Críticas

Reseña | Flash de Mark Waid: Relámpago expansivo

19-3-2019

Publicado originalmente en Docpastor.com

El nuevo tomo recopilatorio de Flash que ha lanzado ECC, titulado Relámpago Expansivo, recopila un largo y complejo arco argumental escrito nada menos que por el mismísimo Mark Waid. Este tomo de gran formato en tapa dura consta de la friolera de 568 páginas –aseguraos de llevar una bolsa bien gruesa cuando vayáis a comprarlo- y podéis encontrarlo en vuestra tienda de cómics al módico precio de 46,50 €.

Nos encontramos en la etapa de Wally West y asistimos al principio de todo a su esperada boda con Linda Park, en la cual la propia Linda es secuestrada por un misterioso villano y extraída de la corriente temporal, borrando todo rastro de su existencia hasta el punto en que nadie –excepto, por algún motivo que no he acabado de entender, Impulso- recuerda haberla conocido.

A raíz de este interesante punto de partida, comienza un complejo arco narrativo con montones de ramificaciones, en el que se suceden viajes en el tiempo y paradojas cuánticas como toda buena historia de Flash debe tener. Ríete tú de Doctor Who o El Efecto Mariposa –sobre todo de ésta última, porque costaba tomarse en serio a Ashton Kutcher-.

A lo largo de la intrincada trama, vamos topándonos con multitud de versiones de Flash de distintas épocas, algunas que ya habíamos visto anteriormente y otras a las que conocemos por primera vez durante un fugaz instante, en mitad de los vertiginosos viajes de Wally por el espacio-tiempo.

En cuanto a los velocistas que ya conocíamos, tenemos aquí al elenco completo para dejarnos claro que ésta es una historia trascendental, épica y que supone un punto de inflexión en la historia de Flash. Están Wally West, Barry Allen, Jay Garrick, Jesse Quick, Max Mercury, Impulso, Xs, los Gemelos Tornado e innumerables iteraciones más. Llega un punto en que empezamos a sospechar que en el DCverso hay más gente con poderes de velocista que sin ellos.

La galería de villanos que puebla las páginas de este tomo tampoco se queda corta. Desfilan por esta aventura desde el Profesor Zoom hasta Azul Cobalto, desde el Replicante hasta las versiones futuristas del Capitán Frío –Comandante Frío, en este caso- y Ola de Calor, desde Kobra hasta Thawne –uno de ellos, al menos- y un largo etcétera.

En esta ocasión, ECC parece haberse olvidado de incluir la habitual página al principio en la que se detallan los créditos y fechas de publicación de cada uno de los capítulos, ésa que sólo los frikis repasamos con atención –bueno, no se lo vamos a tener en cuenta, con el currazo de edición que se han pegado, un pequeño fallo lo tiene cualquiera-, pero por algunos detalles de las portadas podemos aventurar que la multitud de historias que componen este vasto recopilatorio se sitúan en torno al año2000.

El dibujo –y sobre todo el color-, no nos engañemos, es muy de la época y en ocasiones se hace un poco duro de mirar. Pero, a partir de la mitad del tomo, Paul Pelletier se encarga de mejorarlo muchísimo y hacerlo muy atractivo. Sobre todo en la historia corta que, a modo de flashback, protagonizan un Wally West adolescente y Montague –uno de los simios de Ciudad Gorila-, que es una verdadera delicia visual.

Y hay que admitir que el uniforme granate y blanco del nuevo y misterioso Flash que llega a Keystone para ayudar a Garrick –el que podéis ver en la portada del tomo- es uno de los más molones que haya visto no sólo en Flash, sino en cualquier cómic de superhéroes.

Una historia que, pese a sus evidentes carencias en el apartado gráfico –al menos durante la primera mitad del tomo-, resulta muy interesante y entretenida, con gran cantidad de giros dramáticos y sorpresas como no podía esperarse de otra forma de un guión de Mark Waid. Imprescindible para todo buen fanático del velocista escarlata.

Artículo de Josë Sénder.

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Críticas

Reseña | Presidente Lex: el peligro de dar alas a un maníaco sediento de poder

28-2-2019

Publicado originalmente en Docpastor.com

ECC nos trae un nuevo tomo de lujo de Superman, dentro de su colección “El nuevo milenio”. En este caso, recopila la mítica era de principios de los 2000Presidente Lex, que narra el ascenso de Lex Luthor hasta la presidencia de los Estados Unidos. Es la espeluznante historia de cómo un villano retorcido y cruel puede llegar a manipular a las masas hasta el punto de convertirse en el hombre más poderoso del mundo de forma legal. Algo que tristemente ahora mismo está de actualidad en los USA. Y es que la historia de Luthor en esta saga recuerda de forma tan escalofriante a los sucesos reales de la sociedad americana actual, que los clásicos fans conspiranoicos de “los Simpson ya predijeron que…” pueden encontrar en este tomo una nueva fuente de inspiración para sus teorías absurdas.

Lex Luthor siempre ha sido un villano interesante, con su intelecto y su capacidad de manipulación como gran superpoder. En esta saga, podemos apreciar esa manipulación llevada a tal extremo que hasta Aquaman se deja encandilar por su malicia.

El elenco de autores que componen el volumen es, cuanto menos, estelar. A los guiones tenemos grandes nombres como Jeph Loeb –uno de los pesos pesados de DC– o el mismísimo Mark Schultz –el genio incomparable que creó el legendario cómic Xenozoic Tales, que nos llegó a España en forma de serie de animación en los 90 bajo el título de Cadillacs y Dinosaurios-.

Al dibujo, se compaginan historias de varios autores, destacando sobre todo grandes estrellas como Paul Pelletier –She-Hulk-, Paco Medina –New X-Men-, Carlo Barberi o el incomparable Joe Madureira. Quizás el que brilla con luz propia en la mayor parte de este volumen es Ed McGuinnessGen13-, cuyo espectacular estilo ejemplifica a la perfección la época en la que se publicó esta saga, con reminiscencias de los 90 pero quedándose solamente con los elementos interesantes de entonces y eliminando la parte más hortera para adaptarse al nuevo siglo. Su dibujo es siempre divertido y agradable para los sentidos, como se nos demuestra en el número que dibuja con simpática aparición de la Young Justice o en la hilarante aventura de Jimmy Olsen y Superman Bizarro.

No acaba aquí el desfile de talentos, porque se incluyen en el volumen varias historias muy cortitas dibujadas por grandes estrellas invitadas, de la talla de Humberto Ramos, Arthur Adams, Mike Wieringo, Rob Liefeld –vale, a éste lo llamo “gran estrella” en modo irónico-, Todd Nauck o Tim Townsend.

Uno de los momentos más interesantes que completan este volumen es la historia en que se nos muestra un documental televisivo sobre la vida de Lex Luthor, pero tergiversando y manipulando los hechos para que, a ojos del espectador, Lex parezca el bueno y Superman el malo. El estilo visual de la historia recuerda al del mítico Marvels de Alex Ross –salvando las distancias porque, por muy bueno que pueda ser cualquier otro autor, Ross es inigualable-.

Estamos pues ante una obra interesante y completa que nos muestra el peligro de dar alas a un maníaco sediento de poder. Quizás si más gente hubiera leído este cómic cuando fue publicado, ahora el mundo estaría un poquito mejor.

Artículo de Jöse Sénder.

Críticas

Reseña | Los Cuatro Fantásticos, de Dan Slott

18-2-2019

Publicado originalmente en Docpastor.com

Los fans de los cómics clásicos de aventuras estamos de enhorabuena. Debido probablemente a la recuperación de los derechos de Fox y de Konstantin Films por parte de Disney, la primera familia de superhéroes –el grupo más legendario, el que dio inicio a la era Marvel en junio de 1961 y bautizó al universo 616– ha vuelto por fin, después de una época oscura para los cómics en que la triste ausencia de Reed Richards se hacía notar en el mundo. Si algo está claro es que el universo necesita siempre a los 4 Fantásticos. Y no me refiero necesariamente al universo Marvel.

El arranque de esta nueva etapa nos llega de manos del brillante guionista Dan Slott –uno de los pesos pesados del cómic estadounidense de lo que va de siglo– y el dibujo de la siempre espectacular Sara Pichelli, que se ha ganado con honores un puesto entre los dibujantes más admirados del momento. Completan el número una historia corta dibujada por el fascinante artista italiano Simone Bianchi y una tira cómica del siempre divertido Skottie Young.

