Críticas

Flash: La revolución de los villanos

14-7-2017

Publicado originalmente en Docpastor.com

Si leéis cómics DC habitualmente, seguramente conoceréis de sobra la historia de Los Nuevos 52 (2011): una reconstrucción completa del universo DC a tenor de las paradojas temporales causadas por el evento Flashpoint, por la cual en la continuidad actual se establece que sólo hace 5 años que existen los superhéroes, con lo que todo es nuevo y fascinante para ellos y para la gente de a pie. Así, la editorial aprovechaba para refrescar a sus héroes y reescribir su mundo en un estilo un tanto más crudo, realista y menos idealizado, restando simplicidad para acercarse un poco más al estilo del universo Marvel, la competencia que les estaba ganando terreno en el ámbito de los lectores adultos.

Este brusco cambio en la continuidad de los cómics puede causar confusión en los lectores menos habituales, que se encuentran aquí con incongruencias como que Barry Allen acabe de descubrir que existe la Fuerza de la Velocidad o que se tope por primera vez con Gorila Grodd, pese a que ya hace décadas que ambas cosas habían sucedido. Sólo que resulta que no son incongruencias, sino una brillante maniobra editorial que nos permite volver a descubrir algunos conceptos clásicos de una forma fresca y renovada. Gracias a ello, podemos asistir al choque entre Barry y Grodd como si fuera la primera vez –porque, en cierta manera, lo es- y contemplar un mundo superheroico nuevo y sorprendente, como lo hicieran nuestros abuelos en las primeras épocas de los cómics de superhéroes.

La historia, como ya sucediera en el tomo anterior, gira en torno a los Villanos –con mayúsculas-, que se merecen tener su propia historia dado el interés que generan sus personalidades y conflictos. Flash vuelve a ser poco más que un mero espectador y lo mejor es que eso no nos molesta en absoluto, ya que tenemos un protagonismo repartido entre sus némesis que lo hace mucho más interesante. Una vez más, el Capitán Frío se come la escena él solito, ya que su carisma le hace destacar entre todos los enemigos –y a veces aliados temporales– de Flash, convirtiéndose en el centro de atención, cosa que agradecemos enormemente.

Pero no es el único punto fuerte, ya que el resto de su grupo, los Villanos, también mejoran y aumentan en calidad. Al desarrollar poderes sobrenaturales que imitan y sustituyen a sus habituales armas tecnológicas, se convierten en personajes mucho más turbulentos y torturados. Ola de Calor busca venganza contra Capitán Frío porque su cuerpo entero está abrasado por su propio poder. La Patinadora también ansía vengarse de su hermano, ya que el cambio de humana a metahumana la ha convertido en un ser etéreo e intangible que vibra a una frecuencia que pocos pueden percibir. Además, se convierte en la nueva líder del grupo criminal, consiguiendo en apenas unos minutos muchos más éxitos de los que todos los demás habían conseguido en toda su vida y mostrándonos que el cambio de liderazgo puede traer consecuencias jugosas e impactantes.

El tema central de la historia es el conflicto de poder que divide a los grupos. Podemos verlo en tres frentes. Uno es el del mencionado grupo de Villanos, que han decidido acabar con su antiguo líder y proclamar a su hermana en su lugar. Otro es el del cártel de narcotráfico de Hechicero del Clima, donde descubrimos las turbias circunstancias de la muerte de su hermano –la similitud entre ambas tramas no es casual y se usa para reforzar la idea central-. Y el tercero es el de las calles de Central City, donde políticos corruptos alimentan el odio de las masas para conseguir que la gente de a pie odie a sus propios héroes.

Esto es algo bastante importante, ya que hay mucha más política de lo habitual, aunque se pase un poco de puntillas por el tema. La trama del propio Flash no es nada innovador: un héroe acusado injustamente de matar a un tipo importante –que, para qué negarlo, se lo merecía- y que en realidad ha sido todo un plan maquiavélico de una villana psicótica. Pero tampoco necesitamos más, ya tenemos una trama mucho más profunda y suculenta con la guerra entre los Villanos, así que la subtrama de Flash sólo está ahí para aportar matices a la historia principal.

Si hay algo que se le pueda reprochar a este cómic es que pasa muy por encima de algunos de los temas que toca. Al tener una conspiración política detrás –Doctor Elias– podría dársele mucho juego al tema y construir una historia intrincada y llena de giros sorprendentes. Pero al final se reduce a un tipo muy malo que a la mínima de cambio explica su plan malvado de engañar a la gente de forma abierta, lineal y sencilla, como un villano de 007. En este aspecto, Manapul peca de no mojarse demasiado en las temáticas que trata –aunque es pronto para especular, quizás la historia se amplíe en el próximo tomo-. Tampoco se moja mucho con el tema recurrente en este tomo de la amnesia, que se resuelve quizás demasiado rápido. Que la historia comience con Barry incapaz de recordar quién es o dónde está habría dado un juego tremendo si se hubiese alargado, pero la resuelven de forma rápida y un tanto gratuita –en cuanto Grodd le va a pegar un mordisco, de golpe y porrazo dice “Anda, si yo era Flash”-, lo que reduce una trama que podría haber sido altamente interesante a apenas unas pocas páginas. Lo mismo sucede con Turbina, que ha olvidado todo y no sabe quién es… hasta que una página más tarde oye la palabra “Flash” y recupera su memoria a la perfección.

