Críticas

Reseña | Flash de Mark Waid: Relámpago expansivo

19-3-2019

Publicado originalmente en Docpastor.com

El nuevo tomo recopilatorio de Flash que ha lanzado ECC, titulado Relámpago Expansivo, recopila un largo y complejo arco argumental escrito nada menos que por el mismísimo Mark Waid. Este tomo de gran formato en tapa dura consta de la friolera de 568 páginas –aseguraos de llevar una bolsa bien gruesa cuando vayáis a comprarlo- y podéis encontrarlo en vuestra tienda de cómics al módico precio de 46,50 €.

Nos encontramos en la etapa de Wally West y asistimos al principio de todo a su esperada boda con Linda Park, en la cual la propia Linda es secuestrada por un misterioso villano y extraída de la corriente temporal, borrando todo rastro de su existencia hasta el punto en que nadie –excepto, por algún motivo que no he acabado de entender, Impulso- recuerda haberla conocido.

A raíz de este interesante punto de partida, comienza un complejo arco narrativo con montones de ramificaciones, en el que se suceden viajes en el tiempo y paradojas cuánticas como toda buena historia de Flash debe tener. Ríete tú de Doctor Who o El Efecto Mariposa –sobre todo de ésta última, porque costaba tomarse en serio a Ashton Kutcher-.

A lo largo de la intrincada trama, vamos topándonos con multitud de versiones de Flash de distintas épocas, algunas que ya habíamos visto anteriormente y otras a las que conocemos por primera vez durante un fugaz instante, en mitad de los vertiginosos viajes de Wally por el espacio-tiempo.

En cuanto a los velocistas que ya conocíamos, tenemos aquí al elenco completo para dejarnos claro que ésta es una historia trascendental, épica y que supone un punto de inflexión en la historia de Flash. Están Wally West, Barry Allen, Jay Garrick, Jesse Quick, Max Mercury, Impulso, Xs, los Gemelos Tornado e innumerables iteraciones más. Llega un punto en que empezamos a sospechar que en el DCverso hay más gente con poderes de velocista que sin ellos.

La galería de villanos que puebla las páginas de este tomo tampoco se queda corta. Desfilan por esta aventura desde el Profesor Zoom hasta Azul Cobalto, desde el Replicante hasta las versiones futuristas del Capitán Frío –Comandante Frío, en este caso- y Ola de Calor, desde Kobra hasta Thawne –uno de ellos, al menos- y un largo etcétera.

En esta ocasión, ECC parece haberse olvidado de incluir la habitual página al principio en la que se detallan los créditos y fechas de publicación de cada uno de los capítulos, ésa que sólo los frikis repasamos con atención –bueno, no se lo vamos a tener en cuenta, con el currazo de edición que se han pegado, un pequeño fallo lo tiene cualquiera-, pero por algunos detalles de las portadas podemos aventurar que la multitud de historias que componen este vasto recopilatorio se sitúan en torno al año2000.

El dibujo –y sobre todo el color-, no nos engañemos, es muy de la época y en ocasiones se hace un poco duro de mirar. Pero, a partir de la mitad del tomo, Paul Pelletier se encarga de mejorarlo muchísimo y hacerlo muy atractivo. Sobre todo en la historia corta que, a modo de flashback, protagonizan un Wally West adolescente y Montague –uno de los simios de Ciudad Gorila-, que es una verdadera delicia visual.

Y hay que admitir que el uniforme granate y blanco del nuevo y misterioso Flash que llega a Keystone para ayudar a Garrick –el que podéis ver en la portada del tomo- es uno de los más molones que haya visto no sólo en Flash, sino en cualquier cómic de superhéroes.

Una historia que, pese a sus evidentes carencias en el apartado gráfico –al menos durante la primera mitad del tomo-, resulta muy interesante y entretenida, con gran cantidad de giros dramáticos y sorpresas como no podía esperarse de otra forma de un guión de Mark Waid. Imprescindible para todo buen fanático del velocista escarlata.

Artículo de Josë Sénder.

Críticas

Flash: La revolución de los villanos

14-7-2017

Publicado originalmente en Docpastor.com

Si leéis cómics DC habitualmente, seguramente conoceréis de sobra la historia de Los Nuevos 52 (2011): una reconstrucción completa del universo DC a tenor de las paradojas temporales causadas por el evento Flashpoint, por la cual en la continuidad actual se establece que sólo hace 5 años que existen los superhéroes, con lo que todo es nuevo y fascinante para ellos y para la gente de a pie. Así, la editorial aprovechaba para refrescar a sus héroes y reescribir su mundo en un estilo un tanto más crudo, realista y menos idealizado, restando simplicidad para acercarse un poco más al estilo del universo Marvel, la competencia que les estaba ganando terreno en el ámbito de los lectores adultos.

Este brusco cambio en la continuidad de los cómics puede causar confusión en los lectores menos habituales, que se encuentran aquí con incongruencias como que Barry Allen acabe de descubrir que existe la Fuerza de la Velocidad o que se tope por primera vez con Gorila Grodd, pese a que ya hace décadas que ambas cosas habían sucedido. Sólo que resulta que no son incongruencias, sino una brillante maniobra editorial que nos permite volver a descubrir algunos conceptos clásicos de una forma fresca y renovada. Gracias a ello, podemos asistir al choque entre Barry y Grodd como si fuera la primera vez –porque, en cierta manera, lo es- y contemplar un mundo superheroico nuevo y sorprendente, como lo hicieran nuestros abuelos en las primeras épocas de los cómics de superhéroes.

La historia, como ya sucediera en el tomo anterior, gira en torno a los Villanos –con mayúsculas-, que se merecen tener su propia historia dado el interés que generan sus personalidades y conflictos. Flash vuelve a ser poco más que un mero espectador y lo mejor es que eso no nos molesta en absoluto, ya que tenemos un protagonismo repartido entre sus némesis que lo hace mucho más interesante. Una vez más, el Capitán Frío se come la escena él solito, ya que su carisma le hace destacar entre todos los enemigos –y a veces aliados temporales– de Flash, convirtiéndose en el centro de atención, cosa que agradecemos enormemente.

Pero no es el único punto fuerte, ya que el resto de su grupo, los Villanos, también mejoran y aumentan en calidad. Al desarrollar poderes sobrenaturales que imitan y sustituyen a sus habituales armas tecnológicas, se convierten en personajes mucho más turbulentos y torturados. Ola de Calor busca venganza contra Capitán Frío porque su cuerpo entero está abrasado por su propio poder. La Patinadora también ansía vengarse de su hermano, ya que el cambio de humana a metahumana la ha convertido en un ser etéreo e intangible que vibra a una frecuencia que pocos pueden percibir. Además, se convierte en la nueva líder del grupo criminal, consiguiendo en apenas unos minutos muchos más éxitos de los que todos los demás habían conseguido en toda su vida y mostrándonos que el cambio de liderazgo puede traer consecuencias jugosas e impactantes.

El tema central de la historia es el conflicto de poder que divide a los grupos. Podemos verlo en tres frentes. Uno es el del mencionado grupo de Villanos, que han decidido acabar con su antiguo líder y proclamar a su hermana en su lugar. Otro es el del cártel de narcotráfico de Hechicero del Clima, donde descubrimos las turbias circunstancias de la muerte de su hermano –la similitud entre ambas tramas no es casual y se usa para reforzar la idea central-. Y el tercero es el de las calles de Central City, donde políticos corruptos alimentan el odio de las masas para conseguir que la gente de a pie odie a sus propios héroes.

Esto es algo bastante importante, ya que hay mucha más política de lo habitual, aunque se pase un poco de puntillas por el tema. La trama del propio Flash no es nada innovador: un héroe acusado injustamente de matar a un tipo importante –que, para qué negarlo, se lo merecía- y que en realidad ha sido todo un plan maquiavélico de una villana psicótica. Pero tampoco necesitamos más, ya tenemos una trama mucho más profunda y suculenta con la guerra entre los Villanos, así que la subtrama de Flash sólo está ahí para aportar matices a la historia principal.

Si hay algo que se le pueda reprochar a este cómic es que pasa muy por encima de algunos de los temas que toca. Al tener una conspiración política detrás –Doctor Elias– podría dársele mucho juego al tema y construir una historia intrincada y llena de giros sorprendentes. Pero al final se reduce a un tipo muy malo que a la mínima de cambio explica su plan malvado de engañar a la gente de forma abierta, lineal y sencilla, como un villano de 007. En este aspecto, Manapul peca de no mojarse demasiado en las temáticas que trata –aunque es pronto para especular, quizás la historia se amplíe en el próximo tomo-. Tampoco se moja mucho con el tema recurrente en este tomo de la amnesia, que se resuelve quizás demasiado rápido. Que la historia comience con Barry incapaz de recordar quién es o dónde está habría dado un juego tremendo si se hubiese alargado, pero la resuelven de forma rápida y un tanto gratuita –en cuanto Grodd le va a pegar un mordisco, de golpe y porrazo dice “Anda, si yo era Flash”-, lo que reduce una trama que podría haber sido altamente interesante a apenas unas pocas páginas. Lo mismo sucede con Turbina, que ha olvidado todo y no sabe quién es… hasta que una página más tarde oye la palabra “Flash” y recupera su memoria a la perfección.

Pero estos pequeños defectos se compensan con la bonita historieta final, en la que se nos muestra el pasado de Barry Allen con el objetivo de acercar la historia del cómic a la de la serie de televisión de CW. Y, sobre todo, con el carisma de sus Villanos, especialmente del Capitán Frío, que hace que valga mucho la pena leer el tomo.

El genial dibujo de Manapul ameniza la historia, con ciertos toques amerimanga que lo sitúan en un punto indeterminado entre un joven J. Scott Campbell y –salvando las distancias– Chris Bachalo. El preciosismo de sus portadas, con color de Brian Buccelatto, recuerda a veces al de Jo Chen en las cubiertas de Runaways –sólo hay que ver la portada del tomo, con esa fascinante imagen de Flash y Patinadora en un momento romántico y esas ondas brillantes de pelo tan Art Nouveau-. Un artista altamente recomendable, sin duda.

Artículo de José Sënder.

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Flash, la guerra de los villanos – Una historia de los malos

11-5-2017

Publicado originalmente en Docpastor.com

Geoff Johns es un genio, lo mires por donde lo mires, y en estos últimos números de su etapa en Flash nos lo demuestra sin problema. Con la decisión de cerrar todas las tramas que había ido abriendo a lo largo de los años, confiere a las historias de Wally West un tono mucho más maduro y oscuro de lo que el personaje –siempre en la onda desenfadada y palomitera del clasicismo de DC- nos pudiera tener acostumbrados.

En esta última saga de Johns, recopilada en el volumen “La guerra de los villanos”, asistimos a una historia con reminiscencias a Watchmen –salvando las distancias con la masterpiece del siglo XX, claro está-, en la que ni los héroes son tan perfectos y carentes de errores, ni los villanos tan desalmados y monstruosos. Los grandes héroes de DC nos muestran aquí una humanidad mayor de la habitual, en la que se dan cuenta de sus propios errores y asumen que en el fondo sólo son personas y que a veces su propio endiosamiento se les va de las manos.

Pero, como pasaba en la segunda película de la trilogía de Batman de Nolan, es una historia sobre los villanos, en la que el héroe principal que da nombre a la serie aparece como poco más que un adorno o un reclamo para el lector. Y no podríamos estar más agradecidos. Por fin podemos profundizar en la historia de villanos clásicos como Ola de Calor –con su desesperado intento de redención-, el Amo de los Espejos –con su ego desmesurado obstaculizando su crecimiento personal- o Zoom –con su obsesión por demostrar que no es un villano sino un héroe-.

Alguien está matando a los familiares más cercanos de los héroes y también a algunos villanos, provocando un clima de desequilibrio y angustia que llevará a una guerra entre antiguos villanos ahora rehabilitados como miembros del FBI –el Trickster Original, Magenta o el Flautista, entre otros- contra los que se niegan a dejar de lado sus actividades delictivas –con el Capitán Frío a la cabeza de un colorido desfile de supervillanos-.

Estamos ante una obra con una complejidad y profundidad psicológica nada habitual en los habitualmente planos personajes de la editorial, donde podemos llegar a entender a los villanos mucho mejor que a la mayoría de superhéroes. La historia del Amo de los Espejos, su adicción a las drogas y como sus compañeros delincuentes le obligan a dejarlas es, cuanto menos, original y sorprendente. Y el relanzamiento de un villano de tercera como fuera Top, llevándolo a primera línea y convirtiéndolo en un escalofriante némesis que hiela la sangre en las venas, es de lo más acertado que ha aportado Johns a esta obra.

Pero La Guerra de los Villanos no es sólo un ejercicio de profundizar en la psique de los enemigos, sino una potente declaración de intenciones por parte de Johns. El guionista sabe que el personaje de Flash siempre ha estado injustamente a la sombra de Batman, tanto para los editores como para los fans, y ha decidido pronunciarse al respecto, dejando claro que no es para nada un personaje de segunda y que su galería de villanos es tan digna, sino incluso mejor, que la del Caballero Oscuro de Gotham. El propio personaje se lo dice directamente a Batman, en una escena en que Johns decide dejar de lado la sutileza y soltar de forma literal el objetivo de su historia: “¿Crees que es fácil lidiar con estos villanos? ¿Piensas que sólo porque no están como una maldita chota son más fáciles de atrapar? Los tuyos son distintos, Bruce. Se mueven a nivel psicológico. Dejan pistas, les encanta matar. Los míos… se organizan muy bien. Que tengan nombres ridículos y se vistan de colores chillones no los hace más idiotas. Ni mucho menos”. Más claro, agua.

La Guerra de los Villanos es una historia sobre la redención. Sobre lo difícil que es alcanzarla. Sobre lo fácil que es recaer en el camino hacia ella. Y, por encima de todo, sobre lo importante que es seguir intentándolo por mucho que cueste.

Artículo de Jöse Sènder.

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CRISIS EN TIERRA-X – EL CROSSOVER DE LAS SERIES DC QUE DEBES VER

5-12-2017

Publicado originalmente en Reino de Series.

crossover de las series DC

Un año más, los fans de las series de superhéroes de la CW estamos de enhorabuena, porque ya tenemos aquí el crossover anual de nuestros personajes favoritos. Y esta vez, por suerte, no hemos tenido que esperar hasta casi el final de la temporada porque CW se ha portado y nos lo ha traído apenas en el capítulo 8 de sus respectivas temporadas. Esta semana se ha emitido en Estados Unidos, pero si no lo habéis visto, aún estáis a tiempo, porque Syfy lo emite sólo una semana después de su estreno original.

 

Cool guys don’t look at explosions.

 

Para que no os hagáis un lío con su orden de emisión, apuntad el orden correcto de visionado:

Parte 1: Supergirl 3×08

Parte 2: Arrow 6×08

Parte 3: Flash 4×08

Parte 4: Legends of Tomorrow 3×08

¡No os confundáis y lo veáis desordenado, que el año pasado el de Flash iba antes que el de Arrow y el cambio de orden de emisión puede ser un poco confuso!

 

¿Es que nadie va a sonreír para la foto del anuario?

 

Estos crossovers, como pasa en los cómics, suelen ser cada año más espectaculares que el anterior. Si la última vez –sin contar el exquisito capítulo musical, que sólo fue un crossover entre Flash y Supergirl, sin contar con las otras dos series– tuvimos una invasión alienígena, en esta ocasión tiramos la casa por la ventana con una invasión extradimensional. Los héroes de las cuatro series, reunidos en Central City con motivo de la boda de Barry Allen e Iris West, tendrán que enfrentarse a las tropas de la Tierra-X, un universo alternativo en que los nazis ganaron la segunda guerra mundial y ocuparon todo el planeta. Un mundo terrorífico que parece sacado de El hombre en el castillo” de Philip K. Dick –como Felicity se apresura a apuntar, en uno de su múltiples comentarios jocosos-.

 

Kara, alúmbrame un poco, anda, que no sé dónde he dejado la moto.

 

¿Qué tenemos en este crossover? Todas aquellas frikadas que nos puedan gustar. Ninjas. Nazis. Robots. Ninjas nazis. Robots ninjas nazis. Pero, sobre todo, versiones alternativas malvadas de los superhéroes a los que admiramos y queremos –que es una de las cosas más interesantes de los eventos multiversales de cualquier cómic de Marvel o DC-. El sanguinario Führer Oliver Queen y su amada Overgirl te ponen la piel de gallina y te demuestran el par de actorazos que sin duda están hechos Stephen Amell y Melissa Benoist. También tenemos, obviamente, un Harrison Wells alternativo –bueno, más o menos-, pero esto ya no es sorprendente: Tom Cavanagh ya nos ha demostrado innumerables veces su genialidad interpretativa, con las múltiples versiones de Wells de las distintas tierras y su capacidad para, con sólo un gesto o una frase, dejarnos claro a qué personaje está interpretando en cada momento, aunque vayan vestidos igual y tengan la misma cara.

 

¿Hay algo más guay que ver a White Canary apalizando nazis?

 

Pues sí… ver a Harrison Wells emulando La Gran Evasión.

 

La interacción entre personajes de distintas series que rara vez coinciden y la química que desprenden algunos de ellos es otro de los puntos a favor de este crossover y nos deja momentos para el recuerdo, como los momentos tiernos entre Caitlin Snow y el profesor Martin Stein, la ya esperada por todos química infinita entre Flash y Supergirl, o la sorprendente cantidad de momentos badass que comparten Iris –un personaje que por lo general suele ser bastante soso– y Felicity. Además, contar con los secundarios graciosos de cada serie –Felicity, Cisco, Rory, Winn– juntos en una misma historia siempre genera una buena dosis de risas aseguradas.

 

Es alucinante cómo Felicity Smoak puede pasar de ser el personaje más cómico…

 

…a ser la badass definitiva.

 

Siempre es un placer contar con nuevas apariciones de Ray Palmer como Atom y, sobre todo, con cada segundo en el que Wenworth Miller aparece para interpretar al Capitán Frío y se come la pantalla, al resto del reparto y nuestros corazones –¡y esta vez, encima, con el disfraz clásico de los cómics!-. No todo es nostalgia y ansiados reencuentros, ya que también se aprovecha para presentarnos a un nuevo superhéroe, The Ray, interpretado por Russell Tovey –sí, whovians, el mismísimo Alonso de Doctor Who… Allons-y, Alonso!-, que seguro que tendrá más apariciones y que acaba de estrenar su propia serie de animación –con la voz del propio Tovey y la de Melissa Benoist-.

 

ALLONS-Y, ALONSO!

 

Wentworth Miller siempre lo peta.

 

Lo único que se echa de menos en este crossover es la presencia del desternillante Plastic Man, la mejor incorporación que ha tenido la serie de Flash desde Harrison Wells –aunque, conociéndolo, es bastante comprensible que no estuviese invitado a la boda de Barry e Iris-. Pero lo poquito que le falta se compensa con creces con las grandes virtudes que tiene la historia. A destacar entre ellas, los guiños al musical de Flash y Supergirl, que con sólo verlos te entran ganas de volver a tragarte aquel mítico capítulo una vez más –los que ya habéis visto Crisis en Tierra-X… ¿habéis reconocido la canción que canta Kara?-.

 

Sácame una foto así, como que voy a salvar el mundo y eso.

 

Ya sabéis: Ninjas, nazis, robots, muchos superhéroes juntos en poses molonas… por todo esto y más, vale la pena ver Crisis en Tierra-X. Incluso si os habéis estado saltando alguna de las cuatro series –yo confieso que hace mucho que dejé Legends of Tomorrow-, podéis ver la historia y enteraros de todo perfectamente. Así que no esperéis más y dadle caña al DCverso televisivo, que es –amén de infinitamente mejor y más consistente que su homónimo cinematográfico– una de las cosas más interesantes que le han pasado a la televisión internacional en los últimos años.

 

Team-ups épicos…

 

Duelos de superhéroes…

 

¡…y hasta el Capitán América! Uy… no, perdón, me he confundido.

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FRIENDLY REMINDER: ARRANCAN LAS SERIES DE SUPERHÉROES DE THE CW

17-10-2016

Publicado originalmente en Reino de Series.

superhéroes de the cw

¡El verano terminó! (No, ¿en serio? Cuéntame más…) Y ya sabéis lo que eso significa: vuelven las series de superhérores de the CW por todo lo alto. Mientras los marvelitas aún sufrimos (disfrutamos, más bien) los estertores del Luke Cage de Netflix y babeamos ante la perspectiva de Iron Fist el próximo marzo, las grandes series de superhéroes DC arrancan su nueva temporada en esa mágica semana del año que los verdaderos frikis nos pasamos todo el verano ansiando. Y este año viene además con grandes noticias, ya que The CW ha comprado la serie Supergirl para añadirla a su catálogo –hasta ahora pertenecía a la CBS- y eso significa que por fin nuestra querida Kara Zor-El va a integrarse en el mismo universo que Arrow y Flash, con sus consecuentes crossovers. Genial, ¿no? Vamos a repasar un poquito cómo quedaron los finales de temporada de las tres grandes series de DC y qué podemos esperar de sus nuevas andaduras, basándonos en lo que ya hemos podido ver esta semana.

 

ARROW: EL ALCALDE DE LOS FLECHAZOS

La serie oscura por definición del DCverso terminó espectacularmente su cuarta temporada, con nuestro héroe turbio y atormentado volviendo a matar, en esa ciudad en la que siempre parece ser de noche y en día de lluvia. Damien Darhk (interpretado por Neal McDonough, que hizo de Dum-Dum en la primera peli del Capitán América en 2011) moría de forma truculenta y gore a manos de Oliver. John Diggle decidía dejar el equipo tras la muerte de su hermano. Canario Negro, muertísima y enterrada. El padre de ella, destrozado por la pérdida y decidiendo que el alpiste es la salvación. Felicity y Oliver, separados una vez más. El genialérrimo Malcolm Merlyn (nuestro amado John Barrowman, de Torchwood y Doctor Who), traicionado por Oliver, volviéndose un villano furioso de nuevo. Vamos, que la cosa acababa peor que el Imperio Contraataca. Con una excepción: Oliver Queen es elegido alcalde de Star City. Porque recordad, niños: en Estados Unidos, si eres un ricachón bipolar con antecedentes delictivos, la política es tu futuro.

 

superhéroes de the cw Arrow

Como alcalde vuestro que soy, os debo una explicación…

 

¿QUÉ ESPERAR DE LA NUEVA TEMPORADA DE ARROW?

El título “Legacy” del primer episodio ya nos deja clara la intención de renovar el elenco de secundarios. Diggle se ha ido a vivir su vida, la Canario guay se ha ido a desperdiciar la suya en una serie tan insulsa e insoportable como es Legends of Tomorrow, la Canario peñazo ha muerto, Thea ha decidido jubilarse (aunque no nos queda muy claro por qué) y el agente Lance se pasa el día cantando “El vino que tiene Asunción” mientras abraza farolas apasionadamente. Sólo nos quedan Oliver, Felicity y Curtis (por cierto, gran fichaje para la serie), así que el Team Arrow necesita urgentemente nuevos reclutas. Felicity nos enseña con poca sutileza las fichas de personaje de unos cuantos aficionados que van por las calles de Star City en plan secundarios de Kick-Ass y nos deja claro que algunos de ellos van a unirse a los protas de la serie. En fin, esperemos que lo de Thea sea una fase pasajera, una de esas tramas de “me voy o no me voy” que tienen todos los superhéroes, y que vuelva a repartir leña como sólo ella sabe.

La nueva posición de Oliver como alcalde le puede dar mucho juego a la serie, viendo los ardides que tiene que inventarse para llevar una vida secreta sin que lo pillen (recordemos que sólo ha tenido un guardaespaldas en su vida y éste tardó diez minutos si llega en descubrir que era Arrow). La ausencia de sus secundarios más molones ha hecho que en este piloto de temporada sea el propio Oliver el que lo parte a lo grande, con sus momentos chulescos incluso en su identidad civil. Sólo os digo que el momento homenaje a Bruce Willis en “El último Boy Scout” me llegó al corazón (“Si me tocas, te mato”).

 

superhéroes de the cw Arrow

¿Tienes fuego?

 

En cuanto al villano de la temporada, ya quedaba claro desde el principio que no iba a ser ese mafioso del montón que nos estuvo dando la brasa durante todo el capítulo y que al final tenía que aparecer sí o sí alguien mucho más interesante. Y en efecto, al final del capítulo nos encontramos con un arquero misterioso, una versión siniestra del propio Arrow vestido de negro (con una máscara que recuerda bastante a la de Zoom en Flash) y que muy probablemente tardaremos varios capítulos en descubrir quién es en realidad. Yo apostaría por Malcolm Merlyn cabreado y buscando venganza (porque, no nos engañemos, ¿qué sería esta serie sin el bueno de Barrowman?), un vengativo Ra’s Al Ghul (en un sorprendente giro de “no estaba muerto, estaba de parranda”), el añorado Tommy Merlyn (en un sorprendente giro de “no estaba muerto, estaba de parranda”), un Slade Wilson fugado de prisión o, qué demonios, el mismísimo Roy “Arsenal” Harper. Que sí, Roy no tendría ningún motivo lógico para volverse malo, pero oye, si eso sirve para que vuelva un personaje que molaba tanto, yo lo compro. A ver qué nos depara la temporada. Está claro que oscuridad, drama, acción por un tubo, tensión Olicity y momentos de chulería impagables.

 

FLASH: PUES AHORA ME CABREO Y VIAJO POR EL TIEMPO, HALA

En cuanto a Flash, podemos decir que es la versión luminosa y sonriente de Arrow. En Central City siempre brilla el sol (claro, la noche y la lluvia se la han quedado toda en Star City), Flash es un superhéroe amado por el pueblo y todo son risas y abrazos. Bueno, hasta que Zoom mató al padre de Flash, claro. El pobre John Wesley Shipp (que ya interpretó a Flash en la serie de los 90, además de ser el padre de Bastian en La Historia Interminable 2 o el padre de Dawson en Dawson Crece… un poco encasillado en papeles paternos, ¿no?) tenía los días contados desde que el guionista decidió sacarlo de la cárcel, eso está claro. Pero en fin, la segunda temporada acabó con un Flash muy cabreado que consigue al fin acabar con su archienemigo Zoom. El problema es que el mosqueo que pilla le resta un poco de lucidez mental y al final decide viajar atrás en el tiempo para evitar la muerte de su madre y cargarse todo el continuo espaciotiempo al más puro estilo Biff Tannen y su Almanaque Deportivo. Esto pinta mal.

 

superhéroes de the cw supergirl

¡Caray Doc, tenemos que volver a 1985 y salvar a Jennifer!

 

¿QUÉ ESPERAR DE LA NUEVA TEMPORADA DE FLASH?

La nueva temporada comienza en una realidad paralela creada por los trasteos de Barry en el pasado y su “Wibbly-Wobbley Timey-Wimey Stuff”, que diría David Tennant. Barry es feliz, está retirado del negocio superheroico, hay un nuevo Flash (Wally West, por supuesto) y el gran villano velocista les dura esta vez un capítulo. Obviamente, esta situación no iba a durar, así que al final del capítulo Flash restaura la realidad mediante obvias referencias a Regreso al Futuro (no me puedo creer la escena en que Barry les explica lo que ha pasado usando la línea temporal de Doc Brown en la pizarra y que ni Cisco ni Caitlin hagan un comentario friki al respecto). Pero entonces tenemos la sorpresa final (chan chan): algo ha hecho mal y sigue habiendo cambios en el mundo por culpa de sus tonteos temporales. ¿Va a ser así toda la temporada? Esperemos que no. Que de vez en cuando haya un capítulo de paradojas cuánticas está bien y es curioso de ver, pero si toda la serie se convierte en eso una y otra vez, puede acabar volviéndose un poquito agobiante (nivel Legends of Tomorrow, pero esperemos que eso nunca llegue a suceder).

Aún no sabemos quién será el villano de la temporada, pero es bastante probable que sea algún tipo que corre muy de prisa y tiene muy mala leche. Así, por variar un poco. Afortunadamente, los villanos episódicos que tiene esta serie son tan variados y tan interesantes que no molesta el hecho de que el villano central de temporada siempre sea igual que el anterior. Habrá que ver lo que pasa en el siguiente capítulo.

 

superhéroes de the cw supergirl

Cisco sigue siendo el rey.

 

SUPERGIRL: LO MEJOR QUE LE PUEDE PASAR A CW

Sí, gracias al cielo, CW ha comprado Supergirl y ahora forma parte del mismo DCverso que sus dos (hasta ahora) series estrella. ¿Qué fue lo mejor que tuvo la primera temporada de Supergirl? Clarísimamente, cuando CBS y CW se pusieron de acuerdo para montar un crossover entre Flash y Supergirl, jugando con viajes interdimensionales para justificar que ni Flash ni Arrow hubiesen oído hablar nunca de ese tal Superman. Así que juntarlos en un mismo universo para su segunda temporada es algo así como el golpe maestro definitivo. La defensora de National City (los guionistas de DC tienen una creatividad pasmosa a la hora de poner nombre a las ciudades, ¿eh?) terminó su temporada por todo lo alto, derrotando al fin a sus archienemigos Non e Índigo (nada menos que Laura Vandervoort, la Supergirl de Smallville), salvando la tierra de la destrucción, sacrificándose en el espacio por nuestros pecados, sólo para ser salvada en el último instante por su hermana Alex. Probablemente una de las pocas notas oscuras de esta serie, que si Flash es el día a lo que Arrow es la noche, Supergirl ya es un mediodía de agosto en Beverly Hills. La serie de superhéroes más simpática y agradable de la actualidad, sin duda, con personajes entrañables que abrazarías con todas tus fuerzas (sí, Calista Flockhart, te hablo a ti) y buen rollo supurando por todos los poros. Al final todo acababa bien, con J’onn J’onzz restaurado como director de la DEO y reconocido como héroe mundialmente, con Kara enrollándose con Jimmy Olsen (por favor, que sea sólo una fase pasajera y Kara acabe con Winn, porque este Jimmy es más soso e insípido que el de Smallville y el de Lois y Clark juntos… que ya es decir), con un ascenso laboral y con Cat Grant aprendiéndose por fin el nombre de su secretaria. Dejaban dos tramas abiertas que sin duda ocuparán la segunda temporada: el padrastro de Kara sigue vivo y está retenido en un misterioso complejo militar; y además, el cliffhanger final, con esa nave kryptonianaestrellándose en la tierra y Supergirl mirando en su interior alucinada. ¿Quién habrá dentro? ¿Superman? ¿Zod? ¿Supergirl Bizarra? ¿Tom Welling con un arranque de nostalgia entre sus canas?

 

superhéroes de the cw supergirl

Los Superprimos

¿QUÉ ESPERAR DE LA NUEVA TEMPORADA DE SUPERGIRL?

Bueno, pues recién visto el primer capítulo de la segunda temporada, debo decir que de momento no ha habido ninguna mención a un cambio de universo que pueda justificar futuros crossovers. Quizás pase un poco más adelante, ya lo veremos. Pero en fin, ha sido un arranque de temporada espectacular, con ese team-up con Superman que llevaban tanto tiempo anunciándonos y que ha cumplido con lo que esperábamos (al menos esta vez sólo hemos tardado un año en ver a Superman con su traje, en vez de esperar diez años para verlo fugazmente reflejado en la ventanilla de un avión… ¿eh, Smallville? Ejem). Presentación de nueva villana misteriosa en complejo gubernamental secreto al más puro estilo de la Madame Kovarian de Doctor Who; reforzar la idea de “esto es como Superman pero en versión femenina” con la inclusión de la hermana de Lex Luthor; risas y puñetazos como cabe esperar en Supergirl; misterios planteados que probablemente serán la trama de la temporada… todo conseguido y bien hilado. Ahora nos faltará ver quién es el misterioso kryptoniano de la nave, quién es esa señora del proyecto Cadmus, qué pasa entre Kara y Jimmy, qué pasa entre J’onn y Superman… ¡esta temporada promete! Oh, y por supuesto, Cat Grant sigue siendo lo mejorcito de la serie, absolutamente genial e insuperable. Por cierto, con la manía que tiene Cat de pronunciar mal los nombres de sus empleados… ¿alguien más ha pensado que esa nueva secretaria a la que llama “Tessmacher” podría ser la mismísima Tess Mercer, amante y ayudante de Lex Luthor? Pensadlo.

En cuanto a lo mejor que podemos esperar de la temporada, creo que está bastante claro. Si el momentazo supremo y eternamente esperado de la primera temporada fue el crossover entre Flash y Supergirl –que nos anunciaron a principios de temporada y tuvimos que esperar meses y meses hasta que al fin vio la luz-, en esta segunda temporada repetiremos este cruce, pero mejor aún, porque esta vez va a ser… ¡un musical! Y, si los rumores no mienten –y ojalá no lo hagan-, dirigido por el maestro absoluto de los musicales en series: el sacrosanto Joss Whedon. Mirad si no “Once more with feeling”, el episodio musical de Buffy, listado entre los mejores musicales de la historia por varias revistas especializadas, o la webserie “Doctor Horrible’s Sing Along Blog”. Si alguien tiene la capacidad de dirigir un musical de Supergirl y Flash, ése es Whedon, sin duda. Y mucho me temo que van a volver a hacernos esperar unos cuantos meses, para presentarlo hacia finales de temporada y mantenernos así en vilo. Pero la espera merecerá la pena, seguro.

 

superhéroes de the cw supergirl

No amar a Cat Grant debería estar penado con la cárcel.

 

Esto es todo lo que se puede decir de momento del arranque de las nuevas temporadas de los superhéroes de The CW. No voy a hacer menciones a Legends of Tomorrow porque, sinceramente, fui incapaz de terminar de ver la primera temporada. Quién iba a decir que una serie que contaba con dos de los mejores personajes de Arrow (la Canario original y Atom), que contaba con el genial Arthur Darvill (Rory de Doctor Who) y con viajes en el tiempo iba a desarrollarse de una forma tan aburrida e interminable, estirando las tramas hasta lo ridículo para justificar su duración. A saber. Aunque debo decir que el capítulo del oeste estuvo muy, pero que muy bien. Pero ya está.

Sólo os puedo decir que las nuevas temporadas de Arrow, Flash y Supergirl (sobre todo ésta última) prometen mucho. Os dejo con el vídeo promocional que ha sacado la cadena para ponernos los dientes largos con la inclusión de Kara en su universo. Because of Cisco, that’s why.

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