Aunque aún es pronto para poder analizar la obra a fondo, este primer número ya muestra un poco por dónde van a ir los tiros. Y, francamente, parece un camino agradable. Al ser un primer capítulo de presentación de la nueva era, se centra más en mostrarnos en qué momento emocional de sus vidas está cada personaje y aún no podemos meternos de lleno en las clásicas tramas 4F de aventuras locas y desenfadadas –excepto por un breve flashback que nos muestra una aventura sencilla y divertida de tiempos mejores-. Pero, aunque sea de un modo muy esbozado, ya empieza a augurar los elementos que conformarán la obra, que son los pilares básicos que siempre han tenido los cómics de los 4 Fantásticos, los que los hacen imprescindibles como faro luminoso en un mundo oscuro: Aventura, viajes espaciales, descubrimientos fascinantes, lazos familiares, algo de drama emotivo y sobre todo un elenco imprescindible de secundarios de lujo.

Y es que el bueno de Slott ha sabido incluir ya en el primer capítulo a todos los secundariosimportantes de los 4F, aunque en algunos casos sea de forma más anecdótica que en otros, pero sabiendo que mostrarlos ni que sea un leve instante ya va a dejar claro al lector que éste va a ser un cómic clásico de la franquicia. Alicia Masters –el eterno amor de La Cosa-, Wyatt Wingfoot –el mejor amigo de la Antorcha-, los macarras de la calle Yancy, Medusa, Crystal, Hulka –siendo Dan Slott, no podía dejar de incluir a su personaje más querido-, Willie Lumpkin –nuestro cartero favorito– y, por supuesto, el Doctor Muerte, probablemente el villano más carismático de Marvel –y de lo que no es Marvel-.

Los diálogos de Slott son siempre brillantes y su forma de narrar no admite queja alguna, como ya nos lo demostró en su legendaria etapa de Hulka –She-Hulk by Dan Slott volúmenes 1 y 2, 2004 a 2006, uno de los cómics más divertidos que vais a poder encontrar jamás-. Y en este nuevo inicio de los 4 Fantásticos no parece que vaya a defraudarnos en absoluto. Sólo tenéis que ver a Johnny Storm haciendo de Ferris Bueller en una hilarante escena de este número para que os quede claro que esto es puro Slott. Oh, y no sé a vosotros, pero a mí la splash-page de la página 22 me ha arrancado una sincera lagrimita.

Sólo podemos esperar al próximo número con ansia y altas expectativas. Porque “el mejor cómic del mundo” –como reza el propio subtítulo de la serie– ha vuelto por todo lo alto y promete estar a la altura de sus mejores épocas, las originales de Stan Lee y Jack Kirby en los 60 o la era de Pacheco, Larroca, Davis y otros grandes en el Fantastic Four volumen 3 de 1998 a 2003.

Y es que, como decía la tía Petunia: ¡Es la hora de las tortas, verdaderos creyentes!

Artículo de Jöse Sénder.

Críticas

Reseña | La increíble Patrulla X de Whedon (V2): Clásico instantáneo

14-1-2019

Publicado originalmente en Docpastor.com

Antes de empezar, debo advertiros de que soy tan extremadamente fanático de todo lo que escribe Joss Whedon que la crítica que vais a leer probablemente no sea del todo imparcial. Pero, sinceramente, cualquiera que se haya dedicado al guión o al menos conozca un poco de este arte debería sentirse en la obligación moral de admirar a este genio.

Este nuevo volumen de Marvel Integral de tapa dura recopila la segunda mitad de la serie Astonishing X-Men vol. 3, del número 13 (2006) al 24 y el Giant-Size Astonishing X-Men (2008), con el que Whedon se despidió de su estancia en la franquicia.

Las tramas secundarias que Whedon había ido planteando levemente en sus dos primeros arcos argumentales –números del 1 al 12, recopilados en el anterior tomo de Marvel Integral-, y que no sabíamos muy bien adónde se dirigían, confluyen aquí en una historia apoteósica dividida en dos arcos. Para cualquier conocedor de la obra de Whedon, está claro que nada pasa nunca porque sí y que cualquier pequeño detalle tiene ramificaciones esenciales en el futuro.

Empezamos por todo lo alto: la gran villana de la primera mitad de la historia es nada menos que Cassandra Nova, la psicótica y peligrosa hermana gemela de Xavier. Probablemente estemos hablando de la enemiga más poderosa y temible que hayan tenido jamás los X-Men –donde incluso Magneto o Mister Siniestro podían llegar a mostrar compasión o a comedirse en sus planes malignos, Cassandra Nova es una bestia asesina y retorcida sin el menor atisbo de ética y moral-. No olvidemos que ella solita perpetró laMasacre de Genosha, exterminando a 16 millones de mutantes en apenas unos minutos. En esta nueva historia, Cassandra vuelve más terrorífica que nunca y manipula la mente de Emma Frost para que sea ella quien destruya a la Patrulla-X, mostrándonos lo poderosa que puede llegar a ser la Reina Blanca cuando lo logra en un santiamén.

Imagen del tomo anterior.

La segunda parte de la historia se desarrolla en Breakworld, el planeta cuyos profetas aseguraban que algún día sería destruido a manos de Coloso. Los X-Men van allí en una desesperada misión suicida junto a la agencia de defensa planetaria S.W.O.R.D., para intentar evitar que los gobernantes del planeta disparen una súper-arma contra la Tierra. Una vez allí, comenzarán a deshilar poco a poco una enrevesada conspiración política y religiosa.

Whedon es famoso no sólo por sus brillantes diálogos y sus frases demoledoras, sino sobre todo por su forma única de tratar la psicología de los personajes y adentrarse en su interior como ningún otro guionista sabe hacer, que es lo que hace grandes a todas sus obras. En esta serie ha querido dejar como secundarios a Lobezno o a la Bestia, dos personajes ya muy explotados por otros autores, y centrarse en explorar más los recovecos de otros menos manidos: Coloso –que en este volumen llega incluso a hacer un chiste, para asombro de todos-, Gatasombra –no es ningún secreto y el propio Whedon lo ha admitido abiertamente en más de una ocasión: su personaje televisivo estrella, Buffy Summers, está claramente inspirada en la adorable mutante rebelde y listilla que atraviesa paredes– y, sobre todo, su pareja favorita –que debería ser la favorita de todos-, Cíclope y Emma Frost. Cíclope y Coloso siempre habían sido mostrados como dos buenazos simplones y un tanto planos de personalidad, hasta que llegó Whedon, vio su potencial desaprovechado y decidió darles un giro, brusco pero completamente lógico, que aún a día de hoy sigue vigente.

Hablemos de Cíclope. Se acabó por fin el eterno boy scout tan bueno y justo como insoportable. En la etapa anterior, la de Grant Morrison, ya pudimos empezar a ver a un Scott que dudaba de Xavier y empezaba a plantearse que su camino de autocomplacencia podía estar equivocado. En el Astonishing de Whedon por fin asistimos a sutransformación en el justiciero malote que siempre debió ser. Y, como pasa en cualquier obra escrita por Whedon, no es gratuito, no es por la cara, todo responde a motivos lógicos y una vez leído sólo puedes pensar: “pues, claro, este cambio en la forma de comportarse de Cíclope es perfectamente plausible e incluso inevitable, no podía haber sido de otro modo”. Al fin y al cabo, estamos ante un héroe trágico que desde los 15 años fue cargado con la responsabilidad de liderar a un grupo de superhéroes, privado de la diversión de la adolescencia y manipulado cruelmente por el hombre al que seguía y admiraba, ese Charles Xavier que en los últimos 30 años se han esforzado en mostrarnos cada vez más que de buena persona no tenía ni un pelo –sí, broma gratuita-. Cíclope está desencantado, los cimientos de todo en lo que había creído se tambalean, su gran amor ha muerto –por enésima vez– y ahora se da cuenta de que su vida va mucho mejor junto a alguien como Emma Frost, mucho más ambigua y oscura que la insoportablemente puritana Jean Grey.

Algunos de los momentos de chulería de Scott a lo largo de la era Whedon nos dejan con la boca abierta: si en el número anterior ya alucinamos con ese momentazo en el que se quita de en medio a un Centinela de un solo disparo –“Quiero a esa cosa fuera de mi césped”– y hasta un impresionado Lobezno tuvo que admitir que a veces Scott sabe ganarse su respeto, en este nuevo volumen los momentos Bruce Willis de Scott Summers van en un crescendo de genialidad que roza lo legendario –“Yo no tengo garras”-. La etapa Whedon es clave para comprender cómo aquel niñato serio y aburrido de los primeros cómics de X-Men en los 60 acabó convirtiéndose en el temible activista mutante anti-sistema de los últimos años, que vivía al margen de la ley, que creó un grupo secreto de asesinos sin remordimientos –los X-Force de Lobezno-, que molaba más que ningún otro superhéroe, que rozaba más la personalidad de Punisher que la del Capitán América, que hasta llegó a convertirse en el nuevo Fénix o a declarar la guerra a los Inhumanos.

La otra gran protagonista es Emma Frost. Whedon ha visto que Emma es uno de los personajes más interesantes, carismáticos y psicológicamente profundos que hayan poblado las páginas de Marvel y ha sabido sacarle el jugo. Una antigua supervillana que se pasó al lado de los buenos por simple y puro desencanto hacia su antiguo grupo y por pasión amorosa animal hacia Cíclope –los supervillanos en busca de redención siempre suelen ser los personajes más interesantes, véanse Pícara o Magneto-. La única superviviente de la masacre de Genosha, que se salvó de casualidad cuando su mutación secundaria –transformación en diamante– se manifestó por primera vez durante el bombardeo y vio morir a todos sus alumnos delante de ella. Ahora se enfrenta a la culpa del superviviente, que la destroza por dentro por muy dura que quiera aparentar ser –sólo hay que ver que, cuando está bajo el control de Cassandra Nova, una de las alucinaciones que la acompañan y atormentan es la de Cabeza Nuclear Negasónica Adolescente, la alumna que murió en sus brazos-. Y, sobre todo, a su soledad autoimpuesta, a esa idea tan profundamente arraigada que tiene de que no se merece ni la amistad ni el amor, porque está convencida de que debería haber muerto en Genosha. Ya se lo dice ella misma a Kitty Pryde en uno de esos magistrales momentos suyos en que mezcla su habitual orgullo con un leve toque de auto-desprecio muy sutil: “Soy un diamante, soy por definición mi mejor amiga”.

Lobezno queda relegado a un papel más bien cómico en esta serie –qué más da, ya protagoniza al menos otras doscientas series a la vez-, pero nos deja momentos tan gloriosos como aquella página del volumen 1 en la que reflexionaba sobre lo mucho que le gusta la cerveza mientras luchaba contra un monstruo gigante. En este volumen, por ejemplo, esa página silenciosa en la que Kitty y Coloso entran en la cocina después de haber consumado por fin su relación, Lobezno los mira a los dos de reojo sin hablar y al final suspira por lo bajini “ya era hora” es una verdadera obra maestra.

En esta etapa, Whedon nos introducenuevos personajes de su propia creación. Personajes que han calado tanto entre el público que a día de hoy, años después de la marcha del bueno de Joss, siguen siendo clave en las nuevas historias mutantes. Hisako Ichiki, aliasArmadura, la entrañable pre-púber mutante que resulta ser mucho más dura de lo que nadie se esperaba, que acaba siendo ascendida a miembro de los X-Men y personalmente entrenada por el propio Logan, el único que da la talla cuando el resto de profesores se le quedan pequeños. La agente Abigail Brand, directora de S.W.O.R.D., probablemente el único personaje de Marvel que es capaz de vacilarle a la mismísima Maria Hill sin morir ni quedar en ridículo -y cuya tórrida relación con Hank McCoy es tan inesperada como divertida-Peligro, la personificación robótica y psicótica de la sala de entrenamiento de Xavier, mostrará nuevas facetas en esta nueva etapa.

Tampoco faltan las estrellas invitadas de alto calibre, desde Spider-Man hasta los 4 Fantásticos o el Doctor Extraño, que si bien tienen papeles muy secundarios, nos dejan momentos divertidísimos. Y no nos olvidemos del retorno de uno de los personajes más añorados y queridos del entorno mutante: Lockheed, el achuchable dragón alienígena mascota de Kitty Pryde.

Whedon es un genio, esto es así y no hay lugar a dudas. Y como tal, algunas de las situaciones que utiliza en sus guiones son tan emblemáticas que a veces acaba por repetirlas en otras obras, aunque dándoles el giro que necesitan para que no nos parezcan una estafa sino algo innovador y perfecto. En este volumen, todo buen fan de su obra magna Buffy Cazavampiros va a detectar rápidamente dos situaciones que el maestro del guión ya utilizó en la legendaria serie y que aquí repite en momentos muy puntuales y breves –quizás de forma involuntaria, quizás como guiño a sus fieles seguidores-: uno es el de la conversación mental entre Buffy y Willow en el último capítulo de la serie, que primero se nos muestra como una conversación normal y luego se vuelve atrás y volvemos a verlo pero conociendo ahora nueva información que le cambia totalmente el sentido –un recurso narrativo que admito encontrar fascinante-. Otro es el del principio del capítulo “The body”, donde un personaje parece haber salvado la situación y logrado un final feliz y de repente se interrumpe la acción y descubrimos que sólo se lo estaba imaginando –llorad al recordar esta escena, buffymaníacos, llorad-.

El dibujo de John Cassaday es siempre espectacular y, pese a estar encabado en un estilo muy mainstream, ha sabido encontrar su propia voz de modo que cualquier viñeta suya resulta inconfundible –y exquisita-. Siempre acompañado, por supuesto, del color de la increíble Laura Martín.

Esta edición de lujo a cargo de Panini contiene jugosos extras al final. El más interesante es sin duda el repaso a la colección de guiños que han ido apareciendo a lo largo del cómic, que son perfectamente analizados y desarrollados para que lleguen con seguridad a cualquier lector que no sea tan extremadamente friki como Joss Whedon –es decir, el 99,9% de la humanidad-.

Siendo una obra de hace tan sólo una década, la era Whedon en el Astonishing X-Men ya se ha convertido en un clásico atemporal de Marvel a la altura de los más míticos de la historia de la editorial –Inferno, la Guerra Kree-Skrull, las Secret Wars o la Caída de los Mutantes, por citar sólo algunos que todo buen marvelita recuerda con nostalgia-. Este volumen nos deja algunas páginas tan emblemáticas que quedarán en el recuerdo para siempre, sin nada que envidiar a Spider-Man quitándose la máscara en Civil War o a los Vengadores descongelando al Capitán América en el legendario número 4 de la colección.

‘Nuff said, sólo me queda dejaros en manos del carismático badass supremo Scott Summers y su “a mí, mi Patrulla-X”.

Artículo de Josë Sénder.

Críticas

Reseña | Aquaman, ¿pero cuántas pelis acabo de ver?

19-12-2018

Publicado originalmente en Docpastor.com

Me vais a tener que perdonar que escriba esta crítica en tono humorístico, pero después de ver Aquaman no existe otra forma posible de explicarla.

Estamos ante una de esas películas tan rematadamente malas que acaban dando la vuelta y convirtiéndose en brillantes comedias auto-paródicas, como el Howard el Pato de los 80, aunque salvando las distancias –ya le gustaría a James Wan-.

Es una cinta muy correcta y decente para el bajo nivel al que nos tiene acostumbrados el DCEU, pero que sería simplemente mala si fuese de cualquier otra productora. Como película épica de superhéroes, es nefasta. Pero como comedia tonta de aventuras en plan La Momia, Tras el Corazón Verde o la trilogía The Librarian, es divertidísima.

No me malinterpretéis, Aquaman está muy bien rodada y la dirección de Wan es impecable, con una planificación excelente y grandes momentos visuales. Pero el CGI utilizado ya ha envejecido mal incluso antes del estreno. Es imposible ver esas volteretas de Nicole Kidman o el movimiento de los atlantes al nadar sin intentar pulsar la barra espaciadora para omitir la escena cinemática de videojuego de principios de los 2000 que creemos estar viendo. Afortunadamente, el carisma de Jason Momoa y Amber Heard lo compensa con creces.

Y es que el casting, si obviamos al villano, es en un 90% genial. Es muy evidente que Momoa y Heard han sido seleccionados para alegrar la vista al público sean cuales sean nuestras preferencias –y cada cinco minutos tienen una pose sexy empapada y gratuita en plan anuncio de colonia que lo demuestra-. Pero además lo hacen muy bien, tienen mucha química y una vena cómica genial que hace que nos riamos con ellos y no de ellos. Willem Dafoe está estupendo pese al peinado que le han puesto –porque es Willem Dafoe, básicamente, y puede hacer lo que le dé la gana que siempre lo hará bien-. Aunque aquí tiene cara todo el rato de no entender muy bien dónde se ha metido y querer que le den ya el cheque para irse a casa. El pobre hace lo que puede con los diálogos que le han dado. Dolph Lundgren Nicole Kidman también están geniales, pese a tener papeles pequeños. Y probablemente Michael Beach, que interpreta al padre de Black Manta, sea el que se lleva la palma interpretativa, pese a lo poco que sale.

La trama no es nueva ni original: Un borrachuzo hiper-musculado y buscabroncas –pero de gran corazón– tiene que reclamar el trono ante su malvado y envidioso hermano pequeño. Para ello, deberá empuñar un arma mágica que sólo aquel que sea digno podrá levantar. Sí, probablemente Kenneth Brannagh y Chris Hemsworth estaban sentados en el cine viendo la peli y pensando “¿pero por qué me suena tanto esta historia?

Realmente es como Thor de Kenneth Brannagh pero al revés: si en aquella las escenas ambientadas en Asgard eran geniales y las ambientadas en la Tierra sobraban, aquí las partes que pasan en Atlantis son un soberano –pun intended– aburrimiento, mientras que las que pasan en la superficie –con un desatado Jason Momoa haciendo el chorras- son pura diversión.

El intento de Loki en Aquaman –el hermano celoso del protagonista que hace maldades no se sabe muy bien por qué– probablemente sea el villano con menos carisma de la historia del cine. Ni Jesse Eisenberg en BvS ni el pobre James Marsters en Dragon Ball Evolution consiguen hacerle sombra en este aspecto. Afortunadamente hay otro villano, Black Manta algo así como el robot cabezón de La Guía del Autoestopista Galáctico-, cuyo traje es tan divertido y entrañable que dan ganas de achucharlo y que además nos brinda una brillante secuencia de montaje musical al más puro estilo ochentero.

Las escenas que pasan en Atlantis no sólo son aburridas e insufribles debido a su fracasado intento de epicidad, sino que encima los diseñadores del CGI parece que sabían cuándo empezar pero no cuándo parar. Da la sensación de que hayan entrado a un bazar chino y hayan arramblado con todos los objetos brillantes que iban encontrando sin hacer distinciones, se los hayan dado a un diseñador de máquinas tragaperras puesto de ácido hasta las trancas y, tras ayudar a Ned Flanders a colocar las luces de navidad, le hayan dicho “la gente ha pagado para ver cositas brillantes que se mueven, no quiero un solo plano en el que haya menos de doscientas”.

Esta sobreexplotación del kitsch más barroco y sobrecargado está apoyada además por el vestuario: Los Stormtroopers raveros que sirven al malo parecen sacados de una versión de bajo presupuesto de un videoclip de Daft Punk. Por no hablar de la colección de armaduras del propio villano, que nos retrotrae a aquellos muñecos excesivamente brillantes de los Caballeros del Zodiaco de los 80, me pregunto si de forma intencionada o –aún más divertido– sin darse ni cuenta.

Hay posturitas épicas de superhéroe por doquier. Demasiadas, de hecho, forzadísimas y alargando demasiado los planos. Aunque hay que admitir que ver a Jason Momoa –en las escenas en las que ya va disfrazado de mazorca humana para el carnaval de un colegio de Alcobendas– haciendo coreografías de posturitas kawaii a lo Sailor Moon antes de cada batalla, vale mucho la pena. Es divertidísimo ver al propio Momoa aguantándose la risa, sin tomárselo en serio y pasándoselo en grande.

Desgraciadamente, hay momentos de la película que intentan ser dramáticos y profundos pero que más bien provocan vergüenza ajena: actores que -sin saber muy bien ellos mismos por qué– se quedan mirando al vacío mientras recitan una interminable hilera de clichés a lo Paulo Coelho, que parecen sacados del Facebook de un adolescente intensito.

Pero no todas las escenas “serias” son nefastas. Hay, por ejemplo, una escena en que miles deMurlocs del World of Warcraft atacan un barco derivando en una persecución submarina, con un CGI mucho más comedido, planificación estupenda y que visualmente les ha quedado preciosa. También ciertas persecuciones de Mera por los tejados de un pueblecito italiano, que parecen sacadas del Tomb Raider o el Assassin’s Creed, han resultado muy bien rodadas, divertidas y espectaculares de ver.

Algo que le agradezco a la película es que no tiene un tono claro. Esto suele ser algo negativo, porque no sabes a qué atenerte. Pero en una película tan absurda, dispar y carente de guión, es divertido que cada escena sea una película totalmente distinta, aparentemente ordenadas al azar. Y además así se evita que haya escenas que se salgan de tono, porque no hay un tono del que puedan salirse.

Tengo tres teorías distintas acerca de esta disparidad:

1: Empezaron a rodar una película que pretendía ser seria y profunda, tras cuatro escenas rodadas James Wan se dio cuenta de que le estaba saliendo un tostón y pidió que la reescribieran en clave de humor.

2: Wan les pidió a todos sus amigos y familiares que dijesen los títulos de sus películas y videojuegos favoritos y se propuso homenajearlos absolutamente todos en apenas dos horas y media.

3: Bajo el efecto de una gran cantidad de drogas, los guionistas –probablemente, relacionados con los hermanos Wayans de la saga Scary Movie– se iban gritando chorradas unos a otros y no descartaban absolutamente ninguna.

Sea como sea, el resultado es un batiburrillo alocado y divertidísimo que podría resumirse como: Kenneth Brannagh’s Thor vs Indiana Jones vs La Momia vs Los Goonies vs Sea Quest vs Viaje al Centro de la Tierra –la de Brendan Fraser- vs Excalibur vs Sailor Moon vs Caballeros del Zodiaco vs Videoclips de Daft Punk vs Howard el Pato.

Y de hecho, si le quitases las partes aburridas y visualmente agotadoras que suceden en Atlantis y le pusieras a Brendan Fraser y el delfín del Sea Quest como secundarios cómicos, te quedaría unacomedia de aventuras de estilo 80s/90s divertidísima.

Sólo os diré que al salir del cine el amigo con el que iba, aún en shock, me ha preguntado “¿pero cuántas pelis acabamos de ver?”, a lo que le he tenido que responder “¡TODAS!”

Además, en un plano sale un pulpo que toca la batería. A mí con eso ya me han ganado.

Una película muy recomendada si te apetece echarte unas risas locas sin tomártela en serio. No tan recomendada si eres un amante de los guiones brillantemente escritos o si sufres de epilepsia en cualquiera de sus niveles de intensidad.

Artículo de Jöse Sénder.

Críticas

STARS WHO PLAYED MULTIPLE SUPERHEROES/VILLAINS: THE ULTIMATE LIST

26-9-2018

Publicado originalmente en Uncanny Nerd.

We know actors have to eat and they often take every role they are offered, sometimes resulting in appearing in a terrible movie, sometimes getting lucky and playing an unforgettable role. And in the superhero movies business, sometimes the same actor/actress appears in different movies playing various characters. I would have mentioned James Franco as Harry Osborn and Jaime Madrox, but the Multiple Man movie is not confirmed yet, so it’s sadly out of the list. Enough with the introduction, let’s see some of the most interesting cases:

 

CHRIS EVANS: CAPTAIN TORCH.

Yeah, that was the obvious example. Evans played the Human Torch in the 2005 version of Fantastic Four he was probably the only good thing that has ever happened to the F4 in a movie– and then –I want to believe that as a way to apologize to Marvel fans– he became Captain America in the best superhero trilogy ever –and one of the best castings Marvel has ever done.

Flame assemble!

 

MICHAEL B. JORDAN: THE HUMAN KILLMONGER.

2005 Fantastic Four can be seen as a film masterpiece if we compare it with the terrible 2015 version, which makes any other movie in the world better –except for Batman vs Superman or the first Wolverine. As Evans did, he redeemed himself by playing a character in an actual good superhero movie: he became Killmonger, the nemesis of Black Panther. Now he’s rumored to be the next Superman.

Working in 2015 F4 would turn anyone into a villain and you know it.

 

BEN AFFLECK: THE BAT-DEVIL.

Well, that’s another of the most known cases. Affleck played the terrible version of Daredevil –although I’ve heard that it was intended to be a dark humor movie in the line of Deadpool and the studios cut out all the funny scenes, so the director’s cut is supposed to be a lot better, but I haven’t seen it yet so I can’t tell– and years later moved to DC to play one of the most interesting versions of Batman, though in one of the most boring movies ever made in Hollywood.

He’s stuck in horny characters. Pun totally intended.

 

RACHAEL TAYLOR: HELLTHING.

This case is less known. Rachael Taylor is famous for playing Patsy “Hellcat” Walker in the Jessica Jonesshow –god I can’t wait to see her in season 3, I love her!-, but she was already a part of Marvel in the 2005 horrible movie about the Man-Thing. The movie was a total mess, not even remotely related to the comics, it was kind of a teenage slasher where the Man-Thing was evil and killed random people, we couldn’t see him until the end of the movie and he looked as a monster from R.L. Stine’s Goosebumps. His funny sidekick Richard Rory –She-Hulk’s former boyfriend– doesn’t even appear in the movie. The only good thing about it was seeing the cool and lovely Rachael as the main character –a totally made up character not coming from any comic.

“OMG I wanna quit that shitty movie and move to Netflix”.

 

RYAN REYNOLDS: GREENPOOL.

Yeah, we all know Reynolds played Green Lantern in one of the lamest movies DC has ever made –and that’s a lot to say– and then moved to Fox/Marvel to play Deadpool and make fun of his own previous terrible choice. But it’s always funny to remember it. He also appeared in Blade: Trinity, but we better forget about it.

No wonder he went insane after that.

 

MICHELLE PFEIFFER: CATWASP.

Michelle Pfeiffer –the legend, the goddess– played one of the most beloved versions of Catwoman –only comparable to Julie Newmar’s– in Tim Burton’s masterpiece Batman Returns (1992) and recently came back to superhero movies as one of the most important Marvel characters ever, the founding member who gave name to the avengers: Janet Van Dyne, A.K.A. The Wasp.

She rocks and stings in every role.

 

MICHAEL KEATON: BAT-VULTURE.

And of course we have her co-star. Michael Keaton played Batman in the first two movies of the saga –the decent ones– and came back decades later as the villain of Spiderman: Homecoming, The Vulture. Actually, in the latest Spidey movie they even made a small wink to Batman in a brief shot where we can see Keaton’s silhouette against the full moon in a very Batman-ish pose. Oh, and he was also Birdman.

“Have you ever danced with Spider-Man in the pale moonlight?”

 

JOSH BROLIN: THABLEHEX (too hard?)

I think the oldest Goonie owns the record of playing superhero movies. He was DC’s Jonah Hex, then moved to Disney-Marvel to play the villain Thanos in Avengers: Infinity War and to Fox-Marvel to play Cyclop’s son Cable in Deadpool 2. The only thing he lacks is playing some Image character but… give him time –whoa, he would make a cool Doc Holliday in Wynonna Earp!

“Image, Top Cow and Wildstorm, I’m coming for you next”.

 

TOM HARDY: BANOM.

Yeah, the new sensation Tom Hardy –not that he’s new to acting, but he has become a mass phenomenon recently– was Bane in Nolan’s Dark Knight Rises and now he’s gonna be the new Venom. I don’t have high hopes in the new Venom movie, but at least I hope he’ll make us forget Topher Grace’s Eddie Brock –with due respect to Topher as a big 70s Show fan.

“Why do they keep covering my face?”

 

PETER DINKLAGE: EITRASK.

All-time fan favorite Game of Thrones actor played the villain Bolivar Trask in the not-so-bad X-Men: Days of Future Past and returned to Marvel as Eitri in Avengers: Infinity War –though everybody was hoping he was going to play Pip the Troll.

“Yeah, I’m a total badass, get over it”.

 

HALLE BERRY: CATSTORM.

Halle was one of the best casting ideas when she was chosen to play Ororo “Storm” Munroe in the unexpectedly successful X-Men movie from the year 2000, maybe not a great movie if we look back at it today but certainly the one that started the “let’s take superhero movies seriously and try to do something decent” trend. He was less fortunate when she picked the role of Catwoman in one of the worst comic adaptations ever –still better than BvS, of course. Seriously, Halle Berry and Sharon Stone are both great actresses, they didn’t deserve that embarrassment.

Why in Hell did she go from that… to THAT???

 

AARON TAYLOR-JOHNSON: QUICK-ASS (Ha! I’ve overcome myself with this one!)

It’s somehow hard to believe that the skinny, pimpled teenager who played the main hero in the all-time masterpiece Kick-Ass is the same hunk who played Quicksilver in Avengers: Age of Ultron. But it’s even funnier when you find out than Evan Peters, who played the best friend of Kick-Ass in the first part, was also the Fox version of Quicksilver himself, both in X-Men: Days of Future Past and X-Men: Apocalypse.

“You didn’t see that coming!”

 

DOMINIC COOPER: PREACHER STARK.

Well, I know Preacher is not a superhero story, but it’s a DC comic so I thought I should include it in this list. Dominic Cooper is the awesome actor who played Howard Stark –Iron Man’s father– in both the first, usually underrated but great Captain America movie and the Agent Carter show. But now he’s moved to DC and he’s playing the coolest, most badass Preacher ever.

Man of science, man of faith.

 

BRANDON ROUTH: SUPER-ATOM.

Both DC heroes, Routh portrayed the hero in Bryan Singer’s Superman Returns –usually underrated, but he really nailed Clark Kent’s shy and clumsy persona as not many actors have– and the Atom in Arrowand Legends of Tomorrow.

“I’m stuck in DC”.

 

NEAL McDONOUGH: DARK DUM-DUM.

Minor part in the first Captain America movie, playing Nick Fury’s best friend Dum-Dum Dugan, he was also Arrow’s season 4 big bad, the evil wizard Damien Darhk. Yes, he seems to be obsessed with the letter D.

Dum-Darhk… no, wait, I mean Damien Dugan… no… well, whatever.

 

ADRIANNE PALICKI: THE MOCKING WONDER.

Besides playing Sam’s girlfiend Jessica in Supernatural, our beloved Mockingbird from Agents of S.H.I.E.L.D. had previously played a very famous DC superhero in a less known adaptation: the 2011 TV pilot of Wonder Woman, along with Pedro Pascal, Elizabeth Hurley and Cary Elwes.

She’s lovely, no matter who she’s playing.

 

LAURA VANDERVOORT: SUPER-INDIGO.

Yes, she was the cool Supergirl from Smallville. And yes, she’s Indigo, the villain from –much cooler– Supergirl season one. I better not talk about all the Smallville actors who appear now in Supergirl or this list would be soooo long.

“I will kill every Supergirl who’s not me!”

 

NICOLAS CAGE: GHOST DADDY.

The coolest Coppola was the badass vigilante Big Daddy in the unforgettable Kick-Ass. This was probably his way to apologize for the –sadly, also unforgettable– Ghost Rider.

“Dude, I’m on fire… literally. In both movies”.

 

MATT FREWER: WHITE KING MOLOCH.

Matt Frewer –the 80s star mostly known as Max Headroom or as the big bad of The Librarians– played Moloch in the famous Watchmen movie, but in the 90s he had been a Marvel villain. In the –surprisingly decent and fun– 1996 TV Movie Generation X where Finola Hughes from Charmed played a totally badass Emma Frost-, he played a villain named Russell Tresh. Although the character was specially created for the movie, he was clearly a mixture between famous villains Bolivar Trask and Donald Pierce, the White King of the Hellfire Club –and he played Pierce much better than this creepy hobo-rapper from the Logan movie.

This guy sure knows how to play a psycho.

 

CHRISTOPHER ECCLESTON: THE INVISIBLE MALEKITH.

Tricky one, because when we talk about superhero movies/shows we usually forget there are some of them outside Marvel and DC. Good old Chris–The 9th Doctor, you whovians out there!– played the invisible homeless man in the epic show Heroes and returned as the villain Malekith in the highly forgettable Thor: The Dark World.

“I should have stayed invisible”.

 

JULIAN McMAHON: DOCTOR RUNAWAY.

Another case like Chris Evans himself. Julian McMahon –Cole from Charmed– played Doctor Doom in 2005 Fantastic Four, then came back to Marvel to redeem himself playing the bad guy in the awesome Runaways TV show.

“I want to play a good guy, but my face won’t help”.

 

JUSTIN HARTLEY: AQUA-ARROW.

This case is bizarre. Hartley portrayed the coolest version of Green Arrow ever made –sorry, Stephen Amell, you’re great, but he was the best– in Smallville. Aquaman also appeared in the show, but he wasn’t as successful as Oliver Queen was amongst the fans. Then, for some weird reason, the showrunners decided to throw an Aquaman spinoff, only it was played by… Justin Hartley. Yes, instead of making a Green Arrow spinoff, they tried to make one about their least successful character, but played by the actor who was currently playing Green Arrow. No wonder it was a total failure and only a pilot was shot. My advice: don’t watch that pilot if you value your time and self-esteem.

“What did I do wrong?”

 

ALESSANDRO JULIANI: FOREVER TIED TO SUPERMAN.

Now that we’re talking about Smallville, one of the most beloved characters was Doctor Emil Hamilton, played by Alessandro Juliani. He was recasted years later for a newer version of Superman, the annoyingly lame Man of Steel, where he played Officer Sekowsky. Fun fact: the movie also featured Dr. Hamilton, but he was played by another actor –Why? You had Juliani! Why cast another guy?

He also voiced Iron Man 2099 in the animated show and played a minor part in Watchmen.

Super-Doctor.

 

MICHAEL ROSENBAUM: MARTINEX LUTHOR.

Ok, I swear that’s the last Smallville actor I put on this list! –I’m biting my tongue not to talk about Tom Welling in Lucifer. But it’s so awesome to find out that the best Lex Luthor ever portrayed was also in Guardians of the Galaxy vol. 2 playing Martinex, right?

“Shit, I’m still bald!”

 

ELLEN PAGE: SHADOWBOLT.

Yes, our beloved Shadowcat from the X-Men movies was also the not-so-super heroine Boltie in a James Gunn humor movie named Super in 2010.

She’s so awesome.

 

RAY STEVENSON: PUNISHING VOLSTAGG.

Did you know the guy who played Punisher in the third movie –if we count the Dolph Lundgren one– was also Volstagg in the Thor franchise? I didn’t.

“Why do you hate me, Marvel?”

 

ALFRE WOODWARD: LUKE CAGE’S CIVIL WAR.

Remember that angry lady who yelled at Tony Stark in the beginning of Captain America: Civil War? Yes, she’s the same actress who plays villain Black Mariah in Luke Cage.

That woman REALLY hates superheroes.

 

JOHN FAVREAU: FOGGY HOGAN.

The director of Iron Man also appeared as an actor in the movies playing Stark’s friend Happy Hogan, but… Did you remember he also played Foggy Nelson in Affleck’s Daredevil?

“Why am I always the hero’s funny friend?”

 

SAM ELLIOT: THUNDERBOLT RIDER.

The star from The Ranch and Tombstone played the best version of General Thunderbolt Ross –A.K.A. Red Hulk– in the worst Hulk movie –the one by Ang Lee. But he also portrayed the first Ghost Rider in the terrible Cage movie.

Not very lucky with superhero movies, Sam.

 

TONY CURRAN: ASGARDEVIL.

You may know him better as Vincent Van Gogh in Doctor Who or Datak Tarr in Defiance. But British actor Tony Curran has had two interesting roles in the MCU: One as the godfather of the Irish mafia in Daredevil season 2, the other as Thor’s grandfather Bol.

This guy knows how to play a bad guy… or an impressionist artist.

 

VINCENT D’ONOFRIO: KINGPIN OF ASGARD.

Well, this last one is more of a joke than anything else, but… We all love Vincent D’Onofrio playing Kingpin in Daredevil season 1, one of the best villains ever portrayed in the MCU –I think only David Tennant as the Purple Man can compete with him-, but in the 80s comedy Adventures in Babysitting he played some kind of a Thor parody.

“Die a hero, Thor, or live enough to become a Kingpin”.

 

Any other multiple hero –no Madrox pun intended– you can recall? Leave us a comment!

Críticas

CRISIS EN TIERRA-X – EL CROSSOVER DE LAS SERIES DC QUE DEBES VER

5-12-2017

Publicado originalmente en Reino de Series.

crossover de las series DC

Un año más, los fans de las series de superhéroes de la CW estamos de enhorabuena, porque ya tenemos aquí el crossover anual de nuestros personajes favoritos. Y esta vez, por suerte, no hemos tenido que esperar hasta casi el final de la temporada porque CW se ha portado y nos lo ha traído apenas en el capítulo 8 de sus respectivas temporadas. Esta semana se ha emitido en Estados Unidos, pero si no lo habéis visto, aún estáis a tiempo, porque Syfy lo emite sólo una semana después de su estreno original.

 

Cool guys don’t look at explosions.

 

Para que no os hagáis un lío con su orden de emisión, apuntad el orden correcto de visionado:

Parte 1: Supergirl 3×08

Parte 2: Arrow 6×08

Parte 3: Flash 4×08

Parte 4: Legends of Tomorrow 3×08

¡No os confundáis y lo veáis desordenado, que el año pasado el de Flash iba antes que el de Arrow y el cambio de orden de emisión puede ser un poco confuso!

 

¿Es que nadie va a sonreír para la foto del anuario?

 

Estos crossovers, como pasa en los cómics, suelen ser cada año más espectaculares que el anterior. Si la última vez –sin contar el exquisito capítulo musical, que sólo fue un crossover entre Flash y Supergirl, sin contar con las otras dos series– tuvimos una invasión alienígena, en esta ocasión tiramos la casa por la ventana con una invasión extradimensional. Los héroes de las cuatro series, reunidos en Central City con motivo de la boda de Barry Allen e Iris West, tendrán que enfrentarse a las tropas de la Tierra-X, un universo alternativo en que los nazis ganaron la segunda guerra mundial y ocuparon todo el planeta. Un mundo terrorífico que parece sacado de El hombre en el castillo” de Philip K. Dick –como Felicity se apresura a apuntar, en uno de su múltiples comentarios jocosos-.

 

Kara, alúmbrame un poco, anda, que no sé dónde he dejado la moto.

 

¿Qué tenemos en este crossover? Todas aquellas frikadas que nos puedan gustar. Ninjas. Nazis. Robots. Ninjas nazis. Robots ninjas nazis. Pero, sobre todo, versiones alternativas malvadas de los superhéroes a los que admiramos y queremos –que es una de las cosas más interesantes de los eventos multiversales de cualquier cómic de Marvel o DC-. El sanguinario Führer Oliver Queen y su amada Overgirl te ponen la piel de gallina y te demuestran el par de actorazos que sin duda están hechos Stephen Amell y Melissa Benoist. También tenemos, obviamente, un Harrison Wells alternativo –bueno, más o menos-, pero esto ya no es sorprendente: Tom Cavanagh ya nos ha demostrado innumerables veces su genialidad interpretativa, con las múltiples versiones de Wells de las distintas tierras y su capacidad para, con sólo un gesto o una frase, dejarnos claro a qué personaje está interpretando en cada momento, aunque vayan vestidos igual y tengan la misma cara.

 

¿Hay algo más guay que ver a White Canary apalizando nazis?

 

Pues sí… ver a Harrison Wells emulando La Gran Evasión.

 

La interacción entre personajes de distintas series que rara vez coinciden y la química que desprenden algunos de ellos es otro de los puntos a favor de este crossover y nos deja momentos para el recuerdo, como los momentos tiernos entre Caitlin Snow y el profesor Martin Stein, la ya esperada por todos química infinita entre Flash y Supergirl, o la sorprendente cantidad de momentos badass que comparten Iris –un personaje que por lo general suele ser bastante soso– y Felicity. Además, contar con los secundarios graciosos de cada serie –Felicity, Cisco, Rory, Winn– juntos en una misma historia siempre genera una buena dosis de risas aseguradas.

 

Es alucinante cómo Felicity Smoak puede pasar de ser el personaje más cómico…

 

…a ser la badass definitiva.

 

Siempre es un placer contar con nuevas apariciones de Ray Palmer como Atom y, sobre todo, con cada segundo en el que Wenworth Miller aparece para interpretar al Capitán Frío y se come la pantalla, al resto del reparto y nuestros corazones –¡y esta vez, encima, con el disfraz clásico de los cómics!-. No todo es nostalgia y ansiados reencuentros, ya que también se aprovecha para presentarnos a un nuevo superhéroe, The Ray, interpretado por Russell Tovey –sí, whovians, el mismísimo Alonso de Doctor Who… Allons-y, Alonso!-, que seguro que tendrá más apariciones y que acaba de estrenar su propia serie de animación –con la voz del propio Tovey y la de Melissa Benoist-.

 

ALLONS-Y, ALONSO!

 

Wentworth Miller siempre lo peta.

 

Lo único que se echa de menos en este crossover es la presencia del desternillante Plastic Man, la mejor incorporación que ha tenido la serie de Flash desde Harrison Wells –aunque, conociéndolo, es bastante comprensible que no estuviese invitado a la boda de Barry e Iris-. Pero lo poquito que le falta se compensa con creces con las grandes virtudes que tiene la historia. A destacar entre ellas, los guiños al musical de Flash y Supergirl, que con sólo verlos te entran ganas de volver a tragarte aquel mítico capítulo una vez más –los que ya habéis visto Crisis en Tierra-X… ¿habéis reconocido la canción que canta Kara?-.

 

Sácame una foto así, como que voy a salvar el mundo y eso.

 

Ya sabéis: Ninjas, nazis, robots, muchos superhéroes juntos en poses molonas… por todo esto y más, vale la pena ver Crisis en Tierra-X. Incluso si os habéis estado saltando alguna de las cuatro series –yo confieso que hace mucho que dejé Legends of Tomorrow-, podéis ver la historia y enteraros de todo perfectamente. Así que no esperéis más y dadle caña al DCverso televisivo, que es –amén de infinitamente mejor y más consistente que su homónimo cinematográfico– una de las cosas más interesantes que le han pasado a la televisión internacional en los últimos años.

 

Team-ups épicos…

 

Duelos de superhéroes…

 

¡…y hasta el Capitán América! Uy… no, perdón, me he confundido.

Críticas

FRIENDLY REMINDER: ARRANCAN LAS SERIES DE SUPERHÉROES DE THE CW

17-10-2016

Publicado originalmente en Reino de Series.

superhéroes de the cw

¡El verano terminó! (No, ¿en serio? Cuéntame más…) Y ya sabéis lo que eso significa: vuelven las series de superhérores de the CW por todo lo alto. Mientras los marvelitas aún sufrimos (disfrutamos, más bien) los estertores del Luke Cage de Netflix y babeamos ante la perspectiva de Iron Fist el próximo marzo, las grandes series de superhéroes DC arrancan su nueva temporada en esa mágica semana del año que los verdaderos frikis nos pasamos todo el verano ansiando. Y este año viene además con grandes noticias, ya que The CW ha comprado la serie Supergirl para añadirla a su catálogo –hasta ahora pertenecía a la CBS- y eso significa que por fin nuestra querida Kara Zor-El va a integrarse en el mismo universo que Arrow y Flash, con sus consecuentes crossovers. Genial, ¿no? Vamos a repasar un poquito cómo quedaron los finales de temporada de las tres grandes series de DC y qué podemos esperar de sus nuevas andaduras, basándonos en lo que ya hemos podido ver esta semana.

 

ARROW: EL ALCALDE DE LOS FLECHAZOS

La serie oscura por definición del DCverso terminó espectacularmente su cuarta temporada, con nuestro héroe turbio y atormentado volviendo a matar, en esa ciudad en la que siempre parece ser de noche y en día de lluvia. Damien Darhk (interpretado por Neal McDonough, que hizo de Dum-Dum en la primera peli del Capitán América en 2011) moría de forma truculenta y gore a manos de Oliver. John Diggle decidía dejar el equipo tras la muerte de su hermano. Canario Negro, muertísima y enterrada. El padre de ella, destrozado por la pérdida y decidiendo que el alpiste es la salvación. Felicity y Oliver, separados una vez más. El genialérrimo Malcolm Merlyn (nuestro amado John Barrowman, de Torchwood y Doctor Who), traicionado por Oliver, volviéndose un villano furioso de nuevo. Vamos, que la cosa acababa peor que el Imperio Contraataca. Con una excepción: Oliver Queen es elegido alcalde de Star City. Porque recordad, niños: en Estados Unidos, si eres un ricachón bipolar con antecedentes delictivos, la política es tu futuro.

 

superhéroes de the cw Arrow

Como alcalde vuestro que soy, os debo una explicación…

 

¿QUÉ ESPERAR DE LA NUEVA TEMPORADA DE ARROW?

El título “Legacy” del primer episodio ya nos deja clara la intención de renovar el elenco de secundarios. Diggle se ha ido a vivir su vida, la Canario guay se ha ido a desperdiciar la suya en una serie tan insulsa e insoportable como es Legends of Tomorrow, la Canario peñazo ha muerto, Thea ha decidido jubilarse (aunque no nos queda muy claro por qué) y el agente Lance se pasa el día cantando “El vino que tiene Asunción” mientras abraza farolas apasionadamente. Sólo nos quedan Oliver, Felicity y Curtis (por cierto, gran fichaje para la serie), así que el Team Arrow necesita urgentemente nuevos reclutas. Felicity nos enseña con poca sutileza las fichas de personaje de unos cuantos aficionados que van por las calles de Star City en plan secundarios de Kick-Ass y nos deja claro que algunos de ellos van a unirse a los protas de la serie. En fin, esperemos que lo de Thea sea una fase pasajera, una de esas tramas de “me voy o no me voy” que tienen todos los superhéroes, y que vuelva a repartir leña como sólo ella sabe.

La nueva posición de Oliver como alcalde le puede dar mucho juego a la serie, viendo los ardides que tiene que inventarse para llevar una vida secreta sin que lo pillen (recordemos que sólo ha tenido un guardaespaldas en su vida y éste tardó diez minutos si llega en descubrir que era Arrow). La ausencia de sus secundarios más molones ha hecho que en este piloto de temporada sea el propio Oliver el que lo parte a lo grande, con sus momentos chulescos incluso en su identidad civil. Sólo os digo que el momento homenaje a Bruce Willis en “El último Boy Scout” me llegó al corazón (“Si me tocas, te mato”).

 

superhéroes de the cw Arrow

¿Tienes fuego?

 

En cuanto al villano de la temporada, ya quedaba claro desde el principio que no iba a ser ese mafioso del montón que nos estuvo dando la brasa durante todo el capítulo y que al final tenía que aparecer sí o sí alguien mucho más interesante. Y en efecto, al final del capítulo nos encontramos con un arquero misterioso, una versión siniestra del propio Arrow vestido de negro (con una máscara que recuerda bastante a la de Zoom en Flash) y que muy probablemente tardaremos varios capítulos en descubrir quién es en realidad. Yo apostaría por Malcolm Merlyn cabreado y buscando venganza (porque, no nos engañemos, ¿qué sería esta serie sin el bueno de Barrowman?), un vengativo Ra’s Al Ghul (en un sorprendente giro de “no estaba muerto, estaba de parranda”), el añorado Tommy Merlyn (en un sorprendente giro de “no estaba muerto, estaba de parranda”), un Slade Wilson fugado de prisión o, qué demonios, el mismísimo Roy “Arsenal” Harper. Que sí, Roy no tendría ningún motivo lógico para volverse malo, pero oye, si eso sirve para que vuelva un personaje que molaba tanto, yo lo compro. A ver qué nos depara la temporada. Está claro que oscuridad, drama, acción por un tubo, tensión Olicity y momentos de chulería impagables.

 

FLASH: PUES AHORA ME CABREO Y VIAJO POR EL TIEMPO, HALA

En cuanto a Flash, podemos decir que es la versión luminosa y sonriente de Arrow. En Central City siempre brilla el sol (claro, la noche y la lluvia se la han quedado toda en Star City), Flash es un superhéroe amado por el pueblo y todo son risas y abrazos. Bueno, hasta que Zoom mató al padre de Flash, claro. El pobre John Wesley Shipp (que ya interpretó a Flash en la serie de los 90, además de ser el padre de Bastian en La Historia Interminable 2 o el padre de Dawson en Dawson Crece… un poco encasillado en papeles paternos, ¿no?) tenía los días contados desde que el guionista decidió sacarlo de la cárcel, eso está claro. Pero en fin, la segunda temporada acabó con un Flash muy cabreado que consigue al fin acabar con su archienemigo Zoom. El problema es que el mosqueo que pilla le resta un poco de lucidez mental y al final decide viajar atrás en el tiempo para evitar la muerte de su madre y cargarse todo el continuo espaciotiempo al más puro estilo Biff Tannen y su Almanaque Deportivo. Esto pinta mal.

 

superhéroes de the cw supergirl

¡Caray Doc, tenemos que volver a 1985 y salvar a Jennifer!

 

¿QUÉ ESPERAR DE LA NUEVA TEMPORADA DE FLASH?

La nueva temporada comienza en una realidad paralela creada por los trasteos de Barry en el pasado y su “Wibbly-Wobbley Timey-Wimey Stuff”, que diría David Tennant. Barry es feliz, está retirado del negocio superheroico, hay un nuevo Flash (Wally West, por supuesto) y el gran villano velocista les dura esta vez un capítulo. Obviamente, esta situación no iba a durar, así que al final del capítulo Flash restaura la realidad mediante obvias referencias a Regreso al Futuro (no me puedo creer la escena en que Barry les explica lo que ha pasado usando la línea temporal de Doc Brown en la pizarra y que ni Cisco ni Caitlin hagan un comentario friki al respecto). Pero entonces tenemos la sorpresa final (chan chan): algo ha hecho mal y sigue habiendo cambios en el mundo por culpa de sus tonteos temporales. ¿Va a ser así toda la temporada? Esperemos que no. Que de vez en cuando haya un capítulo de paradojas cuánticas está bien y es curioso de ver, pero si toda la serie se convierte en eso una y otra vez, puede acabar volviéndose un poquito agobiante (nivel Legends of Tomorrow, pero esperemos que eso nunca llegue a suceder).

Aún no sabemos quién será el villano de la temporada, pero es bastante probable que sea algún tipo que corre muy de prisa y tiene muy mala leche. Así, por variar un poco. Afortunadamente, los villanos episódicos que tiene esta serie son tan variados y tan interesantes que no molesta el hecho de que el villano central de temporada siempre sea igual que el anterior. Habrá que ver lo que pasa en el siguiente capítulo.

 

superhéroes de the cw supergirl

Cisco sigue siendo el rey.

 

SUPERGIRL: LO MEJOR QUE LE PUEDE PASAR A CW

Sí, gracias al cielo, CW ha comprado Supergirl y ahora forma parte del mismo DCverso que sus dos (hasta ahora) series estrella. ¿Qué fue lo mejor que tuvo la primera temporada de Supergirl? Clarísimamente, cuando CBS y CW se pusieron de acuerdo para montar un crossover entre Flash y Supergirl, jugando con viajes interdimensionales para justificar que ni Flash ni Arrow hubiesen oído hablar nunca de ese tal Superman. Así que juntarlos en un mismo universo para su segunda temporada es algo así como el golpe maestro definitivo. La defensora de National City (los guionistas de DC tienen una creatividad pasmosa a la hora de poner nombre a las ciudades, ¿eh?) terminó su temporada por todo lo alto, derrotando al fin a sus archienemigos Non e Índigo (nada menos que Laura Vandervoort, la Supergirl de Smallville), salvando la tierra de la destrucción, sacrificándose en el espacio por nuestros pecados, sólo para ser salvada en el último instante por su hermana Alex. Probablemente una de las pocas notas oscuras de esta serie, que si Flash es el día a lo que Arrow es la noche, Supergirl ya es un mediodía de agosto en Beverly Hills. La serie de superhéroes más simpática y agradable de la actualidad, sin duda, con personajes entrañables que abrazarías con todas tus fuerzas (sí, Calista Flockhart, te hablo a ti) y buen rollo supurando por todos los poros. Al final todo acababa bien, con J’onn J’onzz restaurado como director de la DEO y reconocido como héroe mundialmente, con Kara enrollándose con Jimmy Olsen (por favor, que sea sólo una fase pasajera y Kara acabe con Winn, porque este Jimmy es más soso e insípido que el de Smallville y el de Lois y Clark juntos… que ya es decir), con un ascenso laboral y con Cat Grant aprendiéndose por fin el nombre de su secretaria. Dejaban dos tramas abiertas que sin duda ocuparán la segunda temporada: el padrastro de Kara sigue vivo y está retenido en un misterioso complejo militar; y además, el cliffhanger final, con esa nave kryptonianaestrellándose en la tierra y Supergirl mirando en su interior alucinada. ¿Quién habrá dentro? ¿Superman? ¿Zod? ¿Supergirl Bizarra? ¿Tom Welling con un arranque de nostalgia entre sus canas?

 

superhéroes de the cw supergirl

Los Superprimos

¿QUÉ ESPERAR DE LA NUEVA TEMPORADA DE SUPERGIRL?

Bueno, pues recién visto el primer capítulo de la segunda temporada, debo decir que de momento no ha habido ninguna mención a un cambio de universo que pueda justificar futuros crossovers. Quizás pase un poco más adelante, ya lo veremos. Pero en fin, ha sido un arranque de temporada espectacular, con ese team-up con Superman que llevaban tanto tiempo anunciándonos y que ha cumplido con lo que esperábamos (al menos esta vez sólo hemos tardado un año en ver a Superman con su traje, en vez de esperar diez años para verlo fugazmente reflejado en la ventanilla de un avión… ¿eh, Smallville? Ejem). Presentación de nueva villana misteriosa en complejo gubernamental secreto al más puro estilo de la Madame Kovarian de Doctor Who; reforzar la idea de “esto es como Superman pero en versión femenina” con la inclusión de la hermana de Lex Luthor; risas y puñetazos como cabe esperar en Supergirl; misterios planteados que probablemente serán la trama de la temporada… todo conseguido y bien hilado. Ahora nos faltará ver quién es el misterioso kryptoniano de la nave, quién es esa señora del proyecto Cadmus, qué pasa entre Kara y Jimmy, qué pasa entre J’onn y Superman… ¡esta temporada promete! Oh, y por supuesto, Cat Grant sigue siendo lo mejorcito de la serie, absolutamente genial e insuperable. Por cierto, con la manía que tiene Cat de pronunciar mal los nombres de sus empleados… ¿alguien más ha pensado que esa nueva secretaria a la que llama “Tessmacher” podría ser la mismísima Tess Mercer, amante y ayudante de Lex Luthor? Pensadlo.

En cuanto a lo mejor que podemos esperar de la temporada, creo que está bastante claro. Si el momentazo supremo y eternamente esperado de la primera temporada fue el crossover entre Flash y Supergirl –que nos anunciaron a principios de temporada y tuvimos que esperar meses y meses hasta que al fin vio la luz-, en esta segunda temporada repetiremos este cruce, pero mejor aún, porque esta vez va a ser… ¡un musical! Y, si los rumores no mienten –y ojalá no lo hagan-, dirigido por el maestro absoluto de los musicales en series: el sacrosanto Joss Whedon. Mirad si no “Once more with feeling”, el episodio musical de Buffy, listado entre los mejores musicales de la historia por varias revistas especializadas, o la webserie “Doctor Horrible’s Sing Along Blog”. Si alguien tiene la capacidad de dirigir un musical de Supergirl y Flash, ése es Whedon, sin duda. Y mucho me temo que van a volver a hacernos esperar unos cuantos meses, para presentarlo hacia finales de temporada y mantenernos así en vilo. Pero la espera merecerá la pena, seguro.

 

superhéroes de the cw supergirl

No amar a Cat Grant debería estar penado con la cárcel.

 

Esto es todo lo que se puede decir de momento del arranque de las nuevas temporadas de los superhéroes de The CW. No voy a hacer menciones a Legends of Tomorrow porque, sinceramente, fui incapaz de terminar de ver la primera temporada. Quién iba a decir que una serie que contaba con dos de los mejores personajes de Arrow (la Canario original y Atom), que contaba con el genial Arthur Darvill (Rory de Doctor Who) y con viajes en el tiempo iba a desarrollarse de una forma tan aburrida e interminable, estirando las tramas hasta lo ridículo para justificar su duración. A saber. Aunque debo decir que el capítulo del oeste estuvo muy, pero que muy bien. Pero ya está.

Sólo os puedo decir que las nuevas temporadas de Arrow, Flash y Supergirl (sobre todo ésta última) prometen mucho. Os dejo con el vídeo promocional que ha sacado la cadena para ponernos los dientes largos con la inclusión de Kara en su universo. Because of Cisco, that’s why.

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