Pero estos pequeños defectos se compensan con la bonita historieta final, en la que se nos muestra el pasado de Barry Allen con el objetivo de acercar la historia del cómic a la de la serie de televisión de CW. Y, sobre todo, con el carisma de sus Villanos, especialmente del Capitán Frío, que hace que valga mucho la pena leer el tomo.

El genial dibujo de Manapul ameniza la historia, con ciertos toques amerimanga que lo sitúan en un punto indeterminado entre un joven J. Scott Campbell y –salvando las distancias– Chris Bachalo. El preciosismo de sus portadas, con color de Brian Buccelatto, recuerda a veces al de Jo Chen en las cubiertas de Runaways –sólo hay que ver la portada del tomo, con esa fascinante imagen de Flash y Patinadora en un momento romántico y esas ondas brillantes de pelo tan Art Nouveau-. Un artista altamente recomendable, sin duda.

Artículo de José Sënder.

Críticas

Cinema Purgatorio – No es la típica recopilación de cuentos

20-5-2017

Publicado originalmente en Docpastor.com

De nuevo nos encontramos ante una recopilación de historias cortas, pero en este caso de una forma mucho más original que la habitual, con una continuidad que no suele aparecer en este estilo. Alan Moore –que, pese a tener su nombre escrito muy grande en portada, no escribe la totalidad del tomo, sino sólo las pequeñas partes introductorias- nos traslada a un misterioso cine al que van los dormidos a soñar historias extrañas y retorcidas. Pese a que Moore escribe pocas páginas, el volumen cuenta con otros guionistas de la talle de Garth Ennis (Predicador), Kieron Gillen (Jóvenes Vengadores), Max Brooks(Guerra Mundial Z) o Christos Gage (Spiderman Superior).

En la sala del Cinema Purgatorio, Moore escribe historias cortitas, de apenas cuatro páginas, que nos dejan en un estado de agitación mental perfecto para pasar a las cuatro historias principales, las de los otros autores. El resultado es algo irregular a veces, pero de una innegable calidad literaria.

La historia de Garth Ennis, “Código Pru”, gira en torno a una paramédica que empieza su nuevo trabajo en una ambulancia de Nueva York y desde allí irá conociendo a toda suerte de criaturas espeluznantes, desde vampiros hasta el mismísimo monstruo de Frankenstein. Ésta es quizás la historia más interesante de las cuatro, con personajes muy bien construidos, con una mirada tierna y humana a personajes en situaciones dantescas que rozan lo gore, como sólo Ennis sabe hacerlo. El dibujo de Raúlo Cáceres es, a todos los efectos, impresionante.

En cuanto a la historia de Kieron Gillen, es sin duda la más original y sorprendente. ¿Qué pasa si mezclas Pokemon y Mad Max? Pues que te sale esta historia, “Modis”. Personas que se dedican a cazar y adiestrar a una especie de demonios-animal con poderes variopintos, para usarlos en combates contra otros y coleccionar tantos como puedan. Pero todo esto en un futuro post-apocalíptico que mezcla el Mad Max clásico con la mejor Tank Girl, en un árido desierto nuclear, en un ambiente mucho más adulto y violento que el –para qué negarlo- pueril y aborrecible Pokemon.

Max Brooks nos trae “Una Unión más perfecta”. Una historia que, siendo de Brooks, sólo podía tratar sobre zombis, como todo lo que ha escrito en su vida este genio. En este caso, los soldados de la Unión tienen que dejar de lado la Guerra de Secesión americana para hacer frente a las hordas de muertos vivientes que asolan el país, en un ejercicio de ficción histórica espeluznante. Lo único que le falla es una lentitud excesiva en la narración que, si bien es interesante en lo que tarda en mostrar a los zombis para aumentar el sentido del suspense, quizás abusa de este recurso, ya que no nos está contando nada interesante que nos enganche mientras esperamos a que pase lo esencial. El dibujo tampoco ayuda, con una imposibilidad física de distinguir entre ellos a los personajes, todos exactamente iguales.

Christos Gage nos trae la que es sin duda la historia más floja de las cuatro, “Colosal”, en que las fuerzas aéreas americanas se enfrentan a una horda de monstruos gigantes que aplastan ciudades en la más pura tradición del cine clásico japonés. La ausencia de personajes carismáticos con los que podamos identificarnos es lo que resta fuerza a esta historia, si bien es compensado por el dibujo de Gabriel Andrade, tan espectacular como siempre y con escenas de acción innegablemente épicas.

De las breves historias de Alan Moore, destaca ésa en que los personajes de una película de romanos enloquecen al darse cuenta de que están en una película y no son personas reales. No sólo rompe la cuarta pared con un estilo y gracia increíbles, con la maestría habitual de Moore, sino que además arroja una curiosa y crítica mirada a la vida moderna desde los ojos de un romano antiguo.

Lo que distingue a esta obra de cualquier recopilación habitual de historias cortas es su voluntad de continuación, donde cada una de las cuatro historias troncales se va narrando en breves capítulos alternados entre sí. De modo que no se nos presentan cuatro narraciones cortas y autoconclusivas, sino cuatro nuevas series con pretensión de continuar, de las que al menos dos de ellas son tremendamente buenas. Un proyecto fresco y original, quizás no a la altura del mejor Moore, pero altamente recomendable y que cabe esperar que siga adelante durante una buena temporada.

Artículo de Josë Sènder.

Críticas

STARS WHO PLAYED MULTIPLE SUPERHEROES/VILLAINS: THE ULTIMATE LIST

26-9-2018

Publicado originalmente en Uncanny Nerd.

We know actors have to eat and they often take every role they are offered, sometimes resulting in appearing in a terrible movie, sometimes getting lucky and playing an unforgettable role. And in the superhero movies business, sometimes the same actor/actress appears in different movies playing various characters. I would have mentioned James Franco as Harry Osborn and Jaime Madrox, but the Multiple Man movie is not confirmed yet, so it’s sadly out of the list. Enough with the introduction, let’s see some of the most interesting cases:

 

CHRIS EVANS: CAPTAIN TORCH.

Yeah, that was the obvious example. Evans played the Human Torch in the 2005 version of Fantastic Four he was probably the only good thing that has ever happened to the F4 in a movie– and then –I want to believe that as a way to apologize to Marvel fans– he became Captain America in the best superhero trilogy ever –and one of the best castings Marvel has ever done.

Flame assemble!

 

MICHAEL B. JORDAN: THE HUMAN KILLMONGER.

2005 Fantastic Four can be seen as a film masterpiece if we compare it with the terrible 2015 version, which makes any other movie in the world better –except for Batman vs Superman or the first Wolverine. As Evans did, he redeemed himself by playing a character in an actual good superhero movie: he became Killmonger, the nemesis of Black Panther. Now he’s rumored to be the next Superman.

Working in 2015 F4 would turn anyone into a villain and you know it.

 

BEN AFFLECK: THE BAT-DEVIL.

Well, that’s another of the most known cases. Affleck played the terrible version of Daredevil –although I’ve heard that it was intended to be a dark humor movie in the line of Deadpool and the studios cut out all the funny scenes, so the director’s cut is supposed to be a lot better, but I haven’t seen it yet so I can’t tell– and years later moved to DC to play one of the most interesting versions of Batman, though in one of the most boring movies ever made in Hollywood.

He’s stuck in horny characters. Pun totally intended.

 

RACHAEL TAYLOR: HELLTHING.

This case is less known. Rachael Taylor is famous for playing Patsy “Hellcat” Walker in the Jessica Jonesshow –god I can’t wait to see her in season 3, I love her!-, but she was already a part of Marvel in the 2005 horrible movie about the Man-Thing. The movie was a total mess, not even remotely related to the comics, it was kind of a teenage slasher where the Man-Thing was evil and killed random people, we couldn’t see him until the end of the movie and he looked as a monster from R.L. Stine’s Goosebumps. His funny sidekick Richard Rory –She-Hulk’s former boyfriend– doesn’t even appear in the movie. The only good thing about it was seeing the cool and lovely Rachael as the main character –a totally made up character not coming from any comic.

“OMG I wanna quit that shitty movie and move to Netflix”.

 

RYAN REYNOLDS: GREENPOOL.

Yeah, we all know Reynolds played Green Lantern in one of the lamest movies DC has ever made –and that’s a lot to say– and then moved to Fox/Marvel to play Deadpool and make fun of his own previous terrible choice. But it’s always funny to remember it. He also appeared in Blade: Trinity, but we better forget about it.

No wonder he went insane after that.

 

MICHELLE PFEIFFER: CATWASP.

Michelle Pfeiffer –the legend, the goddess– played one of the most beloved versions of Catwoman –only comparable to Julie Newmar’s– in Tim Burton’s masterpiece Batman Returns (1992) and recently came back to superhero movies as one of the most important Marvel characters ever, the founding member who gave name to the avengers: Janet Van Dyne, A.K.A. The Wasp.

She rocks and stings in every role.

 

MICHAEL KEATON: BAT-VULTURE.

And of course we have her co-star. Michael Keaton played Batman in the first two movies of the saga –the decent ones– and came back decades later as the villain of Spiderman: Homecoming, The Vulture. Actually, in the latest Spidey movie they even made a small wink to Batman in a brief shot where we can see Keaton’s silhouette against the full moon in a very Batman-ish pose. Oh, and he was also Birdman.

“Have you ever danced with Spider-Man in the pale moonlight?”

 

JOSH BROLIN: THABLEHEX (too hard?)

I think the oldest Goonie owns the record of playing superhero movies. He was DC’s Jonah Hex, then moved to Disney-Marvel to play the villain Thanos in Avengers: Infinity War and to Fox-Marvel to play Cyclop’s son Cable in Deadpool 2. The only thing he lacks is playing some Image character but… give him time –whoa, he would make a cool Doc Holliday in Wynonna Earp!

“Image, Top Cow and Wildstorm, I’m coming for you next”.

 

TOM HARDY: BANOM.

Yeah, the new sensation Tom Hardy –not that he’s new to acting, but he has become a mass phenomenon recently– was Bane in Nolan’s Dark Knight Rises and now he’s gonna be the new Venom. I don’t have high hopes in the new Venom movie, but at least I hope he’ll make us forget Topher Grace’s Eddie Brock –with due respect to Topher as a big 70s Show fan.

“Why do they keep covering my face?”

 

PETER DINKLAGE: EITRASK.

All-time fan favorite Game of Thrones actor played the villain Bolivar Trask in the not-so-bad X-Men: Days of Future Past and returned to Marvel as Eitri in Avengers: Infinity War –though everybody was hoping he was going to play Pip the Troll.

“Yeah, I’m a total badass, get over it”.

 

HALLE BERRY: CATSTORM.

Halle was one of the best casting ideas when she was chosen to play Ororo “Storm” Munroe in the unexpectedly successful X-Men movie from the year 2000, maybe not a great movie if we look back at it today but certainly the one that started the “let’s take superhero movies seriously and try to do something decent” trend. He was less fortunate when she picked the role of Catwoman in one of the worst comic adaptations ever –still better than BvS, of course. Seriously, Halle Berry and Sharon Stone are both great actresses, they didn’t deserve that embarrassment.

Why in Hell did she go from that… to THAT???

 

AARON TAYLOR-JOHNSON: QUICK-ASS (Ha! I’ve overcome myself with this one!)

It’s somehow hard to believe that the skinny, pimpled teenager who played the main hero in the all-time masterpiece Kick-Ass is the same hunk who played Quicksilver in Avengers: Age of Ultron. But it’s even funnier when you find out than Evan Peters, who played the best friend of Kick-Ass in the first part, was also the Fox version of Quicksilver himself, both in X-Men: Days of Future Past and X-Men: Apocalypse.

“You didn’t see that coming!”

 

DOMINIC COOPER: PREACHER STARK.

Well, I know Preacher is not a superhero story, but it’s a DC comic so I thought I should include it in this list. Dominic Cooper is the awesome actor who played Howard Stark –Iron Man’s father– in both the first, usually underrated but great Captain America movie and the Agent Carter show. But now he’s moved to DC and he’s playing the coolest, most badass Preacher ever.

Man of science, man of faith.

 

BRANDON ROUTH: SUPER-ATOM.

Both DC heroes, Routh portrayed the hero in Bryan Singer’s Superman Returns –usually underrated, but he really nailed Clark Kent’s shy and clumsy persona as not many actors have– and the Atom in Arrowand Legends of Tomorrow.

“I’m stuck in DC”.

 

NEAL McDONOUGH: DARK DUM-DUM.

Minor part in the first Captain America movie, playing Nick Fury’s best friend Dum-Dum Dugan, he was also Arrow’s season 4 big bad, the evil wizard Damien Darhk. Yes, he seems to be obsessed with the letter D.

Dum-Darhk… no, wait, I mean Damien Dugan… no… well, whatever.

 

ADRIANNE PALICKI: THE MOCKING WONDER.

Besides playing Sam’s girlfiend Jessica in Supernatural, our beloved Mockingbird from Agents of S.H.I.E.L.D. had previously played a very famous DC superhero in a less known adaptation: the 2011 TV pilot of Wonder Woman, along with Pedro Pascal, Elizabeth Hurley and Cary Elwes.

She’s lovely, no matter who she’s playing.

 

LAURA VANDERVOORT: SUPER-INDIGO.

Yes, she was the cool Supergirl from Smallville. And yes, she’s Indigo, the villain from –much cooler– Supergirl season one. I better not talk about all the Smallville actors who appear now in Supergirl or this list would be soooo long.

“I will kill every Supergirl who’s not me!”

 

NICOLAS CAGE: GHOST DADDY.

The coolest Coppola was the badass vigilante Big Daddy in the unforgettable Kick-Ass. This was probably his way to apologize for the –sadly, also unforgettable– Ghost Rider.

“Dude, I’m on fire… literally. In both movies”.

 

MATT FREWER: WHITE KING MOLOCH.

Matt Frewer –the 80s star mostly known as Max Headroom or as the big bad of The Librarians– played Moloch in the famous Watchmen movie, but in the 90s he had been a Marvel villain. In the –surprisingly decent and fun– 1996 TV Movie Generation X where Finola Hughes from Charmed played a totally badass Emma Frost-, he played a villain named Russell Tresh. Although the character was specially created for the movie, he was clearly a mixture between famous villains Bolivar Trask and Donald Pierce, the White King of the Hellfire Club –and he played Pierce much better than this creepy hobo-rapper from the Logan movie.

This guy sure knows how to play a psycho.

 

CHRISTOPHER ECCLESTON: THE INVISIBLE MALEKITH.

Tricky one, because when we talk about superhero movies/shows we usually forget there are some of them outside Marvel and DC. Good old Chris–The 9th Doctor, you whovians out there!– played the invisible homeless man in the epic show Heroes and returned as the villain Malekith in the highly forgettable Thor: The Dark World.

“I should have stayed invisible”.

 

JULIAN McMAHON: DOCTOR RUNAWAY.

Another case like Chris Evans himself. Julian McMahon –Cole from Charmed– played Doctor Doom in 2005 Fantastic Four, then came back to Marvel to redeem himself playing the bad guy in the awesome Runaways TV show.

“I want to play a good guy, but my face won’t help”.

 

JUSTIN HARTLEY: AQUA-ARROW.

This case is bizarre. Hartley portrayed the coolest version of Green Arrow ever made –sorry, Stephen Amell, you’re great, but he was the best– in Smallville. Aquaman also appeared in the show, but he wasn’t as successful as Oliver Queen was amongst the fans. Then, for some weird reason, the showrunners decided to throw an Aquaman spinoff, only it was played by… Justin Hartley. Yes, instead of making a Green Arrow spinoff, they tried to make one about their least successful character, but played by the actor who was currently playing Green Arrow. No wonder it was a total failure and only a pilot was shot. My advice: don’t watch that pilot if you value your time and self-esteem.

“What did I do wrong?”

 

ALESSANDRO JULIANI: FOREVER TIED TO SUPERMAN.

Now that we’re talking about Smallville, one of the most beloved characters was Doctor Emil Hamilton, played by Alessandro Juliani. He was recasted years later for a newer version of Superman, the annoyingly lame Man of Steel, where he played Officer Sekowsky. Fun fact: the movie also featured Dr. Hamilton, but he was played by another actor –Why? You had Juliani! Why cast another guy?

He also voiced Iron Man 2099 in the animated show and played a minor part in Watchmen.

Super-Doctor.

 

MICHAEL ROSENBAUM: MARTINEX LUTHOR.

Ok, I swear that’s the last Smallville actor I put on this list! –I’m biting my tongue not to talk about Tom Welling in Lucifer. But it’s so awesome to find out that the best Lex Luthor ever portrayed was also in Guardians of the Galaxy vol. 2 playing Martinex, right?

“Shit, I’m still bald!”

 

ELLEN PAGE: SHADOWBOLT.

Yes, our beloved Shadowcat from the X-Men movies was also the not-so-super heroine Boltie in a James Gunn humor movie named Super in 2010.

She’s so awesome.

 

RAY STEVENSON: PUNISHING VOLSTAGG.

Did you know the guy who played Punisher in the third movie –if we count the Dolph Lundgren one– was also Volstagg in the Thor franchise? I didn’t.

“Why do you hate me, Marvel?”

 

ALFRE WOODWARD: LUKE CAGE’S CIVIL WAR.

Remember that angry lady who yelled at Tony Stark in the beginning of Captain America: Civil War? Yes, she’s the same actress who plays villain Black Mariah in Luke Cage.

That woman REALLY hates superheroes.

 

JOHN FAVREAU: FOGGY HOGAN.

The director of Iron Man also appeared as an actor in the movies playing Stark’s friend Happy Hogan, but… Did you remember he also played Foggy Nelson in Affleck’s Daredevil?

“Why am I always the hero’s funny friend?”

 

SAM ELLIOT: THUNDERBOLT RIDER.

The star from The Ranch and Tombstone played the best version of General Thunderbolt Ross –A.K.A. Red Hulk– in the worst Hulk movie –the one by Ang Lee. But he also portrayed the first Ghost Rider in the terrible Cage movie.

Not very lucky with superhero movies, Sam.

 

TONY CURRAN: ASGARDEVIL.

You may know him better as Vincent Van Gogh in Doctor Who or Datak Tarr in Defiance. But British actor Tony Curran has had two interesting roles in the MCU: One as the godfather of the Irish mafia in Daredevil season 2, the other as Thor’s grandfather Bol.

This guy knows how to play a bad guy… or an impressionist artist.

 

VINCENT D’ONOFRIO: KINGPIN OF ASGARD.

Well, this last one is more of a joke than anything else, but… We all love Vincent D’Onofrio playing Kingpin in Daredevil season 1, one of the best villains ever portrayed in the MCU –I think only David Tennant as the Purple Man can compete with him-, but in the 80s comedy Adventures in Babysitting he played some kind of a Thor parody.

“Die a hero, Thor, or live enough to become a Kingpin”.

 

Any other multiple hero –no Madrox pun intended– you can recall? Leave us a comment!

Críticas

WYNONNA EARP: EL PLACER CULPABLE DEL 2016

12-1-2017

Publicado originalmente en Reino de Series.

 

Vivimos una época dorada en que la calidad de las series de televisión ha aumentado a unos niveles que hace veinte años nos habrían parecido imposibles. Lo cinematográfico ha llegado a la televisión y series como Juego de Tronos o Mr Robot gozan de una perfección en su realización que nada tiene que envidiar a las grandes superproducciones del cine más taquillero y oscarizado. Los grandes hits de este 2016 han sido series de una calidad tan abrumadora como, sin duda, Stranger Things o Westworld y, en un ámbito más para frikis y orgullosos de serlo, Luke Cage o la segunda temporada de Daredevil.

Estamos encantados de este nivel de calidad seriéfilo, pero de vez en cuando es agradable encontrarte con un soplo de aire fresco, con un producto que no se tome a sí mismo tan en serio y que esté ahí simplemente para pasárnoslo bien un rato. Por eso, mi placer culpable del 2016 es Wynonna Earp.

 

Qué arte tiene con las armas.

Qué arte tiene con las armas.

 

¿Por qué es un placer culpable? Porque es una auténtica frikada y a veces te puede dar hasta vergüenza decir que te gusta, mientras tus amigos con jersey negro de cuello alto y copa de vino francés en mano están discutiendo las implicaciones sociopolíticas internacionales en el capítulo nosecuantos de True Detective y cómo el desarrollo de personajes de Breaking Bad les recuerda a un autor de cine independiente ucraniano del que probablemente no has oído hablar. Porque es una serie entretenida sin grandes pretensiones, para la que puedes quitarte un rato las gafas de pasta sin cristal y sustituirlas por una camiseta del Capitán América y un cubo de palomitas –y hoy en día se agradece un poco de eso de vez en cuando-. Porque, en comparación con estas series exquisitas de realización cinematográfica y pensamiento profundo, podríamos decir que es “mala” –pero eh, más mala era Embrujadas y bien que en su día nos la tragamos todos enterita sin saber ni por qué no podíamos dejar de verla, ¿no?-.

 

¿He dicho ya que la amo?

¿He dicho ya que la amo?

 

Wynonna Earp es la adaptación televisiva de un poco conocido cómic de acción creado por Beau Smith, publicado originalmente por Image Comics a partir de 1996 y que más adelante pasó a ser publicado por IDW. La historia trata sobre la tataranieta del legendario sheriff Wyatt Earp, del que tantas buenas pelis hemos disfrutado a lo largo de la historia del cine, al que Kurt Russell interpretó en el que probablemente sea su mejor biopic, Tombstone: La Leyenda de Wyatt Earp (dirigida por George Cosmatos en 1993 y con un reparto de lujo que incluía a Val Kilmer, Michael Biehn, Charlton Heston o Jason Priestley).

 

El cómic original de Image.

El cómic original de Image.

 

Agarraos: Wynonna, una rebelde macarra que se ha pasado la vida entre reformatorios y casas de acogida, vuelve a su acogedoramente sureño pueblo natal, Purgatory, donde tendrá que hacer frente a toda una legión de resucitados demoníacos –Revenants, los llaman– que son nada menos que todos los criminales a los que su tatarabuelo Wyatt Earp mató a lo largo de su vida –y no son precisamente pocos, oye-. Los Revenants sólo pueden morir si se les dispara con Peacemaker, el legendario revólver de Wyatt. Y, como no podía ser de otra forma, la única que puede empuñar dicha pistola mágica es su heredera. Así que la adorable inconformista rebelde que sueña con ser un cruce entre Buffy y Jessica Jones es contratada por los Black Badges, la división de asuntos paranormales del servicio secreto del gobierno estadounidense, convirtiéndose en una agente federal así por las buenas –parece que no es muy difícil encontrar trabajo en el sur-. Wynonna tendrá que hacer frente a la horda de Revenants liderada por el criminal demente Bobo Del Rey –habría que preguntarle si tiene una hermana llamada Lana experta en poner morritos-, con la ayuda del seriote agente federal Dolls, de su hermana pequeña Waverly Earp –cómo les gustan los nombres que empiezan por W en esa familia– y de nada menos que el legendario pistolero Doc Holliday, el que fuera el mejor amigo de Wyatt Earp –que no os diremos por qué está vivo en pleno 2016 para no spoilearos más de lo necesario-.

 

Waverly también es adorable, aunque tenga ese nombre tan raro.

Waverly también es adorable, aunque tenga ese nombre tan raro.

 

¿Verdad que es la mayor frikada que se os podría ocurrir? Pues añadidle que los demonios son una panda de rednecks que viven en un parque de autocaravanas al más puro estilo Me Llamo Earl y ya tenéis todo lo necesario para que la serie merezca al menos echarle un vistazo.

 

Las frases de Wynonna no tienen desperdicio.

Las frases de Wynonna no tienen desperdicio.

 

Lo mejor de la serie es sin duda la propia Wynonna, interpretada por la –desmesuradamente sexy para una mujer de 46 años que interpreta a una chica de 27 y nos lo comemos con patatas– actriz Melanie Scrofano –no sé vosotros, pero yo ya estoy en proceso de conseguir toda su filmografía, presa del más inesperado y ridículo crush adolescente-. Las caras que pone, las chorradas como pianos que dice en plena escena de acción, su sarcasmo, su ingenio, es imposible no amar su personaje.

 

¿Es como para amarla o no?

¿Es como para amarla o no?

 

Doc Holliday también es un personaje genial, carismático como pocos, con su encanto de cowboy antiguo, educado pero garrulo a la vez, como debía serlo el hombre real en el que está basado el personaje. Tim Rozon lo interpreta de forma espectacular, aunque sin llegar al inigualable nivel de carisma que le diera Val Kilmer en Tombstone –aún se me pone la piel de gallina cuando le recuerdo diciendo “Llegó la hora de la última cabalgada de Wyatt Earp y sus Inmortales”-.

 

El más malote del oeste.

El más malote del oeste.

 

En cuanto a la imagen de la serie, su fotografía y su composición de plano son simplemente preciosas, con una iluminación muy conseguida y planos que parecen viñetas de cómic perfectas. A veces resultan un tanto gratuitos, pero eso es lo que le da la magia y el carisma a la serie.

 

Mola, ¿eh?

Mola, ¿eh?

 

Lo peor de Wynonna Earp son indudablemente los efectos especiales, que podrían haberse currado un poquito más, y ese aire de Serie B del que se abusa un poco. Pero en realidad, una vez que te has enganchado, ya no molesta.

 

El coco sureño.

El coco sureño.

 

Syfy –no podía ser otra la cadena artífice de esta maravilla de la Serie B- ya la ha renovado para una segunda temporada. Y eso, en una época en que hasta las obras maestras de alta calidad se derrumban inesperadamente –snif… te echo de menos, Constantine-, es decir mucho. En una época en que Marvel y DC están arrasando con sus adaptaciones, tanto en cine como en televisión, ya iba siendo hora de que Image e IDW –respectivamente, la tercera y la cuarta mayores editoriales de cómic de Estados Unidos– se subieran al carro y empezasen a diversificar el bipartidismo en las series de superhéroes como lo hicieron con el mundo del cómic en su día.

No podemos decir que Wynonna Earp sea la serie del año –hay otra Winona implicada en la que sí que sería la mejor serie del 2016, no sé si me seguís-, pero no hay duda de que es altamente adictiva y divertidísima. Ya os dije en su día que Jessica Jones es la Buffy Summers del siglo XXI, ¿verdad? Bueno, quizás sería un poco pretencioso decir que, del mismo modo, Wynonna es la Xena de esta década. Pero qué demonios, lo es.

 

Ella sí que sabe cómo hacer una salida épica.

Ella sí que sabe cómo hacer una salida épica.

Críticas

PREDICADOR – DE CÓMIC DE CULTO A SERIE ESPECTACULAR

12-7-2016

Publicado originalmente en Reino de Series.

¿De qué va Predicador?

En un desértico y caluroso pueblecito sureño, de esos en los que hoy en día aún viven en el Far West, un misterioso suceso dota al cura local de… digamos, de “superpoderes”. Algo que cae del cielo y que él cree que es “la voz de dios”, proporciona al reverendo Jesse Custer, un ex criminal reconvertido en predicador, de la capacidad de convencer a los demás de que hagan lo que él les ordena mediante el mero sonido de su voz. El predicador intentará usar este misterioso don para enderezar el nido de víboras que tiene por pueblo, mientras su ex novia, la aún criminal Tulip, intenta convencerlo para que vuelva a su vida delictiva. Custer contará con la ayuda del vampiro irlandés Cassidy y con la oposición de dos ángeles bastante inútiles que intentan recuperar el poder que le han dado por error y que, como veremos conforme avance la trama, no es exactamente lo que Jesse pensaba.

vlcsnap-2016-06-27-23h02m19s245

Predicador es la adaptación a televisión de una de las más míticas obras del cómic adulto de los 90, una serie del sello Vertigo escrita por el incansable Garth Ennis y dibujada por el maestro Steve Dillon. El peculiar estilo de Ennis, que mezcla lo metafísico y profundo con la violencia más gráfica y visceral, convirtió a Predicador en una obra de culto al nivel de The Sandman o V de Vendetta. Durante más de 20 años ha habido cientos de rumores de posibles adaptaciones al cine, pero al final nos ha llegado en forma de épica serie de televisión.

El trío protagonista

El trío protagonista

¿Qué diferencias presenta con respecto al original?

La diferencia principal reside en la ubicación de la historia. Mientras que el cómic era una Road Movie en toda regla a lo largo de todo Estados Unidos, la serie transcurre –al menos de momento- toda en el mismo pueblo. En el original, cuando Jesse Custer recibe el poder de la voz de Dios, la iglesia explota y todo su pueblo queda arrasado, dejándole a él como único superviviente, con lo cual decide irse a recorrer el mundo en busca de Dios, para pedirle explicaciones. Al parecer, Dios ha desaparecido misteriosamente del Cielo y se ha escondido en algún lugar recóndito de América. En cambio, en la serie, Jesse recibe este poder pero no hace daño a su pueblo, en el que decide quedarse y utilizar este nuevo don para convertirlo en un lugar mejor. De los personajes, el más cambiado es probablemente Tulip. El tono de la historia es muy similar, con toques costumbristas para mostrarnos la realidad de la América profunda, pero sin abandonar ese ambiente de cruda violencia que tanto adora Garth Ennis.

¿Quiénes son los personajes principales?

El reverendo Jesse Custer, interpretado por Dominic Cooper (más conocido como el joven Howard Stark en las pelis Marvel, uno de los protagonistas de la serie Agente Carter). Es un cura, sí, pero tiene una mala leche que espanta y no se corta un pelo a la hora de resolver los problemas a puñetazos. Sólo tenéis que ver la brutal escena del primer capítulo en que resuelve sus discrepancias con uno de sus feligreses en una pelea de bar para saber de lo que os hablo. Jesse tiene un pasado turbio que en el cómic iríamos descubriendo poco a poco a lo largo de toda la historia, mientras que en la serie han preferido introducirlo bastante al principio para que le conozcamos mejor desde un primer momento. Es básicamente un tipo que sabe que ha hecho las cosas mal hasta ahora y está intentando con todas sus fuerzas hacerlas bien.

Howard Stark, digoooo, el reverendo Jesse Custer

Howard Stark, digoooo, el reverendo Jesse Custer

Tulip O’Hare, interpretada por Ruth Negga (la gran villana Raina de Agentes de SHIELD), era en el cómic una cantante de country, ex criminal y ex novia de Jesse, que vuelve al pueblo para reencontrarse con él y se topa con la catástrofe provocada por la voz de Dios. En la serie, han eliminado la parte en la que ella se ha reformado y han decidido que siga siendo una criminal de poca monta. Es temperamental, egoísta y desafiante. Y es genial.

Tulip ha venido para petarlo

Tulip ha venido para petarlo

Cassidy, interpretado por el británico Joseph Gilgun, es probablemente el personaje más divertido y más querido por los fans desde 1995. Se trata de un vampiro inmortal que es, además, un buscabroncas borrachuzo y malhablado que no se calla jamás. O sea, un irlandés. Una de sus mayores aficiones en el cómic era simular suicidios delante de gente al azar, para ver sus reacciones de terror y partirse de risa a su costa –cada vez que visita Nueva York, tiene la tradición de lanzarse desde la azotea del Empire State en hora punta para aterrorizar a los turistas-. En la serie, no tenemos Empire State, pero tenemos a Cassidy en todo su esplendor, bebiendo, fumando y pegando palizas entre chiste y chiste.

cassidy-preacher-comic

Preacher-Cassidy

El Caraculo, interpretado por Ian Colletti, es quizás el personaje que más diferencias presenta con el cómic. Un adolescente que trató de suicidarse volándose la cabeza con una escopeta –en el original, para imitar a su héroe Kurt Cobain- pero le salió mal y ahora le falta media cara. Su rostro es desagradable y no se le entiende ni papa cuando habla. En la serie han acertado muchísimo subtitulándolo cada vez que dice algo, lo que le da un aire mucho más divertido a su personaje. Pero también lo han suavizado demasiado. El Caraculo del cómic sobrevivía a la explosión del pueblo, totalmente enloquecido, y decidía perseguir al predicador para vengarse, convirtiéndose en uno de los grandes villanos, mientras que en la serie sigue siendo un buenazo adorable que nos da más ternura que miedo.

El Caraculo original

El Caraculo original

El Caraculo suavizado

El Caraculo suavizado

A favor.

Esta serie está cargada de virtudes y una de las más obvias es su ritmo narrativo. La tranquilidad y pausa con que está narrada, para que puedas profundizar en los personajes, con súbitos estallidos de ultraviolencia cuando menos te lo esperas, es absolutamente fiel al espíritu de la obra original en la que se basa.

Seth Rogen, actor que ya nos conquistó con películas como La Entrevista, Malditos Vecinos o Donnie Darko (y no hablemos de su genial papel en la serie Freaks and Geeks), ejecuta aquí un alucinante papel de director, que juega de forma espectacular con el ritmo y los encuadres.

La imagen es simplemente preciosa. La dirección de fotografía de esta serie debería estudiarse obligatoriamente en escuelas de cine. Los planos estáticos de larga duración son verdaderas obras de arte de la composición.

vlcsnap-2016-06-27-23h04m23s668

Dominic Cooper es uno de los grandes puntos a favor. Es un actorazo a tener muy en cuenta y casi siempre lo borda (aunque cometa errores en su carrera como todos los actores… errores llamados Warcraft, ejem).

Cassidy… bueno, Cassidy es el punto a favor por excelencia.

En contra.

No hay muchos puntos en contra de esta serie, excepto que las diferencias de la trama con respecto al cómic pueden resultar molestas para un fan acérrimo que se sienta algo engañado al ver que la adaptación no es fiel al cien por cien. Pero el ritmo, el tono y la caracterización psicológica de los personajes son perfectamente fieles al original y eso debería bastar. A parte, el Caraculo es demasiado majete y simpático para lo que podría esperar un buen fan. Pero eh, es innegable que se le coge cariño, ¿no?

Está claro que los puntos a favor superan a patadas a los puntos en contra, dándonos en conjunto una obra redonda y muy, muy disfrutable. Ojalá esta vez la ineptitud de las cadenas a la hora de juzgar sus propios productos no nos dé otra catástrofe como la que nos dieron al cancelar injustamente series tan grandes como Firefly o Constantine tras una única temporada.

Ojalá podamos disfrutar durante mucho tiempo de las andanzas del reverendo Jesse Custer.

La voz de Dios os lo ordena, ejecutivos de la cadena.

%d bloggers like this: