado por ti como escritor. Y ese mundo tiene que tener reglas. Normas básicas para darle una coherencia interna, que una vez establecidas tienes que respetar para que tu historia tenga una lógica, por muy alocada que sea y muy imaginativo sea el mundo en que transcurre. Incluso en obras que transcurren en un mundo que imita de forma casi idéntica al nuestro, tienes que establecer unas reglas de funcionamiento y respetarlas –en Friends nos queda clara la ley física por la que Joey solo necesita acercarse para que todo el mundo desee montárselo con él; en Ally McBeal hay una regla de funcionamiento del universo que dice que, si mencionas la existencia del amor verdadero, ganaras cualquier juicio-. Y esto es aún más importante si se trata de un mundo inventado, entonces es esencial dejar claras las reglas. ¿La gente puede morir? ¿Hay gravedad? ¿Necesitan aire y comida para vivir? ¿Existen los vampiros? Si existen, ¿molan o son pringados que brillan?
Akira Toriyama creó en Dragon Ball un mundo rico, complejo y simplemente alucinante, repleto de sus propias normas de coherencia interna: Existe una fuerza mágica en el interior de las personas llamada el Ki. La gente puede volar o tirar rayos si aprenden a concentrarla. Hay un Presidente del Mundo que es un perro parlante –y harto elegante- y a nadie parece molestarle –será que son muy tolerantes-. La fuerza física de un ser vivo se puede medir en puntos. Etcétera.

 

Es el saiyan el que elige al presidente y es el presidente el que le dice al saiyan que elija al presidente.

Pero hay un gran fallo dentro de esa coherencia interna: El dinero. Una de las reglas del universo Dragon Ball que imita a las del nuestro –al igual que otras como la gravedad, la necesidad de respirar o que exista la lluvia, las nubes o el sol– es que existe el dinero, que es necesario para vivir y que la gente lo consigue mediante el trabajo. Excepto los protagonistas, según parece.
Sabemos que en el mundo de Toriyama existe el empleo y el sueldo. En ocasiones hemos visto a dependientes en tiendas vendiendo cosas a nuestros héroes, a camareros  que tiemblan de miedo ante el apetito de Goku en un restaurante, al presentador del torneo de artes marciales –que, presumiblemente, cobra una pasta por estar allí gritando mamarrachadas por un micro; como en Telecinco, vaya– o a atracadores de bancos que deciden conseguirse el sustento por la vía fácil. Entonces, ¿de dónde carajo sacan el dinero los protagonistas?

 

Y esta semana es expulsado de la casa de Gran Hermano… ¡Yamcha!

Sabemos que unos pocos de ellos trabajan, sí. Bulma es el mas claro ejemplo: una importante ingeniera mecánica, forrada gracias a sus inventos y a los de su célebre padre, que vive a lo grande con los beneficios de su corporación multimillonaria. Yamcha –que primero se dedicaba a robar para comer, como buen Curro Jiménez del Japón que era– juega a béisbol en un equipo profesional de la gran ciudad. Muten Roshi cobra por enseñar artes marciales a jovenzuelos –aunque siempre acaba cobrándoles en revistas guarras en lugar de dinero, por lo que es de suponer que luego las vende por Ebay una vez usadas, porque el mantenimiento de su islita privada y los gastos de agua, luz y gas de la Kame House no deben de ser baratos y en algún sitio tendrá que enchufar la tele para seguir viendo sus vídeos de chicas haciendo aeróbic-. Mister Satán tiene un gimnasio donde la gente se entrena para ser como él –madre mía– y suponemos que de eso viven su hija y él. Songohan estudia una carrera y acaba dedicándose a algún trabajo importante –aunque indefinido-. Pero, ¿y los demás?

 

Bulma take me to the baaaasebaaaall…

Nunca hemos visto trabajar a Goku ni a Chichi, pero bien que le hicieron unas buenas ampliaciones a la choza del abuelo en la montaña y criaron allí a dos hijos –por no mencionar el dineral que deben gastarse en comida y uniformes de recambio para Goku-. ¿De dónde sacan el dinero? ¿Cómo se pagaron Goku y Piccolo el carné de conducir, con lo caras que van las autoescuelas? ¿Y qué pasa con Krilín? Está casado y tiene una hija, pero nunca le hemos visto ir a poner ladrillos en una obra, dar clases particulares de mates a niños o servir cafés en un bareto. ¿De qué vive esta gente, de entrenar en el campo? Eso no es muy productivo. Y, que sepamos, la humanidad no les paga un sueldo a Goku y sus Guerreros Z por salvar el mundo cada martes después del almuerzo –aunque sería todo un detalle-.

 

The Fast and the Namek

¿Cómo lo hacen? Que Bulma mantenga a esa panda de vagos no me resulta una hipótesis creíble, más aún sabiendo la mala leche que tiene. Si estos aprovechados le piden que les dé un sueldo de por vida, los manda a trabajar a la mina en menos que muere un Yamcha. Así que se me ocurren algunas posibles teorías sobre las fuentes de ingresos en Dragon Ball.
Vegeta no va a trabajar, eso está claro. Lo criaron como a un príncipe y, si hay algo que a la realeza no se le da bien, es dar palo al agua. Tampoco creo que se llevara mucho dinero cuando su planeta explotó y, de haberlo hecho, no tendría validez monetaria en la Tierra. Prácticamente, se vino con una mano delante y la cola detrás. Pero su mujer es una científica de fama mundial que está forradísima –no hay más que ver la pedazo de mansión que tiene, las naves y vehículos molones que luce o las pintas de pijo que gasta el hijo-, así que el tipo se dedica a pegarse la vidorra en plan mantenido, como buen noble que es. La única pega es tener que ponerse camisa rosa de vez en cuando y dejarse un bigote a lo Magnum –aunque presumiblemente lo del bigote fue idea de él mismo, para recuperar su hombría de gañán espacial después de haberse visto obligado a llevar esa camisa horrenda-.

 

Haters gonna hate.

Goku y Chichi tampoco trabajan. Ninguno de los dos. Goku se dedica a pegarse de leches con la gente, a hacer el loco por el campo y a irse de pesca ocasionalmente con Krilín –como buenos puretas-. Pero por placer, no por dinero. Una vez ganó el Gran Torneo de Artes Marciales y se llevó un buen pico económico, sí, pero dudo que eso le dé para toda la vida. Chichi, mientras tanto, se dedica a cocinar y limpiar en casa, mientras su marido hace el vago –ay, Japón, esa cultura-. ¿De qué viven, entonces? Del suegro, está claro. Al fin y al cabo, Gyumao, el padre de Chichi es algo así como un “Rey de la Montaña”, ¿no? Bien que tenía un palacete y que les pagó un bodorrio de los caros a su hija y el vago de su yerno, ¿no? Si el padre es un rey, entonces Chichi es una princesa –aunque lleve esas pintas de maruja– y si algo ha quedado claro hasta ahora es que la realeza, antes muerta que trabajando –los españoles tenemos eso muy asumido, vaya-. Por tanto, mi hipótesis es que Goku y Chichi viven de sablear al suegro. “Papá, que queremos reformar la casa, danos dinero”. “Papá, que hay que mandar a Songohan a la universidad, suelta la pasta”. “Oye suegro, que necesito otra tanda de uniformes nuevos, que me he desgarrado el último de forma sensual peleando contra un robot del futuro”. Pobre Rey Gyumao, vaya par de parásitos le han salido.

 

Me estás saliendo por un ojo de la cara, MarichalaDIGOOOO Goku.

 

Yamcha vive del béisbol y, probablemente, de las exclusivas en la prensa rosa por ser no solamente un deportista famoso sino además el exnovio de la célebre heredera de la Capsule Corporation. En cuanto a Puartengo dos teorías enfrentadas: o bien vive de la pasta de Yamcha –por algo es su mascota-, o bien se forra apareciendo en televisión y es Yamcha quien le mangonea el dinero y se aprovecha de él como si de los padres de Macaulay Culkin se tratase –o sea, si tú tuvieras un gato que habla, vuela y se transforma en cosas, anda que ibas a tardar en llevarlo al Qué Apostamos y forrarte a su costa-. Launch, por su parte, nunca parece haber dejado de atracar bancos, por mucho que vaya con los buenos. Está claro que vive de ello. Ten Shin Han y Chaosprobablemente vivan a costa de ella y por eso hacen la vista gorda a sus delitos –hacer la vista gorda… un tío con tres ojos… ¿lo pilláis? ¿Eh? Vale, ya paro-.

 

¡Venga, aflojad la pasta o me cargo a Michaellangelo!

 

Pero el mayor misterio es el de Krilín. El más grande de los héroes y mejor personaje de la serie –y lo sabes– vivió su infancia en un monasterio Shaolin, luego se fue a entrenar a la Kame Island y, después de eso, se ha pasado la mayor parte de su vida sin un trabajo conocido. Nunca ganó ningún Torneo de Artes Marciales para poder vivir del cuento ni se le ha visto dar palo al agua hasta la reciente Dragon Ball Super, donde lo han reconvertido en policía –because of reasons, presumiblemente-. Pero bien sabemos que está casado –o arrejuntado, no queda muy claro– con la androide 18, que viven juntos en su propia casa y que han criado a una hija muy mona. En el Torneo de la saga de Bu, A-18 hace un trato con Mister Satán dejándose ganar a cambio de una millonada, pero cuando eso sucede ya tienen una hija de unos cuatro o cinco años. ¿Cómo la han podido criar hasta entonces? ¿Acaso no es la primera vez que A-18 realiza esta artimaña, acaso lleva años viviendo de fingir ser débil y aprovechándose así del orgullo gañanil masculino? Sería muy épico. Pero, ¿y antes de eso? ¿Cómo se permitía Krilín los regalos caros que le compraba a su novia Maron? ¿Cómo se permitía comer? Me temo que no tengo una respuesta al respecto, pero puedo aventurar ideas como que se haya dedicado a vender su superfuerza al mejor postor en plan guardaespaldas o incluso a llevar a cabo atracos al estilo de Launch –un mal camino para un Shaolin, la verdad-, lo cual explicaría por qué acaba haciéndose policía: sentimiento de culpabilidad.

 

-Papi, ¿has encontrado trabajo?
-Es que he estado muy liado con el WoW y…

 

Y en cuanto a Muten Roshi, lo tengo claro: le cobra alquiler a Oolong. De qué pueda trabajar un cerdo metamorfo parlante obsesionado con la lencería femenina, eso ya es otro tema.

Gracias por vuestra atención a este artículo sobre un tema tan esencial para la sociedad actual como es el que nos ocupa. En futuras entregas, discutiremos otros grandes misterios del universo Dragon Ball. ¿Puede Krilín comer y respirar a la vez? ¿De qué ala del espectro político es el perrete azul que gobierna el mundo? ¿Cuándo Ten Shin Han pestañea, lo hace con los tres ojos a la vez o van cada uno a su bola? ¿Qué utilidad tiene Chaos y por qué lo aguantan?

Seguiremos informándoos desde la Kame Island. A no ser que alguien vuelva a matar a Yamcha y tengamos que ir a resucitarlo, como cada primer jueves de mes.

 

Oiga, un poquito de espacio personal, caballero, que esto ya empieza a resultar incómodo.

Críticas

10 RAZONES PARA AMAR A MARGO HANSON -THE MAGICIANS

26-4-2017

Publicado originalmente en Reino de Series.

The Magicians lo está petando, esto es así y no hay discusión posible. Es la nueva sensación de Syfy. Pero, con un prota tan rematadamente soso como el que tiene, ¿cómo puede petarlo así? Bueno, a parte de que la historia es interesante y los efectos visuales están muy conseguidos, sin duda lo que hace tan brillante a The Magicians son sus personajes secundarios. Eliott es sin duda uno de los mejores, el decano es divertidísimo, Julia es encantadoramente badass –aunque me consta que dentro de nuestro propio Reino tiene detractores-, Penny y Kady son lo más, Josh es incluso más divertido aquí que en el libro…

Pero, si un personaje de la serie se ha ganado el título del mejor entre los mejores, ésa es sin duda Margo -interpretada por Summer Bishil-, la Cordelia Chase del siglo XXI. La adaptación televisiva del personaje de Janet en los libros de Los Magos –tuvieron que cambiarle el nombre por Margo, para que no diera lugar a confusión con el personaje de Jane Chatwin- nos ha conquistado como nadie y ahí van 10 de entre muchas razones para ello.

  1. Porque es consciente de lo pija y estirada que es y le encanta serlo.

 

 

2. Porque no es capaz de aguantarse un chiste.

 

 

3. Porque no tiene filtro ninguno.

 

 

4. Porque es el empoderamiento femenino hecho persona.

 

 

5. Porque cada minuto en el que ella está en pantalla es tremendamente divertido.

 

 

6. Porque es tan sexy que si la miras fijamente tus ojos podrían llegar a arder.

 

 

7. Porque es la más badass de la serie y tiene más huevos que todos los demás personajes juntos.

 

 

8. Porque no ve ningún problema a la hora de soltar burradas, sin importar el momento ni el lugar.

 

 

9. Y las seguirá soltando hasta el fin de los tiempos.

 

 

10. Porque los que echamos de menos a Cordelia de Buffy por fin hemos encontrado a su digna sucesora.

 

 

Por todo eso y más… no cambies nunca, Margo, te queremos.

 

Imagen extra porque, no nos engañemos, Margo lo vale.

Críticas

CAMEOS DE FAMOSOS EN BUFFY CAZAVAMPIROS Y ANGEL – LA LISTA DEFINITIVA

21-2-2017

Publicado originalmente en Reino de Series.

cameos famosos buffy cazavampiros

¿No os pasa que de vez en cuando leéis un artículo en internet sobre cameos de famosos en Buffy Cazavampiros y os parece tremendamente incompleto? ¿O sólo me pasa a mí? Sea como sea, está claro que, en 7 temporadas de Buffy (en adelante, BTVS) y 5 más del spin-off de Angel, ha habido tiempo de sobras para que pasaran por allí toda una hilera de estrellas que nunca te imaginarías. Así que en este artículo hemos intentado recopilarlos a todos de la forma más completa posible. Os recordamos que actualmente podéis ver Buffy Cazavampiros en España en el canal SyFy.

CLEA DuVALL en Buffy 

  • ¿Cuándo sale? BTVS 1×11 “Out of sight, out of mind”. El primero de esos cliffhangers nunca resueltos que a Whedon le encanta ir dejando por ahí, en caso de que algún día necesite material para un spin-off.
  • ¿De qué hace? Marcie Ross, una chica marginada que, de tanto ser ignorada por todos en el instituto, acaba volviéndose invisible (los gajes de vivir sobre la Boca del Infierno, vaya) y claro, como tenía que ser, se vuelve loca y decide matar a Cordelia (cada semana le tiene que tocar a alguien, como pasaba en Smallville con Lana Lang).
  • ¿De qué la conocemos? Era Stokely, una de las protas de la mítica The Faculty. A parte, aparece en Argo, American horror story, Heroes (la agente del FBI que le hace la vida imposible al pobre Parkman) y Fantasmas de Marte.
CLEA DuVALL en Buffy

Clea DuVall, la Chica Invisible del Buffyverso.

 

John Ritter en Buffy 

  • ¿Cuándo sale? BTVS 2×11 “Ted”. El capítulo en que la madre de Buffy decide echar una canita al aire y acaba trajinándose a un robot psicópata.
  • ¿De qué hace? Ted Buchanan, antiguo asesino en serie de mujeres divorciadas, que se convirtió en ciborg para poder vivir para siempre encontrando nuevas víctimas (claro, cuando se lía con una que tiene una hija con superpoderes y la manía de arreglarlo todo a guantazos, la cosa se le complica al zagal).
  • ¿De qué lo conocemos? El tristemente fallecido Ritter ha hecho de todo, desde ser el padre del monstruoso niño de Este chico es un demonio hasta películas como Permanezca en sintonía, It de Stephen King, La novia de Chucky y series como Felicity, Scrubs o Al senador ni caso. Pero siempre será recordado por encima de todo como el protagonista de la serie Apartamento para tres (y de su secuela El nido de Jack).
John Ritter en Buffy

Ni jolín ni jolán, Buffy, he dicho que te acabes la lata de 6 en 1 o no hay postre.

 

Amy Adams en Buffy 

  • ¿Cuándo sale? BTVS 5×06 “Family”. El capítulo en el que la familia retrógrada de Tara viene a buscarla haciendo creer a sus amigos que ella es mitad demonio, pero en realidad sólo quieren llevársela porque les molesta que sea una mujer independiente.
  • ¿De qué hace? Beth Maclay, una (bastante odiosa y hostiable) prima de nuestra siempre amadísima Tara.
  • ¿De qué la conocemos? De la película La llegada y de esos dos truñ… digooo, esas dos películas llamadas El hombre de acero y Batman v Superman, en las que interpreta a Lois Lane.
Amy Adams en Buffy

Que te meto, primah.

 

Pedro Pascal en Buffy 

  • ¿Cuándo sale? BTVS 4×01 “The Freshman”. El comienzo de Buffy en la universidad y su enfrentamiento con un grupo de vampiros modernillos que llevan el concepto “novatada” a un nuevo nivel.
  • ¿De qué hace? Eddie, un chaval majete que se convierte en el primer amigo que hace Buffy en la universidad y que, para qué vamos a mentir, dura una escena y gracias.
  • ¿De qué lo conocemos? Por mucho que salga en The good wife, en la TV-Movie de Wonder Woman del 2011, en Narcos o en El mentalista, todos sabemos de qué nos suena: Es Oberyn Martell, la Víbora Roja de Juego de tronos.
Pedro Pascal en Buffy

¿De este cameo es de lo que se quería vengar en Desembarco del Rey?

 

Kal Penn en Buffy 

  • ¿Cuándo sale? BTVS 4×05 “Beer bad”. El divertidísimo capítulo en que un tabernero hechiza la cerveza para convertir a esos universitarios pedantes en cavernícolas y que dejen de molestar en su bar, pero la cosa alcanza también a Buffy (que es bastante dada a todo el tema del alpiste en general).
  • ¿De qué hace? Hunt, uno de los estudiantes de psicología que van a la clase de Buffy y que se convierten en cromañones por culpa de la cerveza.
  • ¿De qué lo conocemos? A parte de protagonizar la (innecesaria) saga Dos colgaos muy fumaos, fue uno de los personajes más queridos de la serie House, interpretó a un (bastante odioso) novio de Robin en Cómo conocí a vuestra madre y apareció en una temporada de 24. Al margen de sus éxitos como actor, ha hecho carrera en política en un importante puesto de la administración Obama.
Kal Penn en Buffy

Sin tele y sin cerveza, Kumar pierde la cabeza.

 

Felicia Day en Buffy 

  • ¿Cuándo sale? En varios episodios de la temporada 7 de BTVS.
  • ¿De qué hace? Violet, alias “Vi”, una de las Cazavampiros Potenciales que se mudan a casa de las hermanas Summers. Vi no aporta gran cosa a la trama, más allá de un par de momentos cómicos.
  • ¿De qué la conocemos? Desde Buffy, Felicia se ha convertido en algo así como la Diosa de los Frikis (no lo digo yo, lo dice internet), por su talento como escritora, por sus papeles memorables en Dr Horrible’s sing-along blog, Dollhouse, Eureka, Con Man y, sobre todo, por ser nuestra amada Charlie Bradbury en Supernatural.
Felicia Day en Buffy

Se hace la asustada, pero está encantada de que Spike la sobe.

 

Conchata Ferrell en Buffy 

  • ¿Cuándo sale? BTVS 2×20 “Go fish”. Ese épico (y absurdo) capítulo en que el equipo de natación del instituto Sunnydale se meten tantos esteroides que acaban convirtiéndose en hombres-pez caníbales.
  • ¿De qué hace? Ruth Greenliegh, la enfermera del instituto, devorada por sus pacientes.
  • ¿De qué la conocemos? Eduardo Manostijeras, La ley de Los Ángeles, Amor a quemarropa, K-Pax… pero, sobre todo, por ser Berta, el único personaje medianamente soportable de Dos hombres y medio.
Conchata Ferrell en Buffy

Después de ser devorada por hombres-pez, Charlie Sheen ya no parece tan malo.

 

Y en ese mismo capítulo… Wentworth Miller 

  • ¿Cuándo sale? BTVS 2×20 “Go fish”. Sí, de nuevo ese capítulo de los nadadores con, esto, “agallas”.
  • ¿De qué hace? Gage Petronzi, un nadador idiota que se intenta ligar a Buffy en plan machirulo cromañón y le sale el tiro por la culata.
  • ¿De qué lo conocemos? Bueno, ya sabéis, se le da muy bien hacer un PRISON BREAK. Además de ser el Capitán Frío en Flash y en Legends of tomorrow.
Wentworth Miller en buffy

Se mete tanta mierda que ni Angel quiere su sangre.

 

Bianca Lawson en Buffy 

  • ¿Cuándo sale? BTVS 2×09 y 2×10 “What’s my line, partes 1 y 2” y 2×21 “Becoming, parte 1”.
  • ¿De qué hace? Kendra Young, la segunda Cazavampiros de la serie, que fue activada tras la breve muerte de Buffy en la primera temporada (lo cual, si seguimos las teorías conspiranoicas de los fans, causó los universos de Dollhouse, Cabin in the Woods y Firefly).
  • ¿De qué la conocemos? Salvados por la campana: La nueva clase, Dawson crece, Espera al último baile, Pretty little liars, Crónicas vampíricas, Teen wolf (no la peli guay, sino la serie… ejem… no tan guay), Las brujas de East End y, prácticamente, por no haber envejecido ni lo más mínimo desde principios de los 90.
Bianca Lawson en Buffy

No os mentiré: Kendra molaba un montón.

 

Robin Sachs en Buffy 

  • ¿Cuándo sale? BTVS (algunos capítulos de las temporadas 2, 3 y 4).
  • ¿De qué hace? Ethan Rayne, un mago inglés cabroncete y archienemigo de Giles. Una especie de versión Whedon de John Constantine y, para qué engañarnos, probablemente el mejor villano de la serie.
  • ¿De qué lo conocemos? El mundo perdido (Parque Jurásico 2), Ocean’s eleven, Héroes fuera de órbita(interpretando a Sarris, el supermalo de la película).
Robin Sachs en Buffy

R.I.P. el grandioso Robin Sachs.

 

Vincent Schiavelli en Buffy 

  • ¿Cuándo sale? BTVS 2×13 “Surprise” y 2×14 “Innocence”, el primer momento de drama supremo de la serie, cuando Angel se convierte en el supervillano molón de la temporada.
  • ¿De qué hace? Enyos Kalderash, el tío de Jenny Calendar, un gitano rumano que ha venido a asegurarse de que la maldición que su gente echó sobre Angel un siglo atrás sigue en marcha.
  • ¿De qué lo conocemos? Alguien voló sobre el nido del cuco, Amadeus, Batman vuelve, Van Damme’s Inferno… pero su papel más memorable siempre será el del fantasma antipático del metro en Ghost.
Vincent Schiavelli en Buffy

Primero Patrick Swayze y luego David Boreanaz, madre mía, qué cruz.

 

Nathan Fillion en Buffy  

  • ¿Cuándo sale? A lo largo de la temporada 7 de BTVS.
  • ¿De qué hace? El padre Caleb, un cura misógino y psicótico con superfuerza, que se dedica a matar a chicas que él considera “impuras” y que es la mano derecha del villano de la temporada. Aunque, curiosamente, Nathan hizo la audición para el papel de Spike en la serie y no lo consiguió.
  • ¿De qué lo conocemos? Si antes decíamos que Felicia Day es la Diosa de los Frikis, está claro que su contrapartida masculina es él. No sólo es el prota de Castle y el Capitán Malcolm Reynolds en Firefly y Serenity, también lo hemos visto en Community, Con Man, Mucho ruido y pocas nueces (la versión de Whedon, claro), Super, Dr Horrible’s sing-along blog, Mujeres desesperadas, Slither, Salvar al soldado Ryan(sí, él era uno de los Ryans fallidos que no tenían la suerte de ser Matt Damon) e incluso hace un cameo (de voz) en Guardianes de la galaxia.
Nathan Fillion en Buffy

El padre Castle.

 

Eion Bailey en Buffy 

  • ¿Cuándo sale? BTVS 1×06 “The pack”. Ese extraño capítulo en que unas hienas africanas poseen a unos cuantos alumnos del instituto Sunnydale y los convierten en caníbales (ay… pobre director Flootie… snif).
  • ¿De qué hace? Kyle DuFours, uno de los niños-hiena come-profesores.
  • ¿De qué lo conocemos? A ver, famoso famoso, tampoco es que sea. Pero si os digo que es Pinocho en Érase una vez, ya os suena más, ¿no? Además, era Ricky en El club de la lucha.
Eion Bailey en Buffy

Si te comes a los profes, te crecerá la nariz.

 

Abraham Benrubi en Buffy 

  • ¿Cuándo sale? BTVS 5×11 “Triangle” y 7×05 “Selfless”.
  • ¿De qué hace? Olaf, el vikingo que fue esposo de Anya cuando ella era humana y al que ella convirtió en un troll.
  • ¿De qué lo conocemos? Se especializa en hacer papeles de monstruo o de matón (Twister, George de la jungla, Giro al infierno, Open range, Érase una vez), pero siempre será Larry Kubiac, el tío grandote de Parker Lewis nunca pierde.
Abraham Benrubi en Buffy

Este tío es enorme.

 

Adam Kaufman en Buffy 

  • ¿Cuándo sale? En varios capítulos de la temporada 4 de BTVS
  • ¿De qué hace? Parker Abrams, el primer ligue universitario de Buffy (y el único personaje de la serie al que se puede odiar incluso más que a Riley Finn y a Maggie Walsh).
  • ¿De qué lo conocemos? Principalmente, de Dawson crece, aunque también haya aparecido en Veronica Mars o Sin rastro.
Adam Kaufman en Buffy

Lo único bueno que hizo Riley en toda la serie fue cruzarle la cara a este mamarracho.

 

Adam Baldwin en Angel

  • ¿Cuándo sale? A lo largo de la temporada 5 de Angel.
  • ¿De qué hace? Marcus Hamilton, el malo malísimo de la temporada final, un abogado repeinado con superpoderes demoníacos.
  • ¿De qué lo conocemos? De todo. Desde La chaqueta metálica hasta Chuck, desde Independence day hasta Castle, desde Stargate hasta Expediente X (sí, él era uno de los dos soldados alienígenas grandotes que le hacían la vida imposible a Mulder durante toda la serie) o incluso Wyatt Earp. Pero siempre será recordado por interpretar a Jayne Cobb en Firefly y Serenity.
Adam Baldwin en Buffy

Nasío pa matá.

 

Eric Balfour en Buffy 

  • ¿Cuándo sale? BTVS 1×01 y 1×02 “Harvest partes 1 y 2”. Los dos primeros episodios de la serie.
  • ¿De qué hace? Jesse, el mejor amigo de Xander. Whedon nos engaña haciéndonos creer que va a ser uno de los personajes protagonistas de la serie, para matarlo en el segundo capítulo (resulta cuanto menos curioso que, siendo amigo de Xander desde la infancia, luego no vuelvan a acordarse de él ni a mencionarlo siquiera de pasada en siete temporadas).
  • ¿De qué lo conocemos? Además de un papel importante en A dos metros bajo tierra, interpretaba al esencial Milo Pressman en 24.
Eric Balfour en Buffy

Está igual, el jodío.

 

Christian Clemenson en Buffy 

  • ¿Cuándo sale? BTVS 3×14 “Bad girls”. El momento del cambio de chaqueta de Faith.
  • ¿De qué hace? Balthazar, un repulsivo demonio trofollo que vive en una bañera y al que Angel electrocuta aparatosamente.
  • ¿De qué lo conocemos? Fue Socrates Poole, el amigo empollón de Bruce Campbell en la mítica Brisco County Jr. Fue Abel Koontz, el loco condenado a muerte en Veronica Mars. Nadie diría que los tres son el mismo actor, ¿eh? También tiene papeles en El gran Lebowski y Armageddon e interpreta al doctor Loman en CSI Miami.
Christian Clemeson en Buffy

Aaaah, cómo hemos cambiaaaado…

 

Chad Lindberg en Buffy

  • ¿Cuándo sale? BTVS 1×08 “I, robot… you, Jane”. Esa ida de olla en que Willow se enamora de un demonio-robot.
  • ¿De qué hace? David Kirby, un friki siniestro sirviente del demonio Moloch y muy versado en flamantes ordenadores de mediados de los 90 (con Windows 3.0 de tecnología punta).
  • ¿De qué lo conocemos? The fast and the furious, El último samurái. Pero, para qué engañaros, cualquier friki lo reconocerá y amará por ser el entrañable Ash de Supernatural, el cazademonios sureño que, curiosamente, también era experto en ordenadores retro.
Chad Lindberg en Buffy

Ash y su carica púber.

 

Daniel Dae Kim en Angel

  • ¿Cuándo sale? A lo largo de las temporadas 2, 3 y 4 de Angel (técnicamente no es un cameo porque era un personaje recurrente, pero tenía tan poca importancia para la trama que podría valer como tal).
  • ¿De qué hace? Gavin Park, uno de los abogados malignos del bufete Wolfram & Hart, los archienemigos de Angel.
  • ¿De qué lo conocemos? 24, Hawai 5.0 y, sobre todo, Perdidos.
Daniel Dae Kim en Buffy

Me cansé de islas desiertas y me volví un repeinao con corbata.

 

Glenn Morshower en Buffy

  • ¿Cuándo sale? BTVS 7×04 “Help”.
  • ¿De qué hace? Philip Newton, el padre de Cassie, una chica con poderes que acaba de predecir su propia muerte.
  • ¿De qué lo conocemos? Siempre será Aaron Pierce, uno de los mejores personajes de 24. También lo podéis haber visto en El ala oeste de la Casa Blanca, Friday Night Lights, X-Men: Primera generación, Revolution, o haciendo del padre de Lois Lane en Supergirl.
Glenn Morshower en Buffy

El genial agente Aaron Pierce de 24.

 

Jeremy Renner en Angel 

  • ¿Cuándo sale? Angel 1×11 “Somnambulist”.
  • ¿De qué hace? Penn, un asesino en serie que usa el mismo modus operandi que el propio Angel cuando era malo y que resulta ser un vampiro al que él creó hace muchos años.
  • ¿De qué lo conocemos? Es Ojo de Halcón en Los Vengadores, para qué decir más.
Jeremy Renner en Buffy

Como se lo diga al Capitán América te vas a enterar, Angel.

 

Leonard Roberts en Buffy  

  • ¿Cuándo sale? A lo largo de la temporada 4 de BTVS.
  • ¿De qué hace? Forrest Gates, un militar bastante insoportable.
  • ¿De qué lo conocemos? Principalmente por ser D.L., el tipo que atravesaba paredes en Heroes.
Leonard Roberts en Buffy

Qué personajes tan prescindibles había en la 4ª temporada…

 

Rob Benedict en Buffy  

  • ¿Cuándo sale? BTVS 4×17 “Superstar” y 4×19 “New moon rising”.
  • ¿De qué hace? Jape, un vampiro pringadete que trabaja para Adam, el (prescindible) malo de la temporada.
  • ¿De qué lo conocemos? Es Chuck, nuestro Chuck, el profeta de Supernatural. También es el cantante del grupo Louden Swain.
Rob Benedict en Buffy

God is in da house!!!

 

Brian Thompson en Buffy 

  • ¿Cuándo sale? BTVS 1×01 y 1×02 “Harvest partes 1 y 2”, 2×13 “Surprise” y 2×14 “Innocence”.
  • ¿De qué hace? En la primera temporada interpreta a Luke, el primer enemigo importante al que se enfrenta Buffy en toda la serie. En la segunda temporada es El Juez, un demonio resucitado por Angelus y Drusilla para sembrar el terror en un centro comercial, que teóricamente no puede ser destruido por ningún arma forjada por el hombre (hasta que Buffy le enseña amablemente lo que es un bazooka).
  • ¿De qué lo conocemos? Dragonheart, Terminator, Cobra, Embrujadas, Expediente X (el otro de los dos soldados alienígenas grandotes que mencionábamos más arriba), Falcon Crest.
Brian Thompson en Buffy

El mazacote recurrente.

 

Gina Torres en Angel

  • ¿Cuándo sale? En toda la temporada 4 de Angel.
  • ¿De qué hace? La malvada diosa Jasmine, la mala de la temporada.
  • ¿De qué la conocemos? Principalmente, es Zoe de Firefly y Serenity.
Gina Torres en Buffy

“Oooh Jasmiiine, viniste a buscar a este meeeenda…”

 

Josh Holloway en Angel

  • ¿Cuándo sale? Angel 1×01 “City of…” El primer capítulo de la serie.
  • ¿De qué hace? Aparece acreditado como “Good looking guy” (el Guaperas, vaya) y tiene el honor de ser el primer vampiro random al que mata Angel en la primera escena del primer capítulo de su serie, antes incluso de los créditos.
  • ¿De qué lo conocemos? Bueno, a parte de su magnífica aparición como Jinete Negro en el paintball de Community o de hacer de ladrón en el videoclip de Cryin’ de Aerosmith, todos lo conocemos como Sawyer en Perdidos.
Josh Holloway en Buffy

Si lo sé, me quedo en la isla.

 

Summer Glau en Angel

  • ¿Cuándo sale? Angel 3×13 “Waiting in the wings”. Cuando Angel y Cordelia son poseídos por fantasmas de un antiguo ballet embrujado.
  • ¿De qué hace? Prima Ballerina, el fantasma de una bailarina. Tiene el honor de ser el primer papel de la carrera de nuestra querida Summer.
  • ¿De qué la conocemos? Uf, ¿por dónde empiezo? Firefly, Terminator: Las crónicas de Sarah Connor, Los 4400, Big Bang theory, Dollhouse, Alphas, Arrow…
Summer Glau en Buffy

Antes de repartir hostiejas, bailaba ballet. Como Van Damme.

 

Robia LaMorte en Buffy 

  • ¿Cuándo sale? Vale, realmente no es un cameo, sino uno de los personajes principales de las dos primeras temporadas de Buffy, pero había que incluirla aquí después de descubrir cuál fue el papel que la hizo famosa.
  • ¿De qué hace? Es la adorable y perfecta profesora Jenny Calendar, bruja tecnopagana, profe de informática, novia de Giles y gitana rumana que vive para putear a Angel.
  • ¿De qué la conocemos? Pues ésa es la gracia de esta inclusión. ¿Os acordáis de cuando Prince solía ir con dos bailarinas horteras llamadas Diamond & Pearl? Fue una de las épocas más míticas del cantante y ellas dos lo petaron mucho entonces para luego caer en el olvido. Pues sí, si os fijáis en la foto, Robia era nada menos que Pearl, la que está a la izquierda. Irreconocible, ¿verdad?
Robia LaMorte en Buffy

I only want to see you bathing in the purple rain.

Ben Affeck en Angel – Lo mejor para el final.

  • ¿Cuándo sale? Angel 3×18 “Double or nothing”.
  • ¿De qué hace? Eso es lo mejor, no tiene un papel, el tío hace de figurante que está sentado en una mesa de un bar comiendo y, si no te avisan de que es él, ni te das cuenta. Lo gracioso es que uno de los primeros papeles de la carrera de Affleck fue un cameo bastante divertido en la (olvidable) película de Buffy de 1992. Cuando apareció en este capítulo de Angel, ya era demasiado famoso como para hacer de extra, pero supongo que le hizo gracia.
  • ¿De qué lo conocemos? O sea, es Ben Affleck, no os voy a dar la vara durante 40 líneas diciendo todo lo que ha hecho. Simplemente añadir: “Eh, Affleck, estuviste de miedo en Phantoms”.
Ben Affeck en Buffy - Lo mejor para el final.

Arriba, Affleck en Angel en 2002. Abajo, Affleck en la peli de Buffy en 1992.

 

Acabemos con una mención especial a la película original de Buffy de 1992 que, si bien fue un horror de película infumable en la que el productor se pasó el guión de Whedon por la patilla, contó con una gran cantidad de famosos en su reparto. Kristy Swanson, Luke Perry, Donald Sutherland, Ben Affleck, David Arquette, Hilary Swank, Rutger Hauer (sí, el malo de Blade Runner) e incluso el mismísimo Pee Wee.

Tanto famoso para una peli tan mala.

 

Y cómo olvidar las inclusiones de los propios miembros del equipo creativo en el episodio musical de Buffy (BTVS 6×07 “Once more with feeling“), con la guionista Marti Noxon cantando que le quitasen una multa de aparcamiento o el productor David Fury muy contento porque le habían quitado una mancha de mostaza en la tintorería.

Si yo fuera guionista o productor de Buffy, también habría querido salir en el musical.

 

Eso es todo por hoy. ¿Cómo lo veis? ¿Nos hemos dejado alguno?

%d bloggers like